ATAQUE TALIBÁN EN KABUL
Jefe militar de EEUU en Afganistán se salva por el chaleco antibalas
18.10.2018
KABUL (Uypress) – En el ataque atribuido por los talibanes murió el jefe de la policía de Kandahar, el gobernador provincial y seis guardaespaldas del general Scott Miller, jefe de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, así como un camarógrafo de la televisión estatal RTA.
Publica El País de Madrid que aparentemente, Miller se salvó gracias a su chaleco antibalas, al salir de una entrevista con el jefe de la policía de Kandahar, el general Abdul Raziq.
El alto mando afgano, uno de los hombres más poderosos del aparato de seguridad del país asiático, resultó muerto. También murió el gobernador provincial, Zalmay Wesa, el responsable local de los servicios de información y al menos otras siete personas.
Dicho ataque aumenta la presión sobre el Gobierno de Kabul ante las elecciones del sábado.
“El brutal jefe de la policía de Kandahar ha sido asesinado junto con varios responsables más”, afirma un comunicado difundido por los talibanes del que se han hecho eco los medios afganos. Los insurgentes añaden que su objetivo eran tanto Raziq como Miller.
Según las agencias de noticias el tiroteo se produjo cuando tras la entrevista entre Miller y Raziq, los responsables afganos acompañaban al jefe de las fuerzas estadounidenses hacia el helicóptero que debía devolverle a Kabul. Al parecer, los disparos partieron de al menos uno de los guardaespaldas del gobernador, que se encontraban apostados en el exterior de su oficina. El Gobierno afgano aún no ha comentado este extremo.
Los analistas coinciden en calificar la desaparición del general Raziq como un duro golpe para el Gobierno de Ashraf Ghani, justo en la recta final para las elecciones parlamentarias del sábado.
El Ministerio del Interior ha anunciado el despliegue de 55.000 miembros de las fuerzas de seguridad, que incluyen soldados y policías, para proteger los 5.000 colegios electorales previstos.
Los talibanes emitieron varios comunicados de amenaza a las elecciones en el que pidieron a los afganos que las boicotearan, argumentando que las mismas “no tienen raíces islámicas ni afganas, sino que se trata de una treta para prolongar la ocupación”.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias