ENERGÍA Y ALIANZAS

Hegseth traslada a Europa y Asia el costo de Ormuz y reabre la pelea por el “free-riding”

24.04.2026

WASHINGTON (Uypress) - El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, elevó este 24 de abril la presión sobre los aliados occidentales al afirmar que Europa y Asia deben asumir una parte mayor en la protección del estrecho de Ormuz porque “lo necesitan mucho más” que Washington. La declaración, hecha en una conferencia de prensa en el Pentágono, volvió a colocar en el centro una vieja queja de la administración Trump: que sus socios se benefician de la protección militar estadounidense sin aportar lo suficiente.

Hegseth sostuvo que Estados Unidos “apenas” usa Ormuz, que su energía no depende de ese paso y que “se acabó” el tiempo del “free-riding”. En la misma comparecencia, defendió el bloqueo naval contra Irán, dijo que la operación “se está volviendo global” y aseguró que 34 barcos ya fueron obligados a darse vuelta. La frase no fue una improvisación aislada: ya el 31 de marzo había reclamado que otros países “den un paso al frente” para enfrentar la crisis en esa vía marítima.

Los datos energéticos le dan a Hegseth una base parcial, aunque no completa. La Agencia Internacional de la Energía estima que en 2025 por Ormuz pasaron unos 20 millones de barriles diarios de crudo y derivados, cerca de 25% del comercio marítimo mundial de petróleo, y que 80% de esos flujos tuvo como destino Asia. En crudo, Europa recibió apenas unos 600.000 barriles diarios, cerca de 4% del total que cruza el estrecho. Pero el cuadro cambia cuando se mira el gas: casi 20% del comercio global de LNG depende de ese corredor, y algo más de 10% del LNG que pasa por allí termina en Europa. Estados Unidos, por su parte, importó en 2025 un promedio de 490.000 barriles diarios desde el Golfo de Medio Oriente, equivalentes a 8% de sus importaciones de crudo.

La crisis, de todos modos, ya no es un problema teórico. Reuters informó que entre el 23 y el 24 de abril solo cinco barcos cruzaron Ormuz, contra un promedio previo a la guerra de unos 140 por día. Al mismo tiempo, Reino Unido anunció que planificadores militares de más de 30 países se reunieron en Londres para preparar una eventual misión de reapertura del estrecho, después de que más de una docena de Estados ofrecieran participar en una fuerza liderada por británicos y franceses cuando exista un alto el fuego sostenible.

El mensaje político de Hegseth, por tanto, va más allá del petróleo. Lo que Washington está diciendo es que no quiere seguir cargando en soledad con la seguridad de un corredor cuya interrupción golpea sobre todo a Asia, afecta también a Europa y termina sacudiendo a toda la economía mundial por la vía de los precios. El estrecho de Ormuz sigue siendo un chokepoint global; la novedad es que Estados Unidos quiere que sus aliados empiecen a comportarse como si también fuera, de verdad, su problema. 

Internacionales
2026-04-24T15:33:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias