La OCDE advierte de una mayor exposición a impactos económicos debido a la dependencia de Corea del Sur de los chips
02.07.2026
Sejong (Yonhap) - La creciente dependencia de Corea del Sur de las exportaciones de semiconductores podría hacer que el país sea más vulnerable a los impactos económicos externos y la volatilidad cíclica, pese a que este sector constituye un importante "motor de crecimiento", advirtió, este jueves, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La organización, con sede en París, Francia, formuló tal evaluación en un informe titulado "OECD Economic Surveys: Korea 2026" (Estudios Económicos de la OCDE: Corea del Sur 2026), publicado aproximadamente un mes después de haber elevado su previsión de crecimiento económico de Corea del Sur, para este año, del 1,7 al 2,6 por ciento, debido al auge de la inteligencia artificial (IA).
"Las exportaciones de semiconductores han sido un importante motor de crecimiento, mientras que la contribución de las exportaciones y la inversión al crecimiento se aceleró a comienzos de 2026", señala el informe.
Los datos gubernamentales, publicados el miércoles, mostraron que las exportaciones mensuales de Corea del Sur alcanzaron un nuevo máximo histórico, al superar, por primera vez, los 100.000 millones de dólares, en junio, impulsadas por el desempeño récord del sector de los semiconductores.
Las exportaciones de chips casi se triplicaron, hasta alcanzar los 44.820 millones de dólares, superando, por primera vez, los 40.000 millones de dólares mensuales, gracias al fuerte aumento de la demanda de chips de memoria.
No obstante, la OCDE señaló que esa dependencia también genera volatilidad en la producción y en los ingresos fiscales, así como vulnerabilidades estratégicas.
La organización agregó que la "creciente dependencia" de las exportaciones de semiconductores impulsa el crecimiento y los ingresos fiscales, pero también puede "aumentar la exposición" a impactos económicos externos y la volatilidad cíclica.
Ante estos desafíos, la OCDE subrayó la necesidad de utilizar la política fiscal para "respaldar la demanda interna", pero con miras a "consolidarla a medio plazo", con el fin de mejorar la salud fiscal frente a las crecientes presiones sobre el gasto derivadas de desafíos como el envejecimiento de la población.
Según el reporte, debido a una tasa de natalidad extremadamente baja y al aumento de la esperanza de vida, la estructura por edades de la población se ha invertido, y se prevé que la población activa comience a reducirse dentro de unos años, tras décadas de expansión.
Pese a las recientes señales de recuperación, con una tendencia al alza en el número de nacimientos desde julio de 2024, la tasa global de fecundidad (TGF) de Corea del Sur -el número medio de hijos que se espera que tenga una mujer a lo largo de su vida-, se situó en apenas 0,93, en abril.
La tasa sigue muy por debajo del nivel de reemplazo generacional, de 2,1 hijos por mujer, necesario para mantener una población estable sin inmigración.
Dado que el desafío demográfico afectará a la salud fiscal de Corea del Sur, la OCDE recomendó al país crear un "amplio consenso político" sobre un marco fiscal reforzado, que incluya objetivos fiscales a medio plazo y "una reestructuración del gasto obligatorio", que esté en consonancia con la sostenibilidad a largo plazo.
La OCDE también aconsejó a Corea del Sur elevar la edad de acceso a la pensión por encima de los 63 años actuales de aquí a 2035. Hasta 1998, la edad para acceder a la pensión estaba fijada en los 60 años, pero una reforma estableció un aumento gradual hasta los 65 años, escalonado según el año de nacimiento. Actualmente, la edad de acceso es de 63 años para las personas nacidas entre 1961 y 1964. El proceso de incremento gradual comenzó en 2013 y está previsto que concluya en 2033.
Asimismo, instó al país a abordar la dualidad del mercado laboral mediante la flexibilización de la protección del empleo de los trabajadores fijos, al tiempo que se amplía la afiliación a la seguridad social.
En cuanto al mercado inmobiliario, la OCDE sugirió que el país impulse una reforma tributaria integral, especialmente en este ámbito.
El informe señaló que la estructura de los ingresos por el impuesto sobre bienes inmuebles, en Corea del Sur, depende, en mayor medida que el promedio de la OCDE, de los impuestos sobre las transacciones, y menos de los impuestos recurrentes, que son más eficientes.
Un cambio neutral en términos de recaudación, una vez que disminuyan las tensiones actuales del mercado de la vivienda, hacia un mayor peso de los impuestos recurrentes sobre la propiedad y un tratamiento fiscal neutral respecto del régimen de tenencia, favorecería la movilidad residencial, mejoraría la eficiencia del mercado laboral y mitigaría las fricciones en el mercado de la vivienda, señaló la organización.
La OCDE indicó que más de un tercio de los asalariados del país no paga impuesto sobre la renta por ingresos no salariales, y afirmó que una reforma del sistema de exenciones podría generar ingresos fiscales adicionales, dado que el país necesita asegurar nuevas fuentes de ingresos para afrontar desafíos pendientes, como el envejecimiento de la población.
La organización también señaló que Corea del Sur debe prepararse para una persistente volatilidad de los precios de la energía, aunque las presiones inflacionarias derivadas de la demanda interna "siguen siendo moderadas".
Por último, agregó que Corea del Sur debería "hacer abstracción" de las presiones inflacionarias derivadas de los impactos de los precios de la energía, manteniéndose preparada para endurecer su política monetaria, a fin de mantener ancladas las expectativas de inflación a largo plazo.
Imagen: La foto compuesta de archivo, sin fechar, muestra los logotipos de Samsung Electronics Co. (izda.) y SK hynix Inc.
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