INTERNACIONALES / GUERRA EN YEMEN

Fuerzas yemeníes combaten a los hutíes en el oeste de Taiz

08.09.2026

SANÁ (Uypress) – Las fuerzas del Gobierno de Yemen y unidades de la Resistencia Nacional combaten a los rebeldes hutíes en el oeste de la provincia de Taiz, mientras la reanudación de las hostilidades se extiende por la costa del mar Rojo y amenaza con devolver al país a una guerra abierta.

Los enfrentamientos se concentran en el frente de Kadha, al oeste de la ciudad de Taiz, y en áreas de la vecina provincia de Hodeida. Las fuerzas contrarias a los hutíes informaron que recuperaron posiciones y avanzaron hacia zonas estratégicas próximas a la costa.

Los hutíes respondieron con ataques terrestres, misiles y drones. El movimiento, respaldado por Irán y en control de Saná y de gran parte de las regiones más pobladas del norte, intenta consolidar su presencia alrededor de las rutas que conducen hacia el estrecho de Bab el-Mandeb.

La nueva fase de la guerra provocó el desplazamiento de aproximadamente 18.500 personas en Taiz y Hodeida en solamente 72 horas, según la Organización Internacional para las Migraciones.

Combates en Taiz y Hodeida

Las fuerzas gubernamentales y la Resistencia Nacional sostienen operaciones en distintos puntos del oeste de Taiz, incluida la zona montañosa de Kadha.

El objetivo declarado es desalojar a los hutíes de posiciones desde las que pueden atacar las carreteras y poblaciones situadas entre Taiz y la costa del mar Rojo.

Las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita también anunciaron la recuperación del distrito de Hays, en el sur de Hodeida. Esa área conecta las provincias de Hodeida, Taiz e Ibb y posee valor estratégico para el movimiento de combatientes y suministros.

No existe información independiente suficiente para confirmar todos los avances territoriales anunciados por las partes. Los frentes permanecen activos y algunas localidades habrían cambiado de control durante los últimos días.

Taiz ha sido uno de los principales escenarios de la guerra civil yemení desde 2015. Aunque la apertura de algunas carreteras redujo parcialmente el aislamiento de la ciudad, numerosas zonas rurales continuaron divididas entre los hutíes y las fuerzas asociadas con el Gobierno reconocido internacionalmente.

Unas 18.500 personas desplazadas

La Organización Internacional para las Migraciones informó que aproximadamente 18.500 personas abandonaron sus hogares en Taiz y Hodeida desde la rápida intensificación de las hostilidades iniciada el 3 de septiembre.

Las familias desplazadas necesitan alojamiento, alimentos, agua potable, atención sanitaria y protección, en un país donde la capacidad de respuesta humanitaria se encuentra limitada por la falta de fondos.

Los movimientos de población se producen mientras Yemen ya atraviesa una de las crisis humanitarias más graves del mundo. Millones de habitantes dependen de la asistencia internacional y enfrentan inseguridad alimentaria, desplazamientos prolongados y dificultades para acceder a servicios básicos.

La reanudación de los combates también amenaza las rutas utilizadas para distribuir ayuda desde los puertos del mar Rojo hacia el interior del país.

Los hutíes atacaron cuatro ciudades sauditas

La escalada terrestre coincidió con la mayor operación hutí contra Arabia Saudita desde el final del período de relativa calma establecido después de la tregua impulsada por Naciones Unidas en 2022.

Los rebeldes atacaron con misiles balísticos y drones las ciudades meridionales de Abha, Jizán, Najrán y Jamis Mushait.

El portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó que la operación tuvo como objetivos una base aérea y diferentes instalaciones pertenecientes a la petrolera estatal Saudi Aramco.

La coalición encabezada por Riad informó que 73 personas resultaron heridas, entre ellas mujeres y niños. Los ataques provocaron incendios en instalaciones petroleras y servicios públicos, cuyas operaciones fueron suspendidas temporalmente.

El Ministerio de Energía saudita indicó que equipos especializados trabajaban para controlar las llamas, determinar el alcance de los daños y garantizar la seguridad de los trabajadores.

No se informó de inmediato cuánto tiempo permanecerían afectadas las operaciones ni cuál sería el impacto sobre la producción de crudo.

Riad promete responder

Arabia Saudita calificó los ataques como una “escalada peligrosa” y afirmó que adoptará las medidas necesarias para proteger su territorio y sus instalaciones.

La coalición militar liderada por el reino prometió responder con firmeza y acusó a los hutíes de ampliar deliberadamente la guerra.

Los rebeldes sostuvieron que su operación fue una represalia por ataques aéreos sauditas sobre Yemen. Medios controlados por el movimiento informaron posteriormente de bombardeos en la provincia de Taiz y en el distrito de Jubah, al este de Saná.

Una incursión atribuida a Arabia Saudita también alcanzó una prisión en la provincia septentrional de Al Jawf. De acuerdo con autoridades hutíes, al menos siete personas murieron, entre ellas un niño, y otras siete resultaron heridas.

Las versiones sobre algunas de las operaciones no pudieron ser verificadas de manera independiente.

Riesgo para el petróleo y el mar Rojo

Los ataques aumentaron la preocupación por la seguridad de las exportaciones energéticas sauditas.

Jizán alberga una refinería con capacidad para procesar alrededor de 400.000 barriles diarios y forma parte de la infraestructura conectada con las rutas del mar Rojo.

Esa vía adquirió mayor importancia debido a las restricciones que afectan la navegación por el estrecho de Ormuz. Los petroleros que utilizan los puertos sauditas del mar Rojo deben atravesar Bab el-Mandeb para dirigirse hacia Asia.

Los hutíes no controlan directamente el estrecho, pero dominan extensas áreas de la costa y poseen misiles y drones capaces de amenazar embarcaciones que navegan por la región.

El movimiento declaró en julio un bloqueo contra Arabia Saudita y atacó buques relacionados con el reino. La ofensiva terrestre hacia sectores de la costa occidental podría ampliar su capacidad para presionar sobre las rutas marítimas.

Los nuevos ataques llevaron los precios internacionales del petróleo a sus niveles más altos en unas seis semanas.

Una tregua debilitada durante años

La tregua negociada por Naciones Unidas comenzó en abril de 2022 y expiró formalmente seis meses después. Sin embargo, sus principales efectos se mantuvieron durante años y redujeron considerablemente los combates entre los hutíes y la coalición encabezada por Arabia Saudita.

Ese período permitió negociaciones directas entre Riad y el movimiento rebelde, aunque no produjo un acuerdo político definitivo ni resolvió la división territorial de Yemen.

Los hutíes conservan Saná y gran parte del norte y el oeste. El Gobierno reconocido internacionalmente mantiene su sede en Adén y depende del respaldo de Arabia Saudita y de diversas organizaciones armadas yemeníes.

La extensión de los combates en Taiz y Hodeida, sumada a los ataques contra territorio saudita, amenaza ahora con terminar definitivamente con aquel equilibrio y abrir una nueva etapa del conflicto.

Segunda imagen posible

Texto alternativo: Una columna de humo se eleva desde una instalación petrolera de la ciudad saudita de Jizán después de un ataque con drones y misiles atribuido a los hutíes.

Imagen: Humo sobre instalaciones energéticas de Jizán, en el sur de Arabia Saudita, tras los ataques hutíes del 8 de septiembre de 2026. Crédito: imagen de video difundida en redes sociales. Autoría no confirmada; verificar derechos de reproducción antes de publicar.

Internacionales
2026-09-08T18:04:00

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