ECONOMÍA / PETRÓLEO

El fin del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán volvió a sacudir al mercado petrolero

08.07.2026

WASHINGTON (Uypress) – La calma en el mercado petrolero duró poco. Los precios internacionales del crudo volvieron a subir con fuerza después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que el alto el fuego provisional con Irán estaba “terminado” y amenazara con nuevos ataques contra Teherán.

El Brent, referencia global del petróleo, cerró este miércoles con una suba de 5,2%, hasta US$ 78,02 por barril, su mayor nivel desde el 19 de junio. El West Texas Intermediate, referencia estadounidense, avanzó 4,4%, hasta US$ 73,52. Reuters informó que ambos contratos habían llegado a registrar ganancias cercanas al 9% durante la sesión, antes de moderarse cuando Trump descartó una vuelta a una guerra abierta de gran escala.

El disparador fue el deterioro del frágil entendimiento entre Washington y Teherán. Según Reuters, Trump afirmó que el acuerdo interino firmado el mes pasado para poner fin a la guerra con Irán estaba “over” y que Estados Unidos podía lanzar nuevos ataques después de ofensivas iraníes contra bases estadounidenses en el Golfo y contra buques en el estrecho de Ormuz.

El mercado reaccionó de inmediato porque el estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial. La Administración de Información Energética de Estados Unidos, EIA, estima que en 2024 circularon por esa vía unos 20 millones de barriles diarios de petróleo y otros líquidos, equivalentes a cerca del 20% del consumo global.

La EIA advierte además que existen muy pocas alternativas prácticas para mover petróleo fuera del Golfo Pérsico si Ormuz queda cerrado o severamente restringido. Cualquier interrupción, incluso temporal, puede generar demoras de suministro, elevar costos de transporte y trasladarse rápidamente a los precios internacionales de la energía.

La tensión ya venía acumulándose. Reuters informó el martes que Estados Unidos revocó una licencia general que autorizaba ventas de petróleo iraní después de ataques contra tres embarcaciones comerciales en el estrecho. El Comando Central estadounidense respondió con una serie de ataques contra Irán, lo que reforzó la percepción de que el acuerdo provisional se estaba desarmando.

El impacto no se limitó al crudo. The Guardian informó que el salto del petróleo arrastró a los mercados bursátiles globales, elevó rendimientos de bonos europeos y aumentó temores inflacionarios, en especial por el efecto que una nueva suba de la energía puede tener sobre combustibles, transporte y cadenas de producción.

Los analistas observan dos riesgos principales. El primero es físico: que buques petroleros, aseguradoras o navieras reduzcan sus operaciones por Ormuz ante el temor a nuevos ataques. El segundo es financiero: que los operadores incorporen una prima de riesgo mayor al precio del barril, aun sin un cierre completo del estrecho.

RBC Capital Markets señaló, según Reuters, que la nueva escalada probablemente limite la cantidad de embarcaciones dispuestas a transitar por Ormuz. Rystad Energy, por su parte, advirtió que los acontecimientos de los últimos días debilitan la confianza en que la tregua de 60 días pueda evolucionar hacia un acuerdo de paz permanente.

El episodio confirma la extrema sensibilidad del petróleo ante cualquier señal de ruptura en Medio Oriente. Aunque la oferta global no se interrumpió por completo, el solo riesgo de que el conflicto alcance de lleno a Ormuz alcanzó para disparar los precios y reactivar los temores sobre inflación energética.

Para los importadores de crudo, la nueva suba llega en un momento delicado: economías con tasas de interés todavía altas, consumidores presionados por combustibles caros y bancos centrales atentos a cualquier rebrote inflacionario. Para los productores, en cambio, la tensión puede significar ingresos extraordinarios, siempre que puedan seguir exportando sin obstáculos.

La pregunta central vuelve a ser la misma: si la escalada entre Estados Unidos e Irán queda contenida en ataques puntuales o si deriva en una interrupción más grave de las rutas energéticas del Golfo. Mientras esa duda permanezca abierta, el petróleo seguirá operando con una prima geopolítica elevada.

Imagen: El Economista / archivo

Internacionales
2026-07-08T17:52:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias