GEOPOLÍTICA / ARGENTINA, EE.UU. Y CHINA
Estados Unidos coloca a Argentina como pieza clave para frenar la expansión china en América Latina
06.05.2026
WASHINGTON (Uypress) – Estados Unidos busca reforzar su vínculo militar, comercial y estratégico con Argentina como parte de una política orientada a contener la expansión de China en América Latina. El enfoque quedó reflejado en el proyecto presupuestal de Seguridad Nacional y Asuntos Exteriores presentado en el Congreso estadounidense.
El documento, correspondiente al año fiscal 2027, ubica al Hemisferio Occidental como una región prioritaria en la disputa geopolítica global y plantea explícitamente la necesidad de reducir “la dependencia de la República Popular China” en América Latina. Dentro de ese esquema, Argentina aparece como uno de los socios estratégicos más relevantes para Washington.
La propuesta presupuestal combina seguridad, cooperación militar, infraestructura, comercio, energía y financiamiento para fortalecer la influencia estadounidense frente al avance económico y tecnológico chino. El texto sostiene que Estados Unidos debe generar “nuevas oportunidades para un desarrollo regional duradero” y reforzar vínculos con gobiernos alineados políticamente con Washington.
El posicionamiento argentino no es casual. Desde la llegada de Javier Milei al gobierno, Buenos Aires aceleró su acercamiento estratégico a Estados Unidos y tomó distancia de varios proyectos impulsados por Beijing. El propio Milei definió a China como un “socio comercial” pero cuestionó políticamente al régimen chino y priorizó la alineación geopolítica con Washington y Occidente.
Ese giro fue acompañado por movimientos concretos. Argentina frenó su ingreso formal al grupo BRICS, profundizó cooperación militar con Estados Unidos, impulsó acuerdos vinculados a defensa y seguridad, y reforzó contactos con el Comando Sur norteamericano. También avanzó en proyectos conjuntos sobre inteligencia artificial, energía y recursos estratégicos.
La disputa tiene una dimensión económica central. China se consolidó en los últimos años como uno de los principales socios comerciales de América del Sur y uno de los mayores inversores en infraestructura, energía, minería, telecomunicaciones y financiamiento estatal. Argentina ocupa un lugar particularmente sensible por sus reservas de litio, alimentos, gas, petróleo no convencional y posición geográfica en el Atlántico Sur.
Washington observa con especial atención la presencia china en sectores considerados estratégicos. Entre ellos aparecen las inversiones en litio en el norte argentino, proyectos energéticos, infraestructura portuaria, telecomunicaciones, redes 5G y la estación espacial china en Neuquén, un tema que desde hace años genera preocupación en sectores de defensa estadounidenses.
La administración Trump endureció el discurso sobre América Latina como escenario de competencia directa con Beijing. Funcionarios estadounidenses sostienen que China utiliza financiamiento, infraestructura y comercio para aumentar influencia política, acceso tecnológico y capacidad estratégica en la región. El nuevo proyecto presupuestal refleja esa visión de competencia sistémica.
La referencia al “desarrollo regional duradero” también apunta a infraestructura y financiamiento alternativo. Estados Unidos busca ofrecer inversiones y cooperación económica para evitar que países latinoamericanos dependan exclusivamente del crédito, tecnología o comercio chino. En la práctica, la estrategia intenta reconstruir influencia en una región donde Beijing ganó terreno durante las últimas dos décadas.
Argentina aparece especialmente relevante porque combina recursos naturales estratégicos, peso político regional y un gobierno ideológicamente cercano a Washington. El país integra el llamado “triángulo del litio” junto con Bolivia y Chile, una zona clave para la transición energética global y para la industria de baterías y vehículos eléctricos.
El acercamiento militar también tiene valor simbólico. En abril, Argentina avanzó en negociaciones para incorporar aviones F-16 de origen danés con fuerte respaldo estadounidense, mientras profundizó cooperación en entrenamiento, inteligencia y seguridad regional. Washington busca recuperar presencia militar y tecnológica en una región donde China amplió vínculos comerciales y Rusia mantuvo cooperación en defensa con algunos gobiernos.
Pero la estrategia estadounidense enfrenta límites. China sigue siendo uno de los principales compradores de productos agrícolas argentinos y un actor clave en financiamiento e inversiones. El swap de monedas entre ambos países continúa siendo una herramienta importante para las reservas argentinas, aun en medio del acercamiento político de Milei a Estados Unidos.
La disputa también atraviesa a toda América Latina. Países como Brasil, Chile, Perú y Colombia mantienen fuertes vínculos económicos con China, mientras intentan preservar autonomía estratégica y evitar quedar atrapados en una lógica de alineamiento absoluto entre Washington y Beijing.
Europa observa el escenario con atención similar. La creciente rivalidad entre Estados Unidos y China está reconfigurando comercio, cadenas de suministro, minerales críticos, tecnología y defensa a escala global. América Latina vuelve a convertirse en territorio de competencia entre grandes potencias, algo que recuerda dinámicas históricas de influencia hemisférica.
El caso argentino sintetiza ese nuevo mapa. Para Washington, Buenos Aires puede transformarse en un aliado clave para limitar la expansión china en el Cono Sur. Para China, Argentina sigue siendo un socio económico relevante difícil de reemplazar. Para el gobierno de Milei, el desafío será aprovechar apoyo financiero y político estadounidense sin perder acceso a mercados, inversiones y financiamiento chinos.
La disputa excede lo comercial. Lo que está en juego es influencia estratégica sobre recursos, infraestructura, tecnología y alineamientos políticos en una región que vuelve a adquirir valor central en la competencia global. Y en ese tablero, Estados Unidos decidió colocar a Argentina en el centro de su ofensiva hemisférica contra la expansión china.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias