Erdogan desafía el poder del Consejo de Seguridad y pide una ONU sin vetos

22.09.2026

NUEVA YORK (Uypress)- El presidente turco Recep Tayyip Erdogan propone eliminar el veto y los asientos permanentes del Consejo de Seguridad. Sostiene que el orden surgido tras la Segunda Guerra Mundial ya no representa al mundo actual.

 

Erdogan planteó una reforma de fondo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que supondría terminar tanto con el derecho de veto como con la existencia de miembros permanentes. La iniciativa apunta directamente a uno de los pilares sobre los que se construyó el sistema internacional después de la Segunda Guerra Mundial.

Erdogan, que se encuentra en Nueva York con motivo de la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas, desarrolló la propuesta en un artículo publicado por Bloomberg. Su planteo parte de una tesis que viene defendiendo desde hace años bajo la consigna "el mundo es más grande que cinco": Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido concentran un poder que, según el mandatario turco, ya no refleja la distribución política y económica del mundo actual. 

La propuesta va más lejos que otros proyectos de reforma de Naciones Unidas. Erdogan no plantea incorporar nuevos países al grupo de miembros permanentes, sino directamente terminar con esa categoría. A su juicio, ampliar el número de Estados con asiento permanente mantendría intacto el problema de fondo: la concentración de la capacidad de decisión en unas pocas capitales.

En su lugar, propone un Consejo de Seguridad integrado por miembros elegidos por la Asamblea General por períodos determinados y con una representación rotativa. También plantea reforzar la rendición de cuentas del Consejo ante el conjunto de los Estados miembros de Naciones Unidas.

"Es esencial convertir la necesidad de reforma en una hoja de ruta concreta", sostuvo Erdogan, quien ubicó en el centro de esa transformación la eliminación del privilegio del veto. Para el presidente turco, una reforma no debería consistir en extender ese poder a nuevos Estados, sino en suprimirlo.

Un poder reservado a cinco países

El Consejo de Seguridad está integrado por 15 miembros: cinco permanentes y diez elegidos por períodos de dos años. Los cinco permanentes -Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido- disponen de derecho de veto y pueden bloquear resoluciones sustantivas aunque estas cuenten con el respaldo de los restantes integrantes.

La discusión adquirió especial actualidad en los últimos años por la utilización del veto en conflictos como Ucrania y Gaza. También volvió a quedar expuesta pocos días antes del planteo de Erdogan, cuando Rusia y China vetaron una resolución impulsada por Estados Unidos para prorrogar el mandato del panel de expertos encargado de supervisar las sanciones de Naciones Unidas contra Irán. La iniciativa había recibido 11 votos favorables, pero los dos vetos bastaron para impedir su aprobación.

Erdogan sostiene que crisis globales como las pandemias, los conflictos regionales, las alteraciones de las cadenas de suministro o los problemas energéticos no pueden depender de las decisiones de un reducido número de países. Su propuesta apunta, por tanto, a trasladar una parte mayor del poder hacia la Asamblea General, donde están representados los 193 Estados miembros. 

La reforma, sin embargo, enfrenta un obstáculo estructural: modificar sustancialmente la Carta de Naciones Unidas requiere un procedimiento que concede a los propios cinco miembros permanentes una capacidad decisiva sobre cualquier cambio que afecte al sistema del que son beneficiarios.

La propuesta turca vuelve así a colocar en el centro de la Asamblea General una discusión que atraviesa desde hace décadas a Naciones Unidas: si una institución creada para representar a la comunidad internacional puede continuar funcionando en el siglo XXI con una estructura de poder diseñada a partir del resultado de la Segunda Guerra Mundial.

Foto: Agencia Anadolu

Internacionales
2026-09-22T06:42:00

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