GAZA / FLOTILLA Y CRISIS DIPLOMÁTICA
Israel prorroga la detención de Thiago Ávila y Saif Abu Keshek tras la interceptación de la Flotilla Global Sumud
03.05.2026
ASHKELON (Uypress) – Un tribunal israelí prorrogó por dos días la detención del activista brasileño Thiago Ávila y del hispano-palestino Saif Abu Keshek, capturados durante la interceptación de la Flotilla Global Sumud, que se dirigía a Gaza con ayuda humanitaria.
La decisión fue adoptada este domingo 3 de mayo por un tribunal de Ashkelon, a unos 60 kilómetros de Tel Aviv. Según Reuters, la Fiscalía israelí pidió extender la detención por cuatro días, pero el tribunal concedió una prórroga de dos, hasta el 5 de mayo. Ambos activistas habían sido trasladados a Israel después de que fuerzas israelíes interceptaran en aguas internacionales una flotilla con destino a Gaza.
Los dos detenidos son el brasileño Thiago Ávila y Saif Abu Keshek, ciudadano español y sueco de origen palestino. Reuters informó que las autoridades israelíes los acusan de delitos graves, entre ellos ayudar al enemigo en tiempo de guerra y colaborar con una organización terrorista. Su defensa, encabezada por la organización israelí de derechos humanos Adalah, sostiene que la detención es ilegal, que ocurrió fuera de jurisdicción israelí y que el objetivo de la misión era estrictamente humanitario.
RTVE informó que el cónsul de España en Tel Aviv pudo visitar a Abu Keshek en territorio israelí para comprobar su estado de salud, conocer su situación y ofrecerle protección consular. El Gobierno español exige su liberación inmediata y sostiene que se trata de una detención ilegal ocurrida en aguas internacionales. El canciller José Manuel Albares afirmó que Abu Keshek no debería estar en Israel y que debió ser desembarcado en Creta junto con el resto de los activistas.
En el caso de Thiago Ávila, medios brasileños informaron que también recibió asistencia consular. Agência Brasil señaló que el Ministerio de Exteriores israelí confirmó que Ávila fue llevado a Israel para ser interrogado y que lo acusa de “actividades ilegales” vinculadas a la organización a la que pertenecen los dos activistas. El gobierno brasileño, junto con España, condenó la captura y pidió su liberación.
CNN Brasil, con información de Reuters, confirmó que el tribunal israelí extendió la prisión preventiva de Ávila y Abu Keshek por dos días. El medio brasileño subrayó que ambos fueron detenidos la noche del miércoles 29 de abril y llevados a Israel, mientras más de 100 activistas de la misma misión fueron trasladados a la isla griega de Creta.
La Flotilla Global Sumud denunció malos tratos contra ambos detenidos. RTVE recogió acusaciones de la organización, que afirma que Ávila y Abu Keshek fueron separados del resto de los participantes y sometidos a violencia durante el traslado. Esas denuncias no fueron verificadas de forma independiente en su totalidad, pero AP informó que los dos activistas aseguran haber sufrido abusos físicos y que se encuentran en huelga de hambre.
El País de Madrid informó que ambos fueron trasladados a la prisión de Shikma, en Ashkelon, y que su defensa denunció episodios de violencia, aislamiento y retención con los ojos vendados. El mismo medio señaló que las embajadas confirmaron lesiones y tratos degradantes, mientras Israel mantiene las acusaciones de colaboración con el enemigo y vínculos con organizaciones consideradas terroristas.
La interceptación de la flotilla ocurrió en aguas internacionales cerca de Grecia. AP informó que la misión había partido de Barcelona el 12 de abril como parte de la segunda iniciativa Global Sumud y buscaba romper el bloqueo naval israelí sobre Gaza mediante el envío de ayuda humanitaria. En total, 22 barcos y 175 activistas fueron interceptados por la Marina israelí.
La mayoría de los participantes fue desembarcada en Creta y comenzó procesos de repatriación. Ávila y Abu Keshek, en cambio, fueron separados del resto y trasladados a Israel para interrogatorio, lo que elevó el nivel de tensión diplomática. España y Brasil calificaron la captura como ilegal y reclamaron garantías para sus ciudadanos, mientras Israel sostiene que la flotilla intentaba vulnerar un bloqueo que considera legítimo por razones de seguridad.
El caso ya dejó de ser solo una disputa entre Israel y los organizadores de la flotilla. La detención de un brasileño y un ciudadano español-sueco de origen palestino colocó a Brasilia y Madrid en el centro de una presión diplomática directa. Para España, el caso se suma a una relación cada vez más tensa con el gobierno de Benjamin Netanyahu; para Brasil, reactiva una línea crítica frente al bloqueo de Gaza y frente al trato a ciudadanos brasileños en misiones humanitarias.
La audiencia de Ashkelon no cerró el caso: lo prolongó. Hasta el martes 5 de mayo, Ávila y Abu Keshek seguirán bajo custodia israelí, mientras sus gobiernos reclaman asistencia consular, su defensa cuestiona la jurisdicción israelí y la Flotilla Global Sumud insiste en que la misión tenía carácter civil, pacífico y humanitario. El desenlace marcará no solo la situación de dos activistas, sino también el margen diplomático de Israel ante una operación que involucra a ciudadanos de varios países y vuelve a poner bajo escrutinio internacional el bloqueo sobre Gaza.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias