CRISIS EN ORMUZ
Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz y puso bajo presión el acuerdo con Estados Unidos
20.06.2026
TEHERÁN/ZÚRICH (Uypress) – El acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán entró en su primera crisis apenas iniciado el período de negociaciones de 60 días. En las últimas horas, Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo, en respuesta a lo que calificó como una violación del alto el fuego por parte de Israel en el sur del Líbano y al incumplimiento de compromisos asumidos por Washington.
La decisión fue comunicada por la Guardia Revolucionaria iraní, que advirtió a los buques que no se acerquen a la zona. Teherán sostiene que el entendimiento con Estados Unidos no podía limitarse al frente iraní, sino que debía incluir una verificación efectiva del alto el fuego “en todos los frentes”, especialmente en Líbano.
El anuncio llegó menos de 24 horas después de que se informara la entrada en vigor de una tregua vinculada al memorando entre Washington y Teherán. Para Irán, los ataques israelíes contra posiciones en el sur libanés rompieron el espíritu del acuerdo y dejaron sin base política el inicio de la negociación prevista.
Sin embargo, la situación en Ormuz sigue marcada por versiones contrapuestas. Mientras Irán afirma que el estrecho fue cerrado, el Comando Central de Estados Unidos aseguró que el tráfico marítimo continúa y que decenas de buques mercantes atravesaron la zona durante la jornada. Washington sostiene que sus fuerzas mantienen el monitoreo para garantizar la libertad de navegación.
La tensión no impidió, al menos por ahora, el movimiento diplomático. Una delegación iraní viajó a Suiza para mantener conversaciones con representantes estadounidenses, en un intento por preservar el proceso abierto tras la firma del memorando. La negociación debía servir como marco inicial para discutir el programa nuclear iraní, las sanciones, la seguridad regional y la normalización del flujo energético por Ormuz.
El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y es una de las rutas más sensibles para el abastecimiento energético global. Por allí transita una parte sustancial del petróleo y del gas natural licuado que abastece a los mercados internacionales. Cualquier cierre efectivo, bloqueo parcial o aumento del riesgo militar puede trasladarse rápidamente al precio del crudo, a los seguros marítimos, al costo de los fletes y a las expectativas inflacionarias.
Para Uruguay, el impacto no sería geopolítico directo, pero sí económico. Una nueva escalada en Ormuz podría presionar los precios internacionales del petróleo y trasladarse, con rezago, al costo de los combustibles, al transporte, a la logística y a distintos componentes de la inflación.
El punto central ahora es si el anuncio iraní se convierte en una restricción real y sostenida sobre la navegación o si queda como una medida de presión en la mesa negociadora. Estados Unidos busca instalar que el estrecho sigue abierto. Irán, en cambio, advierte que no habrá normalización plena mientras Israel mantenga operaciones en Líbano y Washington no garantice el cumplimiento del alto el fuego.
La tregua, todavía vigente sobre el papel, quedó así sometida a una prueba decisiva. Ormuz vuelve a ocupar el centro de la crisis regional y el margen diplomático se estrecha.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias