FRANCIA / SANCIONES A RUSIA
Francia interceptó en el Atlántico a un petrolero vinculado a la “flota fantasma” rusa
01.06.2026
PARÍS (Uypress) – La Marina francesa abordó en aguas internacionales del Atlántico a un petrolero sancionado y vinculado al comercio de crudo ruso, en una operación dirigida contra los mecanismos de evasión de sanciones que permiten a Moscú sostener ingresos energéticos pese a las restricciones occidentales.
El buque, identificado como Tagor, había partido del puerto ruso de Múrmansk y fue interceptado a más de 400 millas náuticas al oeste de Bretaña. La operación se realizó con apoyo del Reino Unido y fue anunciada por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien difundió imágenes de comandos descendiendo desde helicópteros sobre la cubierta del barco.
Según las autoridades francesas, el petrolero estaba bajo sanciones internacionales y era sospechoso de navegar con bandera falsa o irregular. Tras la inspección de la documentación a bordo, la Prefectura Marítima del Atlántico confirmó que existían dudas fundadas sobre la validez de la bandera utilizada por la embarcación.
El capitán, que se identificó como ciudadano ruso, se negó reiteradamente a cumplir las órdenes de la Marina francesa, lo que derivó en la toma de control del buque. La Fiscalía de Brest abrió una investigación penal por falta de prueba de nacionalidad del barco, navegación sin bandera válida y negativa a obedecer instrucciones en el mar.
El Tagor fue escoltado hacia un punto de fondeo frente a la costa noroeste de Francia para nuevos controles. A bordo viajaban 23 tripulantes, según reportes de medios europeos.
Macron sostuvo que es “inaceptable” que buques eludan sanciones internacionales, violen el derecho del mar y contribuyan a financiar la guerra que Rusia libra contra Ucrania. Para París, la operación forma parte de una estrategia más amplia destinada a golpear la llamada “flota fantasma” rusa.
Ese término designa a una red de buques antiguos, de propiedad opaca, con cambios frecuentes de bandera y registro, utilizados para transportar petróleo ruso fuera de los circuitos tradicionales y reducir el impacto de las sanciones occidentales. La Unión Europea ya aprobó 19 paquetes de sanciones contra Rusia, pero Moscú ha logrado mantener parte de sus exportaciones, principalmente hacia países como China e India.
La reacción del Kremlin fue inmediata. El portavoz Dmitri Peskov calificó la operación francesa como ilegal y afirmó que se aproxima a la “piratería internacional”. Moscú advirtió además que tomará medidas para proteger sus intereses marítimos.
Francia ya había interceptado otros petroleros sospechados de integrar la flota paralela rusa, entre ellos el Grinch y el Deyna, en operaciones anteriores en el Mediterráneo. Sin embargo, la captura del Tagor en el Atlántico muestra un endurecimiento de la vigilancia europea sobre las rutas marítimas utilizadas para sortear las sanciones.
La acción también abre un nuevo frente de tensión entre Rusia y Europa. Para los aliados de Ucrania, la presión sobre los ingresos petroleros rusos es una pieza central de la estrategia para limitar la capacidad económica de Moscú. Para Rusia, en cambio, la interceptación de buques en aguas internacionales constituye una escalada que puede tener consecuencias diplomáticas y militares.
El episodio confirma que la guerra en Ucrania ya no se libra solo en el frente terrestre. También se disputa en las rutas marítimas, en los registros de bandera, en los seguros de transporte y en la capacidad de Occidente para impedir que el petróleo ruso siga financiando la maquinaria bélica del Kremlin.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias