ESTADOS UNIDOS / ELECCIONES DE MEDIO TÉRMINO

El ala progresista acumula victorias y disputa el rumbo del Partido Demócrata

06.08.2026

MONTEVIDEO (Uypress) – El triunfo de Abdul El-Sayed en la primaria demócrata para el Senado por Michigan consolidó una sucesión de resultados favorables al ala progresista de Estados Unidos y profundizó el debate sobre el rumbo que deberá adoptar el Partido Demócrata para enfrentar al gobierno de Donald Trump.

El-Sayed, médico y exdirector de Salud de Detroit, derrotó a la representante Haley Stevens, respaldada por buena parte de la estructura tradicional del partido. Associated Press declaró su victoria durante la mañana del miércoles, después de un escrutinio que se extendió durante toda la noche.

El candidato progresista obtuvo aproximadamente 48,5% de los votos, frente al 47,5% de Stevens. La diferencia fue inferior a 15.000 sufragios sobre más de 1,5 millones emitidos, uno de los mayores niveles de participación registrados en una primaria de Michigan.

El resultado constituye una victoria relevante para Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, quienes respaldaron públicamente a El-Sayed. Su plataforma propone un sistema público de cobertura sanitaria universal, mayores impuestos para las grandes fortunas, límites al financiamiento empresarial de las campañas y una reducción de la asistencia militar estadounidense a Israel.

El-Sayed todavía no fue elegido senador. En noviembre deberá enfrentar al republicano Mike Rogers en uno de los estados más competitivos del país. Esa elección determinará si el impulso progresista puede trasladarse desde una primaria partidaria hacia un electorado general más amplio.

La victoria se suma a otros resultados que alteraron el equilibrio interno de los demócratas. Zohran Mamdani, integrante de los Socialistas Democráticos de América, asumió en enero de 2026 como alcalde de Nueva York después de imponerse con una agenda centrada en vivienda, transporte público y costo de vida.

En Colorado, la dirigente mencionada en algunas publicaciones como “Melanie Quiros” es en realidad Melat Kiros. Tiene 29 años y el 30 de junio derrotó en la primaria demócrata a Diana DeGette, representante con casi tres décadas en el Congreso. Kiros disputará en noviembre la elección general por un distrito ampliamente favorable a los demócratas.

Alexandria Ocasio-Cortez fue otra de las figuras que abrió ese camino. Cuando llegó al Congreso en 2019, después de ser elegida a los 29 años, se convirtió entonces en la mujer más joven en ocupar una banca en la Cámara de Representantes.

El movimiento tiene en Sanders a su principal referente nacional, aunque no conforma una estructura única. El senador por Vermont es independiente, participa en la bancada demócrata y se define como socialista democrático. Junto con Ocasio-Cortez mantiene una campaña contra la concentración de la riqueza y la influencia de los grandes donantes sobre ambos partidos.

El Caucus Progresista del Congreso informa actualmente que cuenta con 101 integrantes. No todos se identifican como socialistas democráticos ni mantienen las mismas posiciones, pero comparten propuestas relacionadas con la salud universal, el aumento de salarios, la educación pública, los derechos laborales y la regulación del poder empresarial.

El financiamiento político y la relación con Israel se convirtieron en dos de los principales puntos de separación con la dirigencia demócrata tradicional. La primaria de Michigan movilizó más de US$ 80 millones entre campañas y organizaciones externas, pero esa cifra no corresponde exclusivamente a AIPAC.

United Democracy Project, el comité político vinculado a AIPAC, destinó cerca de US$ 32 millones a impedir la victoria de El-Sayed y respaldar a Stevens. El candidato progresista convirtió esa intervención en uno de los argumentos centrales de su campaña contra la influencia de los grandes grupos económicos en las elecciones.

La salud constituye el otro gran eje de diferenciación. Una encuesta de KFF estimó que 41% de los adultos estadounidenses mantiene alguna forma de deuda médica o dental, una proporción equivalente a alrededor de 100 millones de personas. Entre quienes tienen esas obligaciones, aproximadamente 18% considera que nunca podrá pagarlas completamente.

Los progresistas proponen sustituir buena parte del actual sistema de seguros privados por un programa nacional financiado públicamente. También reclaman controles o límites sobre los alquileres, transporte colectivo gratuito, educación superior sin deudas y mayor participación estatal en sectores considerados esenciales.

Estas posiciones no implican la eliminación de la propiedad privada ni una economía planificada al estilo soviético. Su referencia histórica está más próxima al New Deal de Franklin D. Roosevelt y a la socialdemocracia europea: mercados privados combinados con regulación estatal, derechos laborales y servicios públicos universales.

El avance tampoco significa que Estados Unidos se haya desplazado electoralmente hacia la izquierda. Trump continúa en la Casa Blanca y los republicanos controlan el gobierno federal. Los triunfos progresistas se produjeron principalmente dentro de primarias demócratas, ciudades de mayoría liberal y algunos distritos favorables a ese partido.

La elección de noviembre en Michigan será, por ese motivo, una prueba decisiva. Si El-Sayed logra imponerse en un estado competitivo, el ala progresista podrá argumentar que su agenda también atrae a independientes y sectores de la clase trabajadora. Una derrota, en cambio, reforzará a quienes dentro del Partido Demócrata consideran que esas propuestas dificultan la recuperación del poder nacional.

Mientras distintos países latinoamericanos registran avances de fuerzas conservadoras, Estados Unidos presenta un movimiento en sentido contrario dentro de su principal partido opositor. No se trata todavía de un cambio de poder, sino de una disputa cada vez más visible por la identidad, el programa y el futuro electoral del Partido Demócrata.

Internacionales
2026-08-06T15:25:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias