ÁFRICA / CONFLICTO Y CRISIS HUMANITARIA
Etiopía vuelve a la guerra: combates en Tigray y riesgo de una escalada regional
05.10.2026
ADÍS ABEBA (Uypress) – Nuevos ataques aéreos y enfrentamientos con artillería golpearon el norte de Etiopía durante la madrugada de este lunes 5 de octubre, después de que las fuerzas federales recuperaran Mekelle, capital de Tigray, durante el fin de semana. Un boletín humanitario citado por Reuters reportó al menos 17 muertos en Adwa y Sheraro. La agencia aclaró que no pudo verificar independientemente esos reportes y que el documento no identificaba a los responsables de los ataques.
La reanudación de las hostilidades amenaza el proceso de paz iniciado en Pretoria en noviembre de 2022. El conflicto enfrenta nuevamente al Gobierno federal con fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF) y sus aliados, aunque las divisiones internas y los cambios de alianzas configuran un escenario diferente al de la guerra anterior. apnews.com
De la toma de aeropuertos al avance federal
El 23 de septiembre, la Unión Africana expresó su preocupación por la ocupación de los aeropuertos de Mekelle, Axum y Shire por parte del TPLF, la detención de personal federal y la interrupción de los servicios aéreos civiles. El organismo pidió una desescalada inmediata y nuevas gestiones diplomáticas para preservar el acuerdo de paz. African Union
Desde entonces, el control territorial cambió. Durante el fin de semana, residentes y una fuente militar consultados por Associated Press confirmaron la recuperación del aeropuerto de Mekelle por las fuerzas federales. Las interrupciones de internet y telefonía dificultaron la verificación de las circunstancias de esa operación. AP News
El observatorio de conflictos ACLED registró el control de la ciudad y su aeropuerto por el Ejército y las fuerzas aliadas el 3 de octubre, seguido por el restablecimiento de las telecomunicaciones en Mekelle el día 4. Esa recuperación de servicios en la capital regional no supone el fin de los combates en el resto de Tigray. ACLED
Cientos de heridos y asistencia interrumpida
Médicos Sin Fronteras (MSF) confirmó un fuerte aumento de las necesidades sanitarias. En su actualización del 29 de septiembre informó que más de 420 personas con heridas de guerra habían llegado a los hospitales de Korem y Alamata entre el 22 y el 25 de septiembre. El hospital Suhul, en Shire, recibió más de 300 heridos hasta esa última fecha.
La organización reforzó su respuesta hospitalaria, pero también debió suspender actividades en Alamata e interrumpir servicios comunitarios por razones de seguridad. Parte del personal fue reasignado a los hospitales para atender la afluencia de pacientes.
MSF señaló además que seguía los nuevos desplazamientos y preparaba asistencia para personas que huían hacia distintas zonas de Tigray, Amhara y Afar. Estos datos describen la actividad de los centros mencionados y no constituyen un balance completo de víctimas del conflicto. Organización médico-humanitaria
Una paz que dejó profundas fracturas
El acuerdo de Pretoria detuvo la guerra de 2020-2022, pero no resolvió todas las disputas políticas y territoriales. Las tensiones se agravaron con la división del TPLF y el desplazamiento de la administración interina regional por una facción enfrentada al Gobierno federal. reuters.com
Antes de la nueva escalada, el TPLF se incorporó a una alianza de siete movimientos opositores que busca remover al primer ministro Abiy Ahmed. La coalición reúne a antiguos adversarios, incluidos grupos amhara y el Ejército de Liberación Oromo. apnews.com
También hay fuerzas tigrayanas que combaten junto al Gobierno. La denominada Fuerza de Paz de Tigray, surgida de una escisión, participa en las operaciones federales. Por ello, presentar la guerra únicamente como un enfrentamiento entre comunidades étnicas oculta las divisiones políticas dentro de ellas. AP News
Las víctimas de la guerra anterior siguen sin un balance definitivo
El conflicto de 2020-2022 dejó una devastación cuya magnitud no puede resumirse en una cifra comprobada de fallecidos. El mediador de la Unión Africana y expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo estimó en 2023 que alrededor de 600.000 personas habían muerto. Se trata de una estimación, no de un registro exhaustivo. europapress.es
ACLED recogió distintos cálculos sobre la mortalidad y advirtió sobre las dificultades del entorno informativo. Las estimaciones incluyen, según su metodología, muertes directas y otras relacionadas con el hambre y la falta de atención sanitaria. Compararlas con las de Siria, Afganistán o Ucrania exige precisar períodos, territorios y criterios equivalentes. ACLED
Las investigaciones internacionales sí documentaron ejecuciones, violencia sexual, desplazamientos forzados y privación deliberada de alimentos. Expertos de Naciones Unidas identificaron violaciones cometidas por diferentes actores que podían constituir crímenes de guerra y de lesa humanidad. The United Nations Office at Geneva
Puertos, agua y fronteras amplían el riesgo
Eritrea, que apoyó al Gobierno etíope durante la guerra anterior, rompió relaciones diplomáticas con Etiopía el 1 de octubre. Adís Abeba la acusa de respaldar a la insurgencia; Asmara lo niega. reuters.com
La búsqueda etíope de acceso al mar Rojo alimenta la tensión con Eritrea. A ello se suman las disputas con Egipto y Sudán por la gran presa etíope sobre el Nilo y las conexiones con la guerra sudanesa. Etiopía acusa también a esos dos países de apoyar a sus adversarios, algo que ambos rechazan. Los vínculos militares y económicos de actores del Golfo, entre ellos Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, amplían la dimensión regional de la crisis. Reuters
La Unión Africana reclama una salida política
El 1 de octubre, la Comisión de la Unión Africana pidió moderación a Etiopía, Eritrea y Egipto, y reclamó mantener abiertos los canales diplomáticos.
El domingo 4 precisó que ese pronunciamiento no atribuía responsabilidad por los acontecimientos a ningún Estado vecino. Reafirmó el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la no injerencia, junto con su respaldo a soluciones políticas para evitar una ampliación de las hostilidades. African Union
Para la población, las consecuencias ya son concretas: nuevos heridos, desplazamientos y dificultades para recibir asistencia. La urgencia humanitaria se superpone a disputas que el acuerdo de 2022 dejó pendientes y que ahora vuelven a resolverse por las armas.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias