INTERNACIONALES / MEDIO ORIENTE

Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra Irán para proteger el tránsito por Ormuz

13.07.2026

WASHINGTON / TEHERÁN (Uypress) – El ejército de Estados Unidos lanzó este domingo una nueva ola de ataques contra objetivos militares iraníes, en el marco de la escalada abierta por el control del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más sensibles para el comercio energético mundial.

El Comando Central de Estados Unidos, CENTCOM, informó que sus fuerzas completaron una nueva operación ofensiva contra Irán el 12 de julio, con ataques de precisión sobre múltiples puntos del territorio iraní. Según el comunicado oficial, los blancos incluyeron sistemas de defensa aérea, radares costeros, capacidades de misiles y drones, infraestructura logística militar y embarcaciones pequeñas utilizadas por fuerzas iraníes.

La operación fue presentada por Washington como una respuesta a los ataques iraníes contra buques comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz. CENTCOM sostuvo que el objetivo de los bombardeos es degradar la capacidad de Irán de seguir atacando el transporte marítimo internacional en esa vía.

“El estrecho de Ormuz es un corredor marítimo vital para el comercio global. Irán no lo controla”, afirmó el mando estadounidense en su comunicado, en el que también aseguró que sus fuerzas están “posicionadas y preparadas” para garantizar la libertad de navegación de la navegación comercial frente a lo que describió como agresiones, amenazas y declaraciones arbitrarias de Teherán.

La nueva ofensiva se produce después de varios días de intercambio de fuego. El País informó que, durante la semana, Estados Unidos había atacado más de 300 objetivos en territorio iraní y que la tensión en torno a Ormuz ya derivó en varias rondas de ataques entre ambos países.

Según CENTCOM, esta última oleada incluyó el uso de aviones de combate, buques de guerra, drones aéreos de ataque unidireccional y, por primera vez, drones marítimos de ataque unidireccional. Ese dato refleja la ampliación tecnológica y operativa de la campaña estadounidense en la zona.

La versión estadounidense sostiene que Irán atacó buques mercantes y tripulaciones civiles que navegaban por una ruta internacional. AP informó que el último episodio que disparó la respuesta de Washington fue un ataque iraní contra un portacontenedores en el estrecho de Ormuz, que dejó daños importantes y al menos un tripulante desaparecido.

Irán rechaza la interpretación estadounidense. Teherán afirma que el estrecho se encuentra bajo su control operativo y que los buques deben transitar por rutas autorizadas por la República Islámica. Las autoridades iraníes sostienen que las operaciones de Washington violan entendimientos previos y constituyen una agresión directa contra su soberanía.

El estrecho de Ormuz es un punto crítico de la economía mundial. Por allí circula una parte sustancial del petróleo y gas natural comercializado internacionalmente. Cualquier amenaza sostenida sobre la navegación puede impactar sobre precios energéticos, seguros marítimos, rutas comerciales y decisiones de navieras y gobiernos.

La escalada también se extendió a países de la región. El País informó que Irán lanzó proyectiles contra aliados árabes de Estados Unidos, incluidos Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Jordania y Kuwait. En Qatar, varios misiles fueron dirigidos contra la base aérea de Al Udeid, utilizada por fuerzas estadounidenses, aunque las autoridades qataríes informaron que los proyectiles fueron interceptados.

La situación aumenta el riesgo de que el conflicto deje de estar concentrado en el eje Washington-Teherán y arrastre a gobiernos del Golfo, algunos de los cuales intentaban actuar como mediadores o mantener distancia de la confrontación directa.

La disputa se produce además en medio de un frágil proceso de negociación. Según El País, Estados Unidos e Irán habían firmado el 17 de junio un memorando de entendimiento para un período de 60 días destinado a negociar un acuerdo más amplio, que incluía el futuro del estrecho y del programa nuclear iraní. La interpretación de ese documento es hoy uno de los puntos de fricción: Washington exige libertad total de navegación, mientras Teherán reivindica algún tipo de control sobre el tránsito.

El gobierno estadounidense insiste en que sus ataques son defensivos y buscan proteger buques civiles. Irán, en cambio, sostiene que Estados Unidos intenta imponer por la fuerza su control sobre una vía marítima estratégica y que responderá si continúan los bombardeos.

Por ahora, la información disponible permite confirmar la nueva oleada de ataques estadounidenses y el objetivo declarado por CENTCOM. El alcance real de los daños en territorio iraní, así como el impacto operativo sobre la capacidad de Teherán para atacar buques, depende todavía de verificaciones independientes.

La escalada deja un escenario de alto riesgo. Si Irán mantiene ataques contra buques o bases regionales, Washington podría ampliar nuevamente sus bombardeos. Si Estados Unidos incrementa su presencia militar en Ormuz, Teherán podría considerar que el entendimiento de junio quedó definitivamente roto.

Lo que comenzó como una disputa por la navegación comercial se transformó en una pulseada estratégica por el control de uno de los pasos marítimos más importantes del planeta. La nueva operación de CENTCOM confirma que el estrecho de Ormuz volvió a quedar en el centro de la confrontación entre Estados Unidos e Irán.

Imagen: U.S. Central Command / U.S. Navy

Internacionales
2026-07-13T11:22:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias