EEUU empieza a perder la paciencia estratégica con Cuba: ¿la opción militar es posible?
19.07.2026
BOGOTÁ (Uypress)- La presión de Estados Unidos a Cuba podría incrementarse de forma sustancial en los próximos meses. Militares de alto rango del país norteamericano están sondeando opciones militares en la isla caribeña, incluyendo un asalto liderado por el Ejército con miles de soldados, según apunta una investigación publicada esta semana por el canal estadounidense CBS basada en las declaraciones de fuentes anónimas con conocimiento de esos preparativos.
Según nota del corresponsal de El Confidencial de España, desde Bogotá, Héctor Estepa, de cristalizar, supondría una escalada final a la estrategia de presión que Washington está ejerciendo sobre el país vecino desde el pasado enero, cuando el presidente Donald Trump declaró a Cuba como una "amenaza extraordinaria e inusual" e inició un bloqueo petrolero que se mantiene hasta ahora.
EEUU ha ido poco a poco incrementando la presión a través de sanciones individuales a las principales fuentes de divisas de la isla, como el turismo, y con restricciones de visado destinadas a minar el programa de médicos cubanos.
También, por medio del Departamento de Justicia, inició un proceso legal contra el líder revolucionario Raúl Castro por la muerte en 1996 de cuatro cubanoamericanos parte de una organización del exilio después de que el Ejército cubano derribara sus avionetas.
La operación militar, que según la CBS sería ejecutada por la 101 División Aerotransportada, única con el entrenamiento necesario para completar la tarea, es otra opción contemplada ahora por EEUU buscando cambiar el orden imperante en la isla después de que Trump repita desde hace unos meses que Cuba va a "caer muy pronto".
La cadena estadounidense asegura también que los militares se reunieron en varias ocasiones a finales de junio para discutir diferentes misiones, examinando los objetivos, tropas necesarias, logística, secuencia de eventos y riesgo de esas operaciones.
Destacan los periodistas que firman el artículo, en cualquier caso, que eso no significa por ahora que Trump se haya decidido a atacar y que Washington ha continuado insistiendo en las últimas semanas en una opción negociada que lleve a una transición tutelada por gobernantes tecnócratas hacia cambios económicos sustanciales.
Sea como fuere, la información desvelada por la CBS ha llevado a numerosas especulaciones sobre cómo serían las eventuales operaciones militares y sus posibilidades de éxito.
"Si es que llega a ocurrir, sería una operación militar muy rápida, primero por la cercanía al territorio estadounidense y después por la superioridad logística, tecnológica y militar", comenta a El Confidencial el analista colombiano Orlando Goncalves, experto en Relaciones Internacionales.
No existe, eso sí, una idea aproximada de cómo se llevarían a cabo las operaciones porque la mayoría de expertos entiende que lo que está haciendo, por ahora, Washington, es poner las distintas opciones sobre la mesa para evaluarlas.
"No está claro qué forma tendría una operación, pero hay una variedad de opciones a discreción del presidente", confía a este medio Evan Ellis, profesor investigador de Estudios Latinoamericanos en el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos.
"Podría tomar forma de ejercicios, o de vuelos de vigilancia, para potencialmente pasar después a ataques contra objetivos específicos en la propia Cuba que podrían ser bases de defensa aérea, instalaciones de la inteligencia cubana, sedes del Partido Comunista u otros lugares", elucubra el analista.
"También podría haber operaciones contra líderes particulares que implicarían, por ejemplo, atrapar a Raúl Castro de la misma manera en que fue capturado Nicolás Maduro. Sería mucho más fácil que en Venezuela, dado el estado mucho más débil de las defensas aéreas cubanas, que además, al ser una isla, es un objetivo algo más sencillo. Está por ver si eso es suficiente para cambiar el Gobierno, aunque puede servir para mostrar una intención seria de querer lograr los objetivos", añade Ellis.
Él sí descarta una invasión con miles de soldados a través de la 101 aerotransportada como la que describe la CBS.
"No esperaría una invasión u ocupación a gran escala porque creo que eso no solo sería extremadamente costoso, sino que entregaría en manos de los cubanos exactamente lo que quieren y lo que han estado anticipando desde la revolución, una oportunidad para luchar contra los agresores imperialistas estadounidenses en sus propios términos y en combate cercano", cree el profesor del Colegio de Guerra del Ejército de EEUU.
El objetivo de un eventual ataque podría no ser la toma de control del país sino una muestra de la resolución estadounidense.
"En lugar de una operación decisiva que ponga fin a las cosas se puede ver el uso de actividades militares como parte de un espectro de diferentes presiones y tácticas de negociación que representan una extensión de lo que ya se está haciendo con las sanciones, acusaciones formales y corte de suministro de petróleo con la intención de mostrar la determinación de llevar esto tan lejos como sea necesario para lograr un cambio político", considera Ellis.
Y es que en el seno de la administración Trump se tiene, según diversos reportes, la sensación de que las sanciones no están logrando sus objetivos y de que además están avanzando sustancialmente las negociaciones en las que ha tomado un rol importante Raúl Rodríguez Castro, apodado "el cangrejo", el nieto del líder revolucionario, a pesar de no ocupar cargo público alguno.
Cuba aprobó en junio reformas económicas de gran relevancia, las más importantes en décadas, destinadas a liberalizar considerablemente la hasta ahora cerrada economía de la isla.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, puso, de hecho, los ejemplos de China y Vietnam a la hora de anunciar las medidas, que incluyen una muy amplia apertura del sector privado, un recorte del Estado e inéditas facilidades para el comercio internacional.
Eso sí, las autoridades de la isla han reiterado en numerosas ocasiones que están dispuestas a negociar siempre y cuando no se ponga en cuestión el sistema político de la isla.
Esa es su línea roja, mientras que en Washington parecen decididos precisamente a que haya cambios políticos. El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, de orígenes cubanos, se quejó la pasada semana de que las "élites corruptas" de Cuba quieren "perpetuar su control total" y continuar defendiendo una "ideología marxista moralmente arruinada".
Mientras tanto, se realizan estudios en el Pentágono para llevar la crisis hasta el siguiente nivel, el militar, aunque muchos piensan que ahora no es el momento porque algunos de los recursos de guerra e inteligencia más importantes de EEUU están desplegados en Oriente Medio debido al conflicto con Irán que se reanudó hace unos días y sería complicado poner el foco en Cuba.
El mismo Trump dijo hace unas semanas que EEUU podría hacer "una parada" en Cuba después de volver de Irán, indicando que es algo que tiene en mente después de solucionar el entuerto generado en Oriente Medio.
Eso sí, una operación militar en Cuba sería, según los analistas, más sencilla que en el país persa.
"Irán es 15 veces más grande que Cuba y la isla está más cerca de EEUU, que tiene activos sustanciales en la región, no solo en territorio estadounidense continental o en Puerto Rico, sino también estacionados en los países aliados", considera el analista Ellis.
"Además la capacidad de Cuba de poner en peligro activos clave en la región circundante es mucho menor que la capacidad de Irán para poner en riesgo elementos valiosos de interés para sus socios y la comunidad global, tal y como lo está haciendo en el Golfo Pérsico en este momento y en las áreas circundantes. Una estrategia cubana que consistiese en resistir sería mucho menos sostenible que la de los iraníes que tuvieron muchos años preparando una estrategia de acumulación de drones y misiles balísticos para apuntar a los aliados, que es algo que los cubanos no tienen actualmente", añade el experto en Defensa.
Eso sí, no ve probable Ellis que EEUU vaya a afrontar al mismo tiempo el conflicto en Oriente Medio y en el Caribe. "Washington puede ciertamente hacer dos cosas al mismo tiempo y sin duda tiene fuerza de sobra para hacerlo, pero tiene una continua necesidad de prestar atención a la situación en Irán y el Comando Sur de EEUU está dedicando recursos sustanciales a operaciones humanitarias en Venezuela".
El Pentágono, según la CBS, ha estado también estudiando en las últimas semanas a través de oficiales de inteligencia cómo respondería Cuba a una acción militar de EEUU.
La isla ha fortalecido sus vínculos con sus mayores aliados, China, Rusia e Irán, pero muchos analistas destacan que ninguno de esos países acudiría frontalmente a ayudar a Cuba. Apenas Rusia, más allá de la retórica, desafió el bloqueo de combustible de Washington en marzo enviando un petrolero, el único que ha atracado en los puertos cubanos desde enero. Moscú está, eso sí envuelta, como Irán, en su propio conflicto y poco más podría ofrecer, creen los expertos.
Existe eso sí cierta inquietud en Washington porque la misma CBS desveló hace unas semanas que Cuba habría adquirido drones militares de fuentes desconocidas. La isla está a apenas 150 kilómetros de territorio estadounidense y algunos temen potenciales ataques que otros descartan.
"Las opciones de Cuba de poner en riesgo los activos estadounidenses con el número muy mínimo de drones que pueda tener, u otros recursos, son probablemente muchísimo más limitadas que la capacidad de Irán para continuar causando daño a objetivos muy valiosos de sus vecinos en el Golfo Pérsico", considera Ellis.
También Goncalves cree que el margen de acción de la isla es limitado. "EEUU no tendría gran oposición del régimen cubano y este último tampoco tendría el apoyo popular para crear una situación de guerra o guerrillas".
Trump echó esta semana más leña al fuego asegurando a Fox News que "muchas cosas van a pasar con Cuba durante los próximos dos meses".
Algunos vieron también señales de que podría estar preparándose algún tipo de acción militar después de la reanudación de entrenamientos de fuerzas de EEUU en Panamá en tierra, mar y jungla, según se aprecia en un vídeo difundido en redes sociales por el Comando Sur. Esas actividades se reactivaron en 2025 y algunos las consideraron como el preludio de una operación en Venezuela.
Sí tendría más margen de acción Cuba en el terreno legal y diplomático aunque, vistos casos recientes, con pocas posibilidades de éxito.
"Estrictamente desde el derecho internacional solo tendría justificación una operación militar de Washington si Cuba agrediera militarmente a los EEUU, cosa que es muy poco probable por la precariedad del Estado cubano. Eso sí, es claro que la actual administración estadounidense no tiene ningún respeto por el derecho internacional, para muestra lo que están haciendo en Irán, en Venezuela, las injerencias en los procesos electorales en Honduras y Colombia y la más reciente, la campaña para desmantelar la Corte Penal Internacional", asegura el analista Goncalves.
"Para los EEUU el derecho internacional no cuenta, y ante el desastre de la guerra en Irán, una acción militar rápida y efectiva en un territorio cercano e icónico para los estadounidenses podría, quizás, inclinar la balanza electoral en noviembre que hoy día desfavorece a la administración Trump", cree el experto en relaciones internacionales.
Sería así, cree Ellis, dependiendo de cómo se desarrollase la operación. "En periodo electoral, la percepción de estar en un conflicto que está causando muchas bajas siempre es un punto sensible. No es posible eso sí calcular las bajas esperables porque depende completamente del tipo de operación. Si son golpes de precisión, serían menos bajas por las defensas envejecidas y de baja calidad que tiene Cuba pero nunca hay garantía de que uno pueda realizar una operación del mismo nivel de éxito que hemos visto en Venezuela".
Mientras tanto continúa habiendo numerosos elementos dentro del Gobierno y sobre todo del Partido Republicano que apuestan decididamente por una solución diplomática y además las elecciones de medio término de noviembre podrían cambiar el mapa de poder en EEUU.
Foto: Cubadebate
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias