El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, sería la primera baja del gobierno de Trump por la dura derrota electoral
05.11.2026
WASHINGTON (ANSA) – La semana próxima podría comenzar el juicio político contra el secretario de Defensa, acusado de no haber sabido gestionar la guerra con Irán. Los republicanos evitan responsabilizar directamente al presidente por la debacle.
La histórica derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato desató una guerra interna en el Pentágono, donde altos funcionarios y asesores del presidente Donald Trump buscan responsables del prolongado conflicto con Irán, señalado como uno de los principales factores del revés electoral.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aparece como el principal candidato a pagar el costo político de la derrota, pero las tensiones también alcanzan al general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, y al almirante Brad Cooper, comandante del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
Según The Washington Post, el clima dentro del Pentágono es de enfrentamiento generalizado, con acusaciones cruzadas sobre las decisiones militares y las evaluaciones que llevaron a Washington a embarcarse en una guerra que comenzó en febrero y continúa sin una solución a la vista.
En el entorno presidencial, algunos funcionarios consideran que Trump debería reemplazar no solo a Hegseth, sino también a Caine o Cooper, quienes desempeñaron papeles fundamentales en la planificación y conducción de las operaciones contra Teherán.
Los tres enfrentan cuestionamientos por haber transmitido al mandatario evaluaciones excesivamente optimistas sobre las posibilidades de una victoria rápida y decisiva, según el diario.
La crisis se profundizó después de que los demócratas consiguieran mayorías en ambas cámaras del Congreso, un resultado que amenaza con abrir una etapa de investigaciones sobre la conducción de la guerra y las decisiones del Departamento de Defensa.
El vicepresidente JD Vance reconoció el miércoles el impacto electoral del conflicto al afirmar que "la razón por la que perdimos es la guerra", una declaración que expuso públicamente las tensiones dentro de la administración.
De acuerdo con CNN, numerosos legisladores republicanos responsabilizan a Hegseth de haber convencido a Trump de atacar Irán sin una estrategia de salida ni un plan para afrontar las consecuencias políticas y económicas.
También lo acusan de haber exagerado la capacidad militar estadounidense para derrotar rápidamente a Teherán y de continuar promoviendo una escalada de los bombardeos pese a la falta de resultados decisivos.
El representante republicano Thomas Massie, de Kentucky, anunció que intentará forzar una votación para iniciar un juicio político contra Hegseth cuando la Cámara de Representantes retome sus sesiones la próxima semana.
Fuentes republicanas consultadas por CNN consideran que la iniciativa podría reunir los votos necesarios para prosperar, incluso entre legisladores del propio partido presidencial.
La ofensiva contra Hegseth refleja, además, la resistencia de numerosos dirigentes republicanos a responsabilizar directamente a Trump por una derrota electoral de dimensiones comparables a las sufridas por el partido en 2008.
Sin embargo, el presidente mantiene públicamente su respaldo al secretario de Defensa.
"No, creo que está haciendo un muy buen trabajo", respondió Trump el miércoles cuando le preguntaron si estaba considerando reemplazarlo.
La Casa Blanca también aseguró que el mandatario conserva plena confianza en Hegseth, mientras que el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, afirmó que el secretario no se dejará intimidar por las presiones políticas y está comprometido a continuar en el cargo hasta el final del mandato presidencial.
La disputa se desarrolla en medio de crecientes interrogantes sobre el costo económico y militar de la guerra.
Según The Washington Post, las operaciones contra Irán habían costado más de 47 000 millones de dólares hasta mediados de octubre, incluidos unos 30 000 millones destinados a municiones, mientras aumentan las preocupaciones por el desgaste de los arsenales estadounidenses.
El revés electoral también pone en peligro los planes de la administración para aprobar un presupuesto de Defensa de 1,5 billones de dólares.
Con los demócratas preparándose para asumir el control del Congreso en enero, la administración enfrenta la perspectiva de investigaciones sobre los motivos de la intervención militar, su desarrollo, el costo de las operaciones y la ausencia de una estrategia clara para poner fin al conflicto.
Imagen: ANSA/EPA
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