Irán libra un tipo de guerra diferente: una centrada menos en las tácticas militares que en la economía

Funcionarios advierten que a EEUU se le están agotando los objetivos para atacar en Irán

04.04.2026

WASHINGTON (Uypress)- El Pentágono se está quedando sin objetivos estratégicamente importantes que atacar en Irán, aun cuando el presidente Donald Trump insiste en que Estados Unidos seguirá castigando a Teherán durante un periodo de hasta tres semanas, según artículo de Leo Shane III, Jack Detsch y Connor O'Brien, publicado en el portal Politico.

 

Este nuevo cronograma -que Trump anunció el miércoles en un discurso a la nación- deja pocas opciones para llevar a cabo el tipo de ataques aéreos necesarios para eliminar los arsenales ocultos de misiles balísticos que el mandatario busca destruir, según dos funcionarios de defensa en activo y un exfuncionario de la administración Trump. Los desafíos se ven acentuados por el control asfixiante que ejerce Irán sobre el estrecho de Ormuz y por la realidad de que el régimen está librando un tipo de guerra diferente: una guerra menos táctica que económica.

Estas dinámicas, advirtieron los tres funcionarios, podrían otorgar a Irán suficiente poder de negociación como para que se niegue a negociar sobre su programa nuclear, la situación de seguridad en Oriente Medio o la reapertura de los puntos de estrangulamiento: un ciclo en espiral sin un final claro.

«Podemos simplemente seguir recorriendo una lista de objetivos de importancia cada vez menor y continuar irritándolos hasta el punto de que el [Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica] tenga un control absoluto sobre el gobierno y se sientan justificados para librar una guerra santa contra Estados Unidos a perpetuidad», dijo uno de los funcionarios de defensa. «Bajo ninguna circunstancia puede Trump simplemente retirarse. Quedará humillado si se va; y nosotros nos veremos atrapados en un atolladero si se queda».

El presidente, en su discurso, afirmó que las fuerzas militares, la base industrial de defensa y el liderazgo político de Irán están todos «absolutamente destruidos», gracias a un mes de intensos ataques por parte de aviones y municiones estadounidenses.

Pero también insistió en que las fuerzas estadounidenses continuarán el bombardeo durante dos o tres semanas más, prometiendo «golpearlos con extrema dureza» sin revelar qué objetivos clave o amenazas subsisten.

El jueves, Trump publicó un video de las secuelas de un ataque aéreo contra «el puente más grande de Irán» y prometió que habrá «mucho más por venir» en los próximos días.

El problema es que actualmente quedan pocos sitios militares accesibles sin una invasión terrestre, señaló el exfuncionario de la administración Trump, a quien -al igual que a otros entrevistados- se le concedió el anonimato para hablar sobre la planificación bélica, de carácter altamente sensible. Las reservas restantes de misiles balísticos de Teherán «son cada vez más difíciles de atacar, ya que las que quedan probablemente se encuentren en búnkeres fortificados», dijo la fuente. «De lo contrario, ya habrían sido eliminadas».

La estrategia de Teherán, consistente en tratar de aguantar hasta agotar a las fuerzas estadounidenses, está dando algunos frutos: hace subir los precios de la energía y aumenta la presión política sobre la administración Trump para que resuelva el conflicto y evite la ira de los votantes descontentos.

El primer funcionario expresó su preocupación de que Trump termine tropezando con una estrategia similar a la campaña israelí de ataques militares episódicos y continuos, cuyo fin es mantener a raya a sus adversarios en Oriente Medio, estrategia conocida como «cortar el césped». Sin embargo, esto podría dejar a Estados Unidos estancado, lanzando ataques esporádicos contra Irán con escaso efecto, y dejando a Teherán con el control del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.

La esperanza de la administración sería que «Irán se dé por vencido y acceda a hacer mayores concesiones», señaló el segundo funcionario de defensa. «Pero, incluso en ese caso, ¿cómo se les obliga a cumplir lo acordado?».

Los funcionarios de la Casa Blanca no respondieron a las solicitudes de comentarios. Los funcionarios del Departamento de Defensa remitieron las preguntas sobre la guerra al Mando Central de los EE. UU., el cual no ofreció respuesta a las preguntas relativas a los objetivos pendientes.

Asimismo, en publicaciones en las redes sociales durante las últimas semanas, Trump ha sugerido que las fuerzas estadounidenses podrían atacar infraestructuras civiles -incluyendo centrales eléctricas e instalaciones de tratamiento de agua- si los líderes iraníes no aceleran las negociaciones.

Sin embargo, el presidente señaló durante su discurso del miércoles que los ataques aéreos no han alcanzado las instalaciones petroleras iraníes, «a pesar de que ese es el objetivo más fácil de todos». Afirmó que el nuevo liderazgo del país necesitaría los ingresos futuros para financiar los esfuerzos de reconstrucción.

Las fuerzas estadounidenses podrían intensificar los ataques en los alrededores de la isla de Kharg -el principal centro de exportación de petróleo de Irán- sin dañar directamente la infraestructura petrolera. No obstante, tomar el control de ese emplazamiento requeriría, con toda probabilidad, el despliegue de tropas terrestres. «Irán infligirá bajas, lo cual resultará aún más doloroso para Estados Unidos», advirtió un alto funcionario de defensa ante la posibilidad de que el Pentágono opte por esa vía.

El Departamento de Defensa ha preposicionado a decenas de miles de soldados estadounidenses en Oriente Medio ante la eventualidad de realizar operaciones terrestres, si bien Trump no ha dado indicios de que tal invasión sea inminente.

Podría ser necesario desplegar tropas sobre el terreno para asegurar una cabeza de puente en las islas del estrecho de Ormuz -claves para la reapertura de dicha vía marítima-; sin embargo, una medida de tal envergadura desataría una considerable reacción adversa en el ámbito político, proveniente tanto de legisladores demócratas como republicanos, recelosos ante la perspectiva de otra guerra prolongada en la región.

Tras el discurso presidencial, los legisladores demócratas del Congreso expresaron su inquietud ante la ausencia de objetivos militares definidos, en un contexto en el que los combates persisten.

«Todavía no existe un plan claro sobre los pasos a seguir», declaró en un comunicado Gregory Meeks (demócrata por Nueva York), miembro de mayor rango del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes. «El pueblo estadounidense merece algo más que vagas declaraciones de éxito; merece una estrategia integral que evite una mayor escalada del conflicto, proteja nuestros intereses y trace un camino duradero hacia la paz».estratégicos.

Foto: Ataque a Teherán / Getty Images

Internacionales
2026-04-04T03:52:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias