INTERNACIONALES / VENEZUELA
Forenses cubanos apoyan la identificación de víctimas del terremoto en La Guaira
06.07.2026
LA GUAIRA (Uypress) – Una brigada cubana de médicos forenses suma varios días de trabajo en el estado venezolano de La Guaira, la región más devastada por el doble terremoto del pasado 24 de junio, en apoyo a las autoridades locales en las tareas de acopio, documentación e identificación de cadáveres.
El equipo está integrado por ocho profesionales: cinco médicos legistas, dos antropólogos forenses y un técnico tanatólogo. Según informó La Jornada, la brigada recibe diariamente entre 50 y 60 casos, en una tarea especialmente sensible para miles de familias que todavía buscan a sus seres queridos entre los escombros o en morgues improvisadas.
La médica legista cubana Ruth Juárez Fontanet relató que en cuatro días se realizaron “50 a 60 casos diarios de identificación”, una cifra que refleja la magnitud del trabajo forense en medio de una catástrofe que desbordó la capacidad local.
La colaboración cubana se destaca dentro de la respuesta internacional porque, además de tareas sanitarias y de rescate, incluye un componente forense especializado. De acuerdo con la información publicada por La Jornada y retomada por CiberCuba, se trata del único equipo internacional dedicado específicamente a la identificación de cadáveres junto a las autoridades venezolanas.
El doble sismo del 24 de junio, con magnitudes de 7,2 y 7,5, golpeó con especial fuerza a La Guaira y Caracas, dejando un escenario de edificios colapsados, barrios destruidos, miles de heridos y una cifra de fallecidos que continúa en aumento. Reuters informó este lunes que el balance oficial llegó a 3.535 muertos, 16.740 heridos y cerca de 18.000 personas sin vivienda.
En paralelo al trabajo forense, la Brigada Especial de Salvamento y Rescate de Cuba opera en Caraballeda, una de las zonas más afectadas. En las residencias Coral Beach, un grupo de 18 rescatistas cubanos trabaja en la recuperación de al menos 10 cuerpos que, según información aportada por vecinos, permanecerían bajo los escombros.
El rescatista Noel Silva explicó que el primer paso consiste en asegurar las estructuras colapsadas para reducir el riesgo sobre los brigadistas. Solo después se liberan los espacios donde se presume que hay víctimas, con el objetivo de realizar una extracción segura. La brigada cubana opera en el terreno desde el segundo día posterior a la tragedia.
La situación en La Guaira combina tareas de rescate, recuperación de cuerpos, identificación forense y asistencia humanitaria. Cadena SER informó que, doce días después del terremoto, las probabilidades de encontrar sobrevivientes son cada vez menores y la presencia de rescatistas se redujo en varias zonas, mientras aumentan las labores con maquinaria pesada y retiro de escombros.
Uno de los mayores desafíos sigue siendo el manejo digno e identificado de los cuerpos. El País informó que el cementerio La Esperanza, ubicado cerca de La Guaira, fue adaptado como área de entierro de emergencia, con trincheras individuales marcadas con cruces y códigos para conservar registros. Hasta la mañana del lunes se habían sepultado 253 personas, 159 de ellas sin identificar.
Ese escenario explica la importancia del trabajo forense. La identificación de víctimas no solo tiene valor técnico o judicial; también permite a las familias confirmar el destino de sus seres queridos, realizar duelos, completar trámites y evitar que los cuerpos sean inhumados sin nombre definitivo.
La respuesta internacional a la emergencia incluyó equipos de búsqueda, rescate, ingeniería, salud y logística. ReliefWeb, plataforma humanitaria de Naciones Unidas, registró los terremotos del 24 de junio como una emergencia activa y reportó la movilización de organismos humanitarios para atender necesidades de alojamiento, salud, agua, saneamiento y protección.
La labor cubana se inserta en ese esfuerzo, pero con un perfil particular: devolver identidad a las víctimas en un contexto de morgues desbordadas, cuerpos en avanzado estado de deterioro y familiares que recorren centros de acopio, hospitales y zonas de derrumbe en busca de información.
La tragedia también expuso las debilidades del sistema de respuesta venezolano. Medios internacionales recogieron críticas de damnificados por la lentitud inicial, la falta de maquinaria y la descoordinación en algunos puntos de La Guaira. Las autoridades, por su parte, defendieron el despliegue estatal y anunciaron nuevas medidas para organizar la emergencia y la reconstrucción.
En medio de esa discusión, el trabajo de los forenses aparece como una de las tareas menos visibles pero más urgentes. Cuando las posibilidades de rescate con vida se reducen, la prioridad pasa a ser recuperar cuerpos, identificarlos correctamente y entregarlos a sus familias con la mayor dignidad posible.
La presencia de la brigada cubana en La Guaira resume una dimensión central de toda catástrofe: después del impacto, los escombros y las cifras, queda la necesidad humana de poner nombre a los muertos.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias