JUSTICIA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL
El estudio ligado a la defensa argentina en YPF admitió “alucinaciones” de IA en un escrito judicial
22.04.2026
NUEVA YORK (Uypress) – Sullivan & Cromwell, el bufete que integró la estrategia legal argentina en la apelación del juicio por YPF, pidió disculpas a un juez federal de Nueva York tras reconocer que presentó un escrito con citas inexactas, pasajes inexistentes y otros errores generados por inteligencia artificial. El episodio, sin embargo, no ocurrió en el expediente YPF sino en otra causa concursal.
La admisión quedó plasmada en una carta enviada el 18 de abril por Andrew Dietderich, codirector del área global de reestructuración de Sullivan & Cromwell, al juez Martin Glenn, titular del tribunal de quiebras de Manhattan. Allí la firma reconoció que su presentación contenía “hallucinations” de IA: citas inventadas, referencias jurídicas inexistentes y errores en la interpretación de precedentes y normas. Según Reuters, las fallas fueron detectadas por el estudio Boies Schiller Flexner, que interviene en la misma causa, y luego se presentó una versión corregida del escrito.
En la propia carta, Dietderich sostuvo que la firma cuenta con políticas internas “claras y rigurosas” para el uso de inteligencia artificial, con capacitación obligatoria previa, pero admitió que en este caso esos protocolos no se siguieron y que la revisión secundaria tampoco detectó las inexactitudes. Ni la carta ni la cobertura posterior identificaron qué herramienta de IA se utilizó ni qué abogado concreto introdujo los errores.
El traspié no se produjo en el litigio por YPF, sino en el expediente de quiebra transfronteriza de Prince Global Holdings, un conglomerado camboyano cuyo entorno empresario quedó bajo investigación penal en Estados Unidos. Pero el episodio ganó repercusión adicional en la Argentina porque el mismo estudio había quedado asociado semanas antes a la defensa exitosa del país en la apelación que anuló la sentencia de US$ 16.100 millones por la expropiación de YPF.
El caso se suma, además, a una secuencia cada vez más visible en la justicia estadounidense. Reuters informó en febrero que una corte federal de apelaciones multó con US$ 2.500 a un abogado por presentar un escrito con 21 falsedades o tergiversaciones generadas con IA, y en marzo reportó otra sanción de US$ 30.000 en un expediente distinto vinculado al uso indebido de estas herramientas. La señal de los tribunales viene siendo consistente: la utilización de IA no está prohibida, pero no exime a los abogados de su deber profesional de verificar cada cita, cada fuente y cada argumento antes de presentarlos ante un juez.
En ese marco, la disculpa de Sullivan & Cromwell no sólo expone un error puntual de uno de los estudios más influyentes de Wall Street. También confirma que el problema de las “alucinaciones” ya dejó de ser un riesgo periférico o amateur y empezó a rozar de lleno a la abogacía corporativa de primer nivel, allí donde una cita falsa puede tener consecuencias procesales, económicas y reputacionales de gran escala.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias