INTERNACIONALES / PETRÓLEO

Estados Unidos obtiene acceso a 65.000 millones de barriles en Venezuela

07.09.2026

CARACAS/WASHINGTON (Uypress) – Estados Unidos obtuvo una participación económica y amplios derechos de control sobre una empresa privada que recibió autorización para explotar 17 campos petroleros venezolanos con reservas estimadas en unos 65.000 millones de barriles.

La Casa Blanca presentó la operación como “el mayor acuerdo petrolero de la historia” y afirmó que permitirá a Washington asegurar un suministro de crudo a bajo costo durante las próximas décadas.

El convenio involucra a North American Blue Energy Partners (NABEP), empresa privada controlada por el empresario venezolano Alejandro Betancourt.

Las autoridades interinas de Venezuela concedieron a NABEP derechos sobre 17 campos que concentran alrededor de una quinta parte de las reservas probadas del país.

A cambio, la compañía entregó a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Defensa de Estados Unidos una participación de 35% en su sociedad matriz.

Washington también tendrá poder para vetar los nombramientos del directorio y la mayoría de sus integrantes deberá estar compuesta por ciudadanos estadounidenses.

Compra de petróleo a precio de producción

El acuerdo concede al Departamento de Estado estadounidense el derecho a comprar 20% del petróleo producido por NABEP a un precio basado en los costos de extracción, por debajo del valor internacional del crudo.

Estados Unidos podrá destinar ese petróleo a la Reserva Estratégica, las Fuerzas Armadas u otros usos considerados sensibles.

Washington también tendrá prioridad para comprar el restante 80% de la producción en determinadas circunstancias, aunque en ese caso deberá pagar precios de mercado.

La participación de 35% fue estructurada mediante opciones de compra conocidas como penny warrants. Esos instrumentos permiten al Gobierno estadounidense adquirir formalmente las acciones por un valor simbólico y evitar que su participación sea reducida cuando la empresa incorpore nuevos inversores.

Un funcionario estadounidense explicó a Reuters que Washington podrá recibir dividendos y ejercer los derechos propios de un accionista incluso antes de ejecutar esas opciones.

Cien años para Washington y 25 para Caracas

La Casa Blanca informó que las concesiones sobre los 17 campos tendrán una duración de 100 años.

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó una versión diferente y sostuvo que las licencias tendrán una vigencia de 25 años.

La contradicción constituye uno de los principales puntos pendientes del acuerdo. Tampoco se divulgó públicamente la lista completa de campos comprendidos ni los contratos firmados por las partes.

NABEP proyecta invertir hasta US$ 100.000 millones para recuperar instalaciones, construir infraestructura y aumentar la producción.

Según la Casa Blanca, Venezuela podría recibir aproximadamente US$ 200.000 millones en impuestos y regalías durante los primeros 25 años.

El Gobierno interino venezolano estima que los campos podrían alcanzar una producción conjunta de 1,5 millones de barriles diarios, aunque especialistas consideran que ese objetivo requerirá varios años y grandes inversiones.

Venezuela produce actualmente entre 1,1 y 1,2 millones de barriles por día, lejos de los más de tres millones alcanzados a finales de la década de 1990.

Dudas sobre la legalidad del convenio

El acuerdo generó cuestionamientos tanto en Venezuela como en Estados Unidos.

Expertos consultados por Financial Times sostuvieron que una concesión por 100 años podría vulnerar la Constitución venezolana y la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos aprobada en enero de 2026.

Esa legislación permite celebrar contratos de participación productiva con empresas privadas, pero no necesariamente transferirles derechos de propiedad sobre los yacimientos.

También se cuestionó que los 17 campos fueran adjudicados sin un proceso competitivo y sin una participación claramente establecida de Petróleos de Venezuela (PDVSA).

El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington indicó que NABEP podría convertirse en una estructura paralela a PDVSA, pese a haber sido creada apenas dos años antes del acuerdo y contar con una experiencia operativa limitada.

En Estados Unidos existen dudas sobre la facultad legal de la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono para mantener acciones y recibir dividendos de una empresa privada.

La operación también despertó interrogantes por los anteriores negocios de Betancourt, investigados por autoridades estadounidenses y europeas. El empresario nunca fue acusado formalmente y negó haber cometido irregularidades.

Críticas de la oposición venezolana

La dirigente opositora María Corina Machado afirmó que el Gobierno interino carece de legitimidad democrática para comprometer los recursos naturales de Venezuela mediante un acuerdo de largo plazo.

“La riqueza de nuestro subsuelo no pertenece a un régimen ilegítimo, sino al pueblo venezolano”, sostuvo Machado.

La dirigente manifestó que Estados Unidos debe convertirse en el principal socio para reconstruir la economía venezolana, pero reclamó que las decisiones sean adoptadas por un Gobierno surgido de elecciones libres.

Otros sectores opositores cuestionaron la falta de licitación, la ausencia de información contractual y el otorgamiento de condiciones preferenciales a una sola empresa.

La Administración de Donald Trump sostiene que el acuerdo forma parte de una estrategia de estabilización, reconstrucción y transición democrática posterior a la salida de Nicolás Maduro del poder.

Críticos del convenio advierten, sin embargo, que el acceso estadounidense al petróleo podría reducir la presión de Washington para convocar rápidamente a elecciones presidenciales.

Venezuela conserva las mayores reservas del mundo

Venezuela posee alrededor de 303.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo, equivalentes a aproximadamente 17% del total mundial.

El país ocupa el primer lugar, seguido por Arabia Saudita, con unos 267.000 millones; Irán, con 209.000 millones; Canadá, con 163.000 millones, e Irak, con 145.000 millones.

Emiratos Árabes Unidos dispone de aproximadamente 113.000 millones de barriles y Kuwait de unos 102.000 millones. Rusia cuenta con entre 58.000 y 80.000 millones, según la fuente y la metodología empleada.

Las reservas probadas de Estados Unidos se sitúan entre 45.000 y 74.000 millones de barriles. La cifra de 286.000 millones corresponde a estimaciones más amplias que pueden incluir recursos de petróleo de esquisto todavía no clasificados como reservas probadas.

Catar posee alrededor de 25.000 millones de barriles y es una potencia principalmente por sus reservas y exportaciones de gas natural.

Bahréin, en cambio, no cuenta con 175.000 millones de barriles de reservas probadas. El país anunció grandes recursos potenciales de petróleo y gas en 2018, pero las cifras no son equivalentes a reservas comercialmente recuperables y certificadas.

Los 65.000 millones de barriles comprendidos en el acuerdo superan por sí solos las reservas probadas territoriales de Estados Unidos calculadas por algunas fuentes internacionales.

Esa magnitud explica la relevancia geopolítica de la operación, aunque disponer de reservas no equivale a producirlas. Gran parte del crudo venezolano es pesado o extrapesado y req

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2026-09-07T14:18:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias