SALUD / CRUCEROS Y ALERTA INTERNACIONAL
La OMS investiga posible transmisión humana de hantavirus en el crucero MV Hondius
05.05.2026
PRAIA (Uypress) – La OMS investiga un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, anclado frente a Cabo Verde, con dos casos confirmados, cinco sospechosos y tres muertes. La hipótesis más delicada es una posible transmisión entre personas dentro del barco, algo raro pero documentado con el virus Andes.
La Organización Mundial de la Salud informó que, al 4 de mayo, se habían identificado siete casos entre pasajeros y tripulantes del MV Hondius: dos confirmados por laboratorio y cinco sospechosos. Entre ellos hubo tres fallecimientos, un paciente en estado crítico y otros casos con síntomas leves. El organismo evalúa el riesgo para la población general como bajo, aunque mantiene abierta la investigación epidemiológica.
El crucero, de bandera neerlandesa y operado por Oceanwide Expeditions, permanece frente a la costa de Cabo Verde después de que las autoridades locales no autorizaran su desembarco por precaución sanitaria. A bordo permanecen pasajeros y tripulantes bajo medidas de aislamiento, mientras equipos médicos y autoridades de Cabo Verde, Países Bajos, España, Sudáfrica y la OMS coordinan evacuaciones y posibles destinos para el buque.
La hipótesis que más preocupa es la posible transmisión de persona a persona. La OMS recordó que la infección por hantavirus se adquiere principalmente por contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados, pero admitió que, en brotes previos del virus Andes, una especie de hantavirus presente en Argentina y Chile, se documentó transmisión limitada entre humanos. En el caso del MV Hondius, esa posibilidad se analiza porque algunos afectados tuvieron contactos muy estrechos, incluidos familiares y personas que compartieron espacios cerrados.
La línea de investigación más probable es que las primeras infecciones se hayan producido fuera del barco, durante el viaje por Sudamérica o en excursiones en zonas donde el virus puede circular en roedores silvestres. Reuters informó que el crucero había partido desde Argentina en marzo y recorrió áreas remotas del Atlántico Sur, incluidas zonas vinculadas al turismo de naturaleza y expedición. Luego, ya a bordo, pudo haberse producido una cadena limitada de contagios entre contactos cercanos, aunque eso todavía debe ser confirmado por estudios genómicos, entrevistas epidemiológicas y pruebas de laboratorio.
Oceanwide Expeditions confirmó, con base en información de la OMS, que una variante de hantavirus fue identificada en una pasajera neerlandesa fallecida después de desembarcar en Santa Elena, lo que elevó a dos el número de casos confirmados. La compañía también informó que otro pasajero, de nacionalidad británica, fue evacuado a Sudáfrica y se encuentra en una unidad de cuidados intensivos en Johannesburgo, en estado crítico pero estable.
Además de los casos confirmados, dos tripulantes sintomáticos y un contacto cercano deben ser evacuados para recibir atención médica. Medios neerlandeses informaron que tres personas serían trasladadas en avión hacia Países Bajos, mientras continúan las conversaciones sobre el destino final del buque. En un primer momento se evaluó que navegara hacia las Islas Canarias, especialmente Tenerife, pero también se considera que pueda dirigirse directamente a Países Bajos.
El hantavirus puede provocar cuadros graves, especialmente cuando evoluciona hacia síndrome cardiopulmonar por hantavirus, con fiebre, dolores musculares, dificultad respiratoria y deterioro rápido. No existe un tratamiento antiviral específico de uso general para la enfermedad; la atención se basa en soporte médico temprano, monitoreo respiratorio y cuidados intensivos cuando el cuadro se agrava.
El caso del MV Hondius tiene características particulares porque no se trata de un crucero convencional, sino de una embarcación de expedición polar y naturaleza. The Guardian señaló que el barco está diseñado para viajes a zonas remotas, con actividades de observación de fauna y desembarcos en ambientes naturales. Ese perfil puede aumentar la exposición a lugares aislados y dificultar respuestas médicas rápidas cuando surge una emergencia sanitaria en altamar.
La situación también reabre el debate sobre protocolos sanitarios en cruceros de larga distancia. La experiencia de la pandemia reforzó procedimientos de aislamiento y control de enfermedades respiratorias, pero un brote sospechoso de hantavirus plantea un desafío distinto: rastrear posibles exposiciones ambientales, descartar contaminación por roedores, identificar contactos estrechos y definir puertos seguros de desembarco sin generar riesgos innecesarios para la población local.
Las autoridades sanitarias insisten en evitar conclusiones apresuradas. La posible transmisión humana no está confirmada como hecho cerrado, sino tratada como hipótesis de trabajo y como criterio de precaución. La OMS mantiene que el riesgo para el público general es bajo, pero considera necesario completar la investigación antes de definir con precisión dónde se produjo la exposición inicial y si hubo o no contagio entre personas dentro del barco.
El episodio deja una advertencia clara para el turismo de expedición. Los viajes a regiones remotas ofrecen experiencias únicas, pero también exigen capacidad de respuesta médica, vigilancia ambiental y coordinación internacional. En el MV Hondius, una enfermedad poco frecuente obligó a activar una operación sanitaria entre continentes, con un barco varado frente a Cabo Verde, evacuaciones en marcha y una pregunta central todavía abierta: si el hantavirus subió al barco desde tierra o si, una vez a bordo, encontró condiciones para transmitirse entre contactos estrechos.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias