El parlamento de Paraguay destituyó por unanimidad de presentes al presidente Peña
06.11.2026
ASUNCIÓN (ANSA) – Es el segundo mandatario del país que tiene ese final. Tras el colapso del banco Ueno. Peña fue detenido en su domicilio.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, del conservador Partido Colorado, fue hoy destituido por votación del parlamento, en el marco de la crisis política y financiera que desató el colapso del banco Ueno, del que fuera accionista.
Luego de que el Congreso Nacional rechazara su renuncia y tras un proceso de juicio político iniciado ayer, el ahora expresidente fue destituido casi por el pleno de la Cámara de Diputados (78 activos) y de 44 miembros del Senado (un ausente).
Los legisladores desestimaron el debate y avanzaron directamente a la votación en la que confirmaron la sentencia política contra el ahora exmandatario.
Una comisión bicameral del Congreso se aprestaba a tomar juramento a Pedro Alliana (actualmente senador) como nuevo presidente de Paraguay.
De esta manera, Santiago Peña Palacios se convierte en el segundo presidente electo democráticamente desde la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner (el 2 y 3 de febrero de 1989) en ser destituido por mal desempeño de funciones, tras el caso de Fernando Lugo (Alianza Opositora) el 22 de junio de 2012.
A diferencia de Lugo, donde hubo votos más divididos, en el caso de Peña Palacios hubo casi unanimidad.
Esto es algo paradójico, ya que fue el presidente que más respaldo tuvo en el Congreso desde la caída de la dictadura, con mayoría propia en ambas cámaras, comentó hoy el diario ABC Color online.
El desenlace se produjo luego de que el banco Ueno Bank (controlado por el Grupo Vázquez) fuera intervenido y bloqueado por parte del Banco Central del Paraguay (BCP), tras constatarse un desplome drástico en su índice de solvencia (que cayó al 5,56%, muy por debajo del mínimo legal del 12%).
La investigación de la Fiscalía y del BCP reveló un esquema de préstamos irregulares, sobregiros y transferencias millonarias sin garantías a empresas vinculadas del mismo grupo económico (como Vinanzas SA e ITTI). Esto ocultó la insolvencia real de la entidad, que se había expandido rápidamente tras absorber Visión Banco.
El cierre dejó sin acceso a sus cuentas a cerca de 2,9 millones de clientes (alrededor del 60% de la población adulta del país), incluyendo a 32.000 jubilados. El banco además administraba entre 800 y 850 millones de dólares de fondos públicos, incluidos recursos del Instituto de Previsión Social (IPS).
La Fiscalía imputó a 27 personas -entre ellas ocho directivos del banco, como el presidente Juan Manuel Gustale y el líder del Grupo Vázquez, Federico Miguel Vázquez Villasanti- por delitos como lesión de confianza, tentativa de estafa y conducta indebida en situación de crisis.
El escándalo escaló al ámbito político por los vínculos del expresidente Peña (quien fue accionista de Ueno Holding hasta marzo de 2025) y por el nombramiento de Carlos Carvallo Spalding -expresidente de la financiera Ueno- al frente del BCP.
La presión social, las protestas en las calles, el pedido de juicio político y el colapso financiero derivaron en la renuncia del mandatario y un terremoto institucional en el país. Su dimisión no fue aceptada por el parlamento, que optó por destituirlo.
Peña creció como economista siendo funcionario del Banco Central del Paraguay y luego del Fondo Monetario Internacional.
Antes de que en 2015 se convirtiera en ministro de Hacienda del gobierno de Horacio Cartes, había integrado el directorio de un banco ligado a ese millonario empresario que ejerció la presidencia del 2013 al 2018.
Justamente Cartes, hoy al frente del Partido Colorado, instruyó a esa fuerza a votar contra Peña.
Imagen: ANSA/EPA
Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA