INTERNACIONALES / NARCOTRÁFICO

El naufragio de un buque con 3,5 toneladas de cocaína destapó la “Banca de Dubái”

08.09.2026

MADRID (Uypress) – El hundimiento del buque Nehir en el puerto español de Gijón, con casi 3,5 toneladas de cocaína ocultas en su interior, permitió descubrir una red financiera clandestina conocida como la “Banca de Dubái”, utilizada presuntamente para financiar y liquidar operaciones del narcotráfico internacional.

La investigación culminó con 21 personas detenidas en España y otros cuatro países y con el bloqueo de activos valorados en aproximadamente 20 millones de euros, según informó la Policía Nacional española.

Entre los arrestados se encuentra el supuesto responsable de la estructura financiera, que habría gestionado pagos y transferencias para algunas de las principales organizaciones dedicadas al tráfico internacional de cocaína.

La operación fue dirigida por la Audiencia Nacional española, coordinada por la Fiscalía Especial Antidroga y desarrollada con la colaboración de Europol, Interpol y cuerpos policiales de Países Bajos, Bélgica, Estados Unidos, Reino Unido y Escocia.

Un barco abordado con 1.835 kilos de cocaína

El origen de la investigación se remonta a febrero de 2021, cuando agentes españoles abordaron el Nehir en aguas próximas a las costas de Galicia.

La embarcación transportaba cocaína procedente de Sudamérica y tenía previsto entregar la carga en alta mar a lanchas rápidas operadas por organizaciones gallegas.

Durante el registro inicial, los agentes localizaron 1.835 kilos de cocaína y detuvieron a los nueve tripulantes.

El buque fue posteriormente remolcado hasta el puerto de El Musel, en Gijón. Antes de completar la inspección, se hundió como consecuencia de una vía de agua provocada intencionalmente por su capitán, según la investigación policial.

Las autoridades descubrieron después que el naufragio había permitido ocultar otra partida de aproximadamente 1.650 kilos de cocaína.

Integrantes de la organización habrían utilizado buzos para ingresar al barco sumergido y recuperar esa segunda carga antes de que las fuerzas de seguridad pudieran localizarla.

La suma de los dos cargamentos situó en casi 3,5 toneladas la cantidad de droga transportada por el Nehir.

Los pagos llevaron hasta Dubái

La investigación sobre la financiación del cargamento permitió a la Policía Nacional identificar una estructura dedicada a movilizar dinero entre organizaciones criminales de distintos países.

Los investigadores la denominaron “Banca de Dubái” debido a que una parte fundamental de sus operaciones y dirigentes se encontraba en Emiratos Árabes Unidos.

La organización funcionaba como un banco clandestino para narcotraficantes. Recibía fondos en un país y garantizaba su entrega en otro mediante sistemas de compensación, intermediarios, empresas y operaciones con criptoactivos.

Este mecanismo permitía realizar pagos internacionales sin trasladar físicamente grandes cantidades de dinero ni utilizar directamente transferencias bancarias convencionales que pudieran ser detectadas.

La red habría financiado el envío de cocaína transportado por el Nehir y participado en numerosas operaciones relacionadas con cargamentos destinados a Europa.

Los investigadores analizaron direcciones digitales y movimientos de criptoactivos con un volumen acumulado extremadamente elevado. Sin embargo, ese flujo no representa necesariamente dinero perteneciente en su totalidad a la organización, porque algunas direcciones y plataformas procesaban operaciones de múltiples usuarios.

Una investigación internacional

La complejidad de las transferencias llevó a la creación de la fuerza operativa internacional OTF Token, coordinada por Europol.

En el equipo participaron especialistas en criptoactivos y blanqueo de capitales de España, Países Bajos, Bélgica, Estados Unidos, Reino Unido y Escocia.

Los agentes reconstruyeron operaciones financieras, identificaron intermediarios y localizaron propiedades, vehículos, cuentas bancarias y otros bienes presuntamente relacionados con el narcotráfico.

La Policía Nacional realizó un registro en Madrid y detuvo a 14 personas en España. El principal bróker investigado ingresó en prisión por orden judicial.

Las autoridades españolas emitieron además 19 órdenes internacionales de detención.

Siete de ellas fueron ejecutadas hasta el momento en Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Países Bajos y Suecia, con la participación de Interpol y de los organismos policiales de esos países.

La operación continúa abierta y los investigadores no descartan nuevos arrestos.

Bienes bloqueados por 20 millones de euros

La investigación permitió identificar y bloquear activos por un valor cercano a los 20 millones de euros.

Entre los bienes afectados se encuentran 48 inmuebles valorados en más de 14 millones de euros y 121 cuentas bancarias con un saldo conjunto de aproximadamente 2,3 millones.

También fueron intervenidos vehículos de alta gama valorados en más de 1,6 millones de euros.

Los registros permitieron incautar además más de 39.000 euros en efectivo, relojes, joyas, bolsos de lujo y otros objetos de valor.

Las autoridades intentan determinar qué proporción de ese patrimonio procede directamente del narcotráfico y qué bienes fueron adquiridos mediante sociedades o personas utilizadas para ocultar a sus verdaderos propietarios.

El bloqueo impide que los investigados vendan o transfieran esos activos mientras continúa el proceso judicial.

Una banca sin sucursales

Las redes financieras clandestinas cumplen una función esencial para el narcotráfico internacional porque conectan a productores, transportistas, compradores y distribuidores situados en diferentes continentes.

Su principal servicio no consiste solamente en ocultar ganancias, sino también en adelantar fondos para comprar cocaína, pagar transportes, contratar tripulaciones y financiar embarcaciones antes de que la droga llegue a destino.

Una organización puede entregar dinero a un intermediario en Europa y ordenar que una cantidad equivalente sea puesta a disposición de otro grupo en América Latina, África o Medio Oriente.

Las deudas se compensan posteriormente mediante operaciones comerciales, transferencias fragmentadas, criptoactivos o movimientos entre empresas controladas por colaboradores.

Este modelo reduce la necesidad de transportar efectivo y dificulta reconstruir el vínculo entre el dinero entregado y el cargamento de droga financiado.

La caída de la “Banca de Dubái” representa por eso un golpe sobre la infraestructura económica utilizada por varias organizaciones y no solamente sobre una operación concreta de transporte de cocaína.

El naufragio que no ocultó la operación

La decisión de hundir el Nehir buscaba impedir que los investigadores descubrieran la totalidad del cargamento y las conexiones de la embarcación.

El resultado terminó siendo el contrario.

El análisis del barco, la segunda partida oculta y los pagos utilizados para financiar el viaje abrió una investigación que se prolongó durante más de cinco años y atravesó varios continentes.

Lo que comenzó como el abordaje de un buque cargado de cocaína terminó exponiendo una estructura financiera internacional capaz de mover fondos para algunas de las principales redes del narcotráfico.

Internacionales
2026-09-08T18:18:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias