BRASIL / ELECCIONES, BANCO MASTER Y BOLSONARISMO
Flávio Bolsonaro se derrumba en las encuestas tras el caso Banco Master y Lula vuelve a tomar ventaja
19.05.2026
BRASILIA (Uypress) – La campaña presidencial brasileña ingresó en una nueva fase. Flávio Bolsonaro, senador por Río de Janeiro e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, sufrió una fuerte caída en la primera encuesta AtlasIntel/Bloomberg realizada después de la publicación de audios que lo vinculan con Daniel Vorcaro, dueño del extinto Banco Master y figura central de uno de los mayores escándalos financieros recientes de Brasil.
El relevamiento, divulgado este martes 19 de mayo, muestra a Luiz Inácio Lula da Silva con 48,9% de intención de voto frente a 41,8% de Flávio Bolsonaro en un eventual segundo turno. En abril, el mismo estudio registraba una situación de empate técnico, con Flávio levemente arriba: 47,8% contra 47,5% de Lula. La nueva encuesta fue realizada entre el 13 y el 18 de mayo sobre 5.032 electores, con margen de error de un punto porcentual y registro ante el Tribunal Superior Electoral bajo el protocolo BR-06939/2026.
La caída no aparece aislada. Reuters subrayó que se trata de la primera gran medición nacional posterior a la publicación de las conversaciones entre Flávio Bolsonaro y Vorcaro, y que el resultado invierte el clima político de las semanas anteriores, cuando el senador bolsonarista había logrado instalar la idea de una disputa cerrada contra Lula.
El caso estalló cuando The Intercept Brasil publicó mensajes de voz en los que Flávio Bolsonaro pedía recursos a Vorcaro para financiar The Dark Horse, una película sobre la vida de Jair Bolsonaro. AP informó que el pedido inicial mencionado en los audios era de 61 millones de reales, unos US$ 12 millones, y que el propio Flávio sostuvo que se trataba de un patrocinio privado para una producción privada, sin dinero público ni contraprestaciones ilegales.
La defensa política del senador, sin embargo, quedó tensionada por sus propias declaraciones. Según AP, horas antes de que los audios fueran divulgados, Flávio había dicho a periodistas que no tenía asociación con Vorcaro. Reuters informó luego que el senador reconoció haber mantenido una reunión presencial con el banquero después de que este fuera arrestado y liberado con tobillera electrónica, aunque sostuvo que el encuentro tuvo como objetivo cerrar la negociación por el financiamiento de la película.
Vorcaro no es un financista cualquiera. Fue propietario del Banco Master, institución liquidada por el Banco Central en noviembre de 2025 en medio de investigaciones por carteras de crédito fraudulentas. La Policía Federal estima el fraude total en aproximadamente 12.000 millones de reales, unos US$ 2.300 millones, y el caso sigue bajo investigación de la propia PF y del Supremo Tribunal Federal.
La operación que investiga el caso Master cumplió seis meses con varias fases, prisiones preventivas, allanamientos y bloqueos de bienes. Agência Brasil informó que, además de Vorcaro, fueron alcanzados ejecutivos, operadores financieros y exfuncionarios vinculados a la fiscalización bancaria, en una investigación que también apunta a posibles actos de corrupción, lavado de dinero y actuación irregular en favor de los intereses del banco.
En ese contexto, el golpe a Flávio es doble. Por un lado, afecta su imagen personal en plena instalación como candidato presidencial del PL. Por otro, golpea el relato moral del bolsonarismo, que intenta presentarse como alternativa al sistema político tradicional mientras uno de sus principales herederos aparece negociando recursos con un banquero investigado por un fraude multimillonario.
La comparación con los sondeos anteriores muestra la magnitud del cambio. En marzo, AtlasIntel/Bloomberg registraba a Flávio un punto por encima de Lula en una simulación de segunda vuelta, dentro del margen de error. En abril, Reuters consignó que ambos seguían prácticamente empatados. La medición de mayo, posterior a los audios, muestra por primera vez una ventaja clara de Lula en esa serie reciente.
El término “Bolsomaster”, instalado por críticos y adversarios del senador, busca condensar esa contradicción: la familia Bolsonaro, que hizo de la denuncia contra la corrupción una marca política, queda ahora asociada públicamente al escándalo del Banco Master. Esa asociación todavía no equivale a una condena judicial contra Flávio, pero sí opera como un golpe político inmediato, especialmente porque el propio senador admitió que Vorcaro había aceptado financiar la película sobre Jair Bolsonaro.
La cautela es necesaria porque alrededor del caso también circularon contenidos falsos. AFP Checamos verificó que una supuesta fotografía de Flávio Bolsonaro junto a Daniel Vorcaro y el llamado “Careca do INSS” fue generada con inteligencia artificial y no corresponde a un registro real. Ese dato no elimina las conversaciones divulgadas ni la admisión de vínculo, pero muestra que el caso también está siendo explotado en una guerra digital cargada de desinformación.
El impacto electoral, sin embargo, ya aparece en los números. La encuesta AtlasIntel/Bloomberg registró que Flávio cayó seis puntos en el balotaje contra Lula, y JOTA informó que también retrocedió en el principal escenario de primera vuelta, de 39,7% a 34,3%. Para un candidato que depende en gran medida del apellido Bolsonaro y de la transferencia de votos de su padre, la pérdida de impulso llega en el peor momento.
El oficialismo brasileño, por su parte, encontró una oportunidad política. Lula venía enfrentando una elección competitiva, con encuestas que mostraban empate técnico y una derecha que buscaba reorganizarse alrededor de Flávio. El caso Master reabre una avenida discursiva para el PT: corrupción, fraude financiero, élites económicas y bolsonarismo en una misma trama narrativa.
Para la derecha brasileña, el problema es más profundo. Si Flávio queda dañado como candidato, el PL deberá decidir si lo sostiene, si busca blindarlo con la figura de Jair Bolsonaro o si abre espacio a otro nombre competitivo. AP citó a analistas que advierten que el escándalo puede obligar a la oposición a reconsiderar su candidatura para preservar chances electorales.
El caso todavía está lejos de cerrarse. La investigación sobre el Banco Master sigue en curso, Vorcaro intenta negociar con las autoridades y el Congreso discute si avanza o no sobre una investigación política más amplia. Pero el daño inicial ya está hecho: Flávio Bolsonaro perdió el empate técnico que había construido, Lula recuperó ventaja y el bolsonarismo quedó atrapado en una palabra incómoda que resume el nuevo clima electoral: “Bolsomaster”.
En una campaña que se encaminaba a girar sobre economía, seguridad y antipetismo, el escándalo vuelve a colocar la pregunta ética en el centro. Y ahí Flávio enfrenta su mayor dificultad: no necesita ser condenado para sufrir el costo político. Le alcanza con aparecer demasiado cerca de un banquero investigado por un fraude monumental para que una parte del electorado empiece a mirar con otros ojos al heredero político de Jair Bolsonaro.
Imagen: Portal AP
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias