Informe de Inteligencia de USA explica cómo China está aprovechando la guerra con Irán para sacar ventajas

14.05.2026

WASHINGTON (Uypress) – Según una evaluación confidencial —que circula mientras el presidente Donald Trump inicia su muy esperado viaje a Pekín— revela cambios en varias áreas clave de la competencia. Compartimos el siguiente artículo de John Hudson publicado en The Washington Post.

 

Un análisis confidencial de la inteligencia estadounidense detalla cómo China está aprovechando la guerra en Irán para maximizar su ventaja sobre Estados Unidos en los ámbitos militar, económico, diplomático y otros, según afirmaron dos funcionarios estadounidenses que han leído el informe.

La evaluación, señalaron los funcionarios, fue elaborada esta semana para el presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, y ha suscitado alarma dentro del Pentágono respecto a los costos geopolíticos del enfrentamiento de Washington con Teherán, justo cuando el presidente Donald Trump inicia conversaciones de alto riesgo con el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín.

Elaborado por la dirección de inteligencia del Estado Mayor Conjunto, el informe emplea lo que se conoce como el marco "DIME" para evaluar la respuesta de China al conflicto con Irán a través de cuatro instrumentos del poder estatal: diplomático, informativo, militar y económico.

Los funcionarios hablaron sobre este hallazgo -que no había sido reportado anteriormente- bajo la condición de anonimato, a fin de tratar asuntos de inteligencia estadounidense.

Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra contra Irán el 28 de febrero, China ha vendido armamento a los aliados de EE. UU. en el Golfo Pérsico, mientras estos luchaban por defender sus bases militares e infraestructuras petroleras de los ataques iraníes con misiles y drones, señala el informe.

Pekín también ha prestado asistencia a diversos países alrededor del mundo que enfrentan dificultades para satisfacer sus necesidades energéticas, después de que los ataques estadounidenses e israelíes provocaran el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán; un corredor por el que se transporta una quinta parte del petróleo y el gas a nivel mundial.

Asimismo, la guerra ha mermado las enormes reservas de municiones de Estados Unidos, las cuales resultarían críticas en un hipotético enfrentamiento con China por el destino de Taiwán, apunta el informe. El conflicto con Irán -que ha provocado daños o la destrucción de material bélico e instalaciones militares estadounidenses en todo Oriente Medio- ha permitido a Pekín observar la forma en que Estados Unidos libra las guerras y aprender a planificar sus propias operaciones futuras.

El informe destaca que Pekín ha incorporado las críticas populares a la guerra en sus mensajes públicos, calificando el conflicto de "ilegal". Desde hace tiempo, China ha buscado socavar la imagen de Estados Unidos como garante responsable del orden internacional basado en normas, y considera que el conflicto con Irán constituye un ejemplo emblemático de la actitud temeraria de Washington ante las hostilidades militares. Al ser consultado sobre el hallazgo, el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, declaró: «Las afirmaciones que sostienen que el equilibrio global de poder se ha desplazado hacia cualquier nación distinta a los Estados Unidos de América son fundamentalmente falsas».

La portavoz de la Casa Blanca, Olivia Wales, afirmó que Estados Unidos «diezmó las capacidades militares del régimen iraní en tan solo 38 días y ahora está asfixiando lo que queda de su economía mediante uno de los bloqueos navales más exitosos de la historia».

«Las fuerzas armadas de Estados Unidos constituyen la mayor fuerza de combate del planeta, con un poder inigualable que está a la vista de todo el mundo», añadió.

La Embajada de China en Washington no respondió a una solicitud de comentarios.

Los expertos señalaron que este hallazgo aporta nuevas perspectivas sobre la reacción de China ante la guerra -como, por ejemplo, el suministro de armamento a los aliados de Estados Unidos-, al tiempo que refuerza el consenso creciente de que el conflicto está inclinando la balanza de poder a favor de Pekín.

«En términos generales, la guerra en Irán está mejorando masivamente la posición geopolítica de China», afirmó Jacob Stokes, investigador sénior del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense (Center for a New American Security).

El momento en que se publica este informe resulta particularmente delicado, dado que Trump inicia una serie de reuniones en Pekín con el objetivo de reequilibrar la relación entre las dos economías más grandes del mundo.

La cumbre, que fue pospuesta en marzo debido a la guerra con Irán, tiene lugar en un momento en que los enviados de Trump luchan por encontrar una solución que permita reabrir el estrecho y disipar las inquietudes de Estados Unidos respecto al programa nuclear iraní.

La posición de Trump, tanto a nivel nacional como mundial, se ha visto debilitada debido a la insatisfacción pública con el conflicto y al considerable daño que este ha infligido a la economía global.

Trump ha rechazado la idea de que se encuentre bajo presión o de que necesite la ayuda de Pekín para poner fin a la guerra. «No creo que necesitemos ayuda alguna con Irán. La ganaremos de una forma u otra: pacíficamente o por otros medios», declaró a los periodistas antes de partir hacia Pekín.

Trump ha afirmado que el cierre del estrecho constituye un problema grave para China, dada su dependencia del petróleo del Golfo; sin embargo, un informe de inteligencia señala que China ha logrado sobrellevar la escasez gracias al desarrollo de energías renovables y a sus vastas reservas de petróleo.

«China es el segundo país del mundo mejor blindado frente a la crisis energética, solo superado por Estados Unidos», comentó Ryan Hass, experto en China de la Brookings Institution.

Según Hass, esta situación está permitiendo a Pekín ganarse aliados en el extranjero.

«China se está posicionando como un proveedor de soluciones al facilitar el acceso a combustible para aviones y otros productos que escasean, actuando así como un puente o solución a corto plazo», explicó.

Desde el estallido de la guerra, Pekín ha tendido la mano a Tailandia, Australia, Filipinas y otros países para ayudarles a gestionar sus necesidades energéticas, ofreciéndoles además acceso a tecnología china de energía verde como solución a largo plazo.

«No se trata de altruismo», afirmó Hass. «Es Pekín aprovechando una oportunidad para sembrar la discordia entre Estados Unidos y sus socios tradicionales».

Durante crisis energéticas anteriores, Washington solía enviar funcionarios a distintos puntos del planeta y convocar reuniones de emergencia para hacer frente a la escasez. Sin embargo, la administración Trump no ha mostrado interés alguno en emprender una iniciativa de este tipo.

«Esto ha generado un vacío que Pekín se está esforzando por llenar», señaló Hass.

La escasez de municiones constituye otra de las dinámicas fundamentales de esta guerra. Estados Unidos ha consumido una ingente cantidad de misiles, bombas e interceptores -muchos de los cuales son costosos y requieren un largo periodo de fabricación- con el fin de defender a Israel y a sus aliados del Golfo frente a los contraataques iraníes, así como para destruir el arsenal de Teherán.

Tal como han informado anteriormente *The Washington Post* y otros medios de comunicación, esta situación ha tenido un impacto particularmente notable en las limitadas existencias de sistemas de defensa aérea Patriot y de interceptores THAAD (*Terminal High Altitude Area Defense*), así como en los misiles de crucero Tomahawk. La situación ha dejado a Taiwán, Japón, Corea del Sur y otros aliados preocupados por la preparación militar de Estados Unidos y la capacidad de Washington para intervenir en caso de un ataque chino.

«Esto suscita interrogantes sobre la capacidad de la base industrial de defensa de EE. UU. para reabastecer rápidamente sus municiones, y se suma a las preocupaciones ya existentes sobre la lentitud en las entregas», señaló Stokes.

Asimismo, ofrece a las voces afines a Pekín en Taiwán un motivo para «ralentizar o bloquear la financiación del fortalecimiento militar taiwanés», añadió Stokes. Los partidarios de Taiwán consideran que dicho fortalecimiento es crucial para disuadir a Pekín.

Parnell replicó que el Pentágono «mantiene un arsenal profundo y resiliente, así como la capacidad industrial necesaria para defender a nuestra nación, proteger nuestros intereses y disuadir a cualquier adversario».

La guerra también ha brindado a Pekín la oportunidad de erigirse en una posición de superioridad moral frente a Washington, desviando la atención de sus propios y considerables abusos contra los derechos humanos, así como de su comportamiento coercitivo en Asia.

«China dispone de una oportunidad para retratar a Estados Unidos como una potencia agresiva, unilateralista y en declive, dado que Washington es incapaz de evitar verse envuelto en guerras sangrientas y costosas en Oriente Medio», afirmó Stokes.

 

Imagen: archivo

 

Internacionales
2026-05-14T12:25:00

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