EVIDENTE

El traidor y colaborador de la CIA en Venezuela

20.01.2026

CARACAS (Uypress) - En los círculos geopolíticos y de inteligencia, la teoría de que el general Vladimir Padrino López fue el arquitecto de la entrega ha pasado de ser una sospecha a ser considerada la hipótesis más sólida por tres razones técnicas fundamentales:

Primera: El "Mapa de Vida" y el acceso total a la información clave. Como Ministro de la Defensa y jefe del Comando Estratégico Operacional (CEOFANB), Padrino López era el único que poseía la ubicación exacta de los búnkeres subterráneos y las rutas de escape de Maduro.

Esto permitió una precisión quirúrgica, el comando estadounidense tardó menos de 90 segundos en llegar desde el punto de entrada hasta la "sala de pánico" donde se refugiaba Maduro. Esto solo es posible con planos detallados que solo el Alto Mando Militar poseía.

Informes filtrados por el New York Times sugieren que Padrino entregó lo que la CIA llama el "mapa de vida": los horarios de sueño, los códigos de seguridad de las puertas blindadas y la rotación exacta de la guardia.

Segunda, la muerte de la custodia cubana (Las FAR). El dato de los 32 militares cubanos fallecidos (incluyendo dos coroneles de las Fuerzas Armadas Revolucionarias) es el punto más oscuro de la operación.

Los cubanos constituían el anillo de seguridad más íntimo y leal. El hecho de que fueran sorprendidos durmiendo o en posiciones de guardia sin previo aviso de los sistemas de radar sugiere que se les dejó ciegos deliberadamente.

Analistas sugieren que Padrino López permitió que la custodia cubana fuera eliminada por los propios venezolanos para asegurar que no hubiera testigos internos de alto nivel que pudieran disparar contra los estadounidenses o ejecutar un "protocolo de extracción fallida" (eliminar al objetivo antes de que sea capturado).

Tercera, El silencio de los radares (S-300 y sistemas rusos). Venezuela cuenta con uno de los sistemas de defensa aeroespacial más sofisticados de la región (los S-300 rusos). Sin embargo, la madrugada del 3 de enero, ningún misil fue disparado.

Además, hubo un apagado selectivo de los sistemas de defensa que solo pudo ser ordenada por el jefe del CEOFANB o el Comandante de la Defensa Aeroespacial (CODAI), bajo supervisión directa de Padrino.

Helicópteros Apache y CH-47 de EE. UU. sobrevolaron Caracas sin resistencia, algo técnicamente imposible sin una orden superior de "no agresión".

¿Cuál fue el beneficio para Padrino López?

Aunque Padrino López emitió un comunicado oficial condenando el "secuestro" de Maduro para mantener las apariencias frente a las tropas, los hechos posteriores sugieren un pacto de impunidad y transición:

Lo que funciona es una inmunidad de facto. A diferencia de Maduro, Cilia Flores y otros jerarcas, Padrino López no ha sido incluido en las nuevas órdenes de captura emitidas por Washington tras la operación. El premio mayor es su total impunidad y un papel esencial en la transición.

El "Dueño del Tablero", al quedar Maduro fuera de juego, Padrino se consolida como el único interlocutor capaz de controlar a los 2.000 generales de la FANB y evitar una guerra civil, lo que lo hace indispensable para cualquier gobierno de transición (incluyendo el de Delcy Rodríguez).

La reacción de La Habana tras la muerte de sus 32 efectivos, incluidos los dos coroneles de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), ha sido de una furia contenida y una profunda humillación estratégica. Para el régimen cubano, esto no fue solo un ataque de EE. UU., sino una emboscada facilitada por sus propios "aliados" venezolanos.

Apenas 48 horas después de la captura de Maduro, el presidente Miguel Díaz-Canel ordenó el inicio de la "Operación Retorno". Vuelos de urgencia: Se han reportado puentes aéreos constantes entre Maiquetía y La Habana.

No solo están retirando a los asesores militares restantes, sino también a miles de colaboradores médicos y educativos. Cuba teme que, sin Maduro, sus ciudadanos en Venezuela se conviertan en "rehenes" o blancos de linchamientos populares.

La inteligencia cubana (G2) ha llegado a la misma conclusión de que Padrino López dejó morir o directamente mandó asesinar a los 32 cubanos.

En círculos diplomáticos se filtra que Cuba considera a Padrino el gran traidor. Los oficiales cubanos asesinados tenían la orden de morir defendiendo a Maduro, pero nunca recibieron la alerta de combate que debió emitir el mando venezolano al detectar los helicópteros estadounidenses.

En el funeral de Estado en La Habana con honores militares para los dos coroneles. Aunque el discurso oficial culpó al "imperialismo yanqui", no hubo menciones de agradecimiento a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana) FANB), un gesto de desprecio diplomático absoluto.

Ante la pérdida de Venezuela como apoyo económico, Cuba ha enviado señales desesperadas hacia Moscú y Beijing. Sin embargo, con Rusia estancada en sus propios conflictos y China cautelosa ante la agresividad de la administración Trump en 2026, la isla se encuentra en su momento de mayor aislamiento desde el Periodo Especial de los años 90.

Existen informaciones de que Cuba tiene en su poder grabaciones de audio de las comunicaciones de la FANB durante la madrugada del 3 de enero, que probarían que Padrino López ordenó apagar los radares. Es posible que estas pruebas se filtren antes de la audiencia de Maduro el 17 de marzo como venganza de La Habana contra el general traidor.

La actitud de Rusia tras el 3 de enero de 2026 ha pasado de la estupefacción a un pragmatismo frío y calculador. El hecho de que la tecnología rusa (los sistemas S-300VM y los radares Pechora-2M) fuera neutralizada sin disparar un solo proyectil ha dejado a la industria militar del Kremlin en una posición muy comprometida a nivel global.

La versión más aceptada por el FSB (Servicio de Seguridad Ruso) es que los técnicos venezolanos, bajo órdenes directas de la cadena de mando de Padrino López, simplemente pusieron los sistemas en "modo de entrenamiento" o mantenimiento, dejándolos inoperativos durante la incursión de las tropas de asalto norteamericanas.

Informes de inteligencia confirman que, tras la captura de Maduro, el personal paramilitar ruso que operaba en la zona de minería del Arco Minero y en la protección de activos petroleros comenzó una evacuación apresurada.  Muchos se han desplazado hacia Nicaragua o han regresado a Rusia vía Turquía.

Para Vladimir Putin, Maduro era un activo útil, pero no indispensable. Una vez capturado y trasladado a Nueva York, Rusia ha evitado cualquier retórica de confrontación militar con EE. UU. por este caso, limitándose a protestas diplomáticas formales en la ONU.

Rusia tiene inversiones multimillonarias en Venezuela (especialmente a través de Rosneft). Moscú ya ha enviado emisarios a Caracas para hablar con Delcy Rodríguez y el sector de Padrino López con un objetivo claro, cobro de deuda. Garantizar que el nuevo gobierno reconozca la deuda externa con Rusia y protección de activos, asegurar que las concesiones petroleras no sean entregadas a empresas estadounidenses (Chevron, Exxon) como pago por la "ayuda" prestada en la remoción de Maduro.

Rusia está coordinando con China una postura común para el G20 de este año. Ambos países están preocupados por el precedente de la "Operación Resolución Absoluta", que demuestra que EE. UU. ha retomado la doctrina de la intervención directa en el hemisferio occidental. Sin embargo, ninguno está dispuesto a ir a una guerra por Maduro.

Hay un dato inquietante, 24 horas antes del ataque, tres aviones de transporte rusos salieron de Caracas con personal diplomático y "equipaje pesado". Esto sugiere que Moscú sabía que algo iba a ocurrir y decidió retirar a sus piezas clave, dejando a Maduro y a los militares cubanos a su suerte.

Internacionales
2026-01-20T12:15:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias