EEUU proyecta su primera megabase militar en 40 años para 25.000 soldados

29.10.2026

WASHINGTON (Uypress)- El Pentágono abrió una competencia entre estados para construir una instalación de hasta 101.200 hectáreas, autosuficiente y equipada con tecnología militar avanzada.

 

El Pentágono puso en marcha una competencia nacional para seleccionar el emplazamiento de una nueva megabase militar en Estados Unidos, la primera instalación de estas características que se construiría desde cero en cuatro décadas. El proyecto contempla una superficie de hasta 101.200 hectáreas y capacidad para albergar entre 15.000 y 25.000 efectivos militares.

La iniciativa, denominada Next Great American Base (La próxima gran base estadounidense), fue anunciada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y forma parte de una estrategia de modernización de la infraestructura militar impulsada por la administración de Donald Trump.

Según informó el periodista Ángel Luis de Santos en el portal especializado Infodefensa, el Departamento de Defensa busca construir una instalación completamente nueva, concebida para responder a los desafíos tecnológicos y militares de las próximas décadas. El proyecto supone un cambio respecto de la política de las últimas décadas, centrada principalmente en modernizar y ampliar instalaciones existentes.

Una base de dimensiones extraordinarias

La futura instalación ocuparía entre 40.500 y 101.200 hectáreas, aunque el Pentágono aclaró que podrán considerarse propuestas con superficies diferentes si cumplen los objetivos estratégicos. La base deberá contar con infraestructura suficiente para alojar a miles de militares y sus familias, incluyendo viviendas, centros educativos, servicios sanitarios, instalaciones deportivas y espacios de entrenamiento.

Sin embargo, su principal característica será la autonomía operativa. El Pentágono pretende que pueda funcionar independientemente de las redes eléctricas comerciales, mediante sistemas propios de generación energética, y que disponga de defensas antiaéreas avanzadas, sistemas autónomos y tecnologías de última generación.

La intención es garantizar que las operaciones militares continúen incluso ante ciberataques, sabotajes o interrupciones masivas de los suministros civiles. Hegseth describió el proyecto como una plataforma de proyección militar autosuficiente, capaz de integrar las nuevas capacidades de combate y defensa territorial.

Los estados competirán por recibir la inversión

El procedimiento de selección constituye otra de las particularidades del proyecto. El Pentágono convocó a los gobernadores y autoridades militares estatales a presentar propuestas para albergar la instalación.

Los estados interesados deberán remitir una carta inicial de candidatura antes del 1.º de diciembre de 2026. Durante los primeros meses de 2027 se identificarán las propuestas que superen la evaluación preliminar, y posteriormente se realizarán reuniones con las autoridades locales y visitas a los terrenos ofrecidos.

La selección definitiva está prevista para junio de 2027. Entre los criterios que se tendrán en cuenta figuran la disponibilidad de terrenos, el respaldo de las autoridades locales, las condiciones para desarrollar infraestructura y la posibilidad de agilizar los procedimientos administrativos.

También podrán presentarse terrenos correspondientes a antiguas instalaciones militares o ubicados junto a bases actualmente operativas. El Departamento de Defensa aclaró que no es imprescindible que la nueva instalación se encuentre cerca del mar.

Una fortaleza frente a las nuevas amenazas

La iniciativa responde a una preocupación creciente de las autoridades militares estadounidenses: la vulnerabilidad de las instalaciones tradicionales frente a nuevas formas de ataque. Los sistemas de defensa deberán contemplar amenazas provenientes de drones, operaciones cibernéticas y ataques contra infraestructuras energéticas.

Por ese motivo, la base se proyecta como una instalación con capacidad para mantener sus operaciones sin depender de servicios externos. El proyecto está relacionado con otra iniciativa del Pentágono, denominada Fortress America, que busca fortalecer la autonomía energética y la protección de las principales instalaciones militares del país.

La nueva megabase también podría incorporar sistemas de inteligencia artificial, tecnologías robóticas y plataformas de combate autónomas. El objetivo declarado es adaptar la infraestructura militar a un escenario en el que la guerra tecnológica adquiere creciente importancia.

Un proyecto sin presupuesto definido

Aunque el Pentágono estableció un calendario para seleccionar la ubicación, todavía no se conoce el costo total de construcción ni el plazo necesario para completar las obras. El propio documento oficial aclara que la presentación de candidaturas no supone un compromiso de iniciar la construcción ni de aceptar los terrenos ofrecidos.

Cualquier decisión definitiva estará condicionada a las autorizaciones legales, las evaluaciones técnicas y la disponibilidad de recursos presupuestales. El financiamiento constituye uno de los principales interrogantes, dado que una instalación de estas dimensiones requeriría inversiones de miles de millones de dólares.

Especialistas en política de defensa han señalado que el Congreso estadounidense tendrá un papel determinante en la autorización de los recursos.

También permanece abierta la discusión sobre la conveniencia de construir una base completamente nueva en lugar de destinar esos fondos a modernizar instalaciones existentes.

La estrategia militar de Washington

La construcción de la megabase se inscribe en una revisión más amplia de las capacidades militares estadounidenses, orientada a fortalecer la defensa del territorio nacional y adaptar las fuerzas armadas a las transformaciones tecnológicas.

La administración Trump considera que la infraestructura existente presenta limitaciones frente a amenazas que no estaban contempladas cuando fueron diseñadas muchas de las instalaciones actuales.

El proyecto también se vincula con la intención de reorganizar parte del despliegue militar estadounidense y mejorar las condiciones de alojamiento, entrenamiento y operación de sus efectivos. No obstante, la iniciativa se encuentra todavía en una fase preliminar.

La competencia entre estados permitirá identificar posibles emplazamientos, pero no garantiza que la construcción comience inmediatamente después de la selección.

Si finalmente se concreta, la nueva megabase representará una de las mayores inversiones en infraestructura militar estadounidense de las últimas décadas y un ejemplo de cómo Washington busca adaptar sus instalaciones a un escenario internacional marcado por la competencia estratégica y el desarrollo acelerado de nuevas tecnologías de combate.

Foto: Infodefensa

Internacionales
2026-10-29T06:23:00

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