ANÁLISIS

La entrada de los hutíes agrava la guerra y vuelve a poner en jaque al Mar Rojo

28.03.2026

MEDIO ORIENTE (Uypress) – La confirmación, este 28 de marzo, de que los hutíes de Yemen entraron formalmente en la guerra con un ataque contra Israel amplía el conflicto más allá del eje Irán-Israel-Estados Unidos y reabre uno de los riesgos más sensibles para la economía global: la seguridad del corredor marítimo del Mar Rojo y del estrecho de Bab el-Mandeb. Reuters lo definió como un paso que eleva la probabilidad de una confrontación regional más amplia; AP subrayó que ese paso vuelve a amenazar una ruta por la que pasa una parte sustancial del comercio mundial.

 

El impacto más inmediato no sería necesariamente territorial, sino logístico y financiero. Ya durante la ola previa de ataques hutíes, el tránsito por Suez se desplomó y muchas navieras desviaron sus barcos por el Cabo de Buena Esperanza. El FMI calculó que, en los primeros dos meses de 2024, el comercio a través del Canal de Suez cayó 50% interanual y que los desvíos aumentaron los tiempos de entrega en 10 días o más. UNCTAD añadió que la crisis del Mar Rojo elevó fuertemente los costos del transporte marítimo en 2024: los desvíos aumentaron las distancias, empujaron los tonelada-milla globales 17% arriba y mantuvieron las tarifas spot en niveles muy superiores a los previos a la crisis.

Por eso, el ingreso hutí afecta mucho más que a Israel. Si el grupo reanuda una campaña sostenida contra buques comerciales, volverán a subir las primas de seguro, los costos de flete y los tiempos de viaje entre Asia y Europa. CSIS ya había advertido que el riesgo de ataque llevó a grandes operadores a evitar el Mar Rojo y que para los trayectos Europa-Asia el rodeo por África puede alargar los viajes entre 30% y 50%. Reuters, además, informó esta semana que, pese a miles de millones gastados y a una amplia operación naval occidental, la ruta del Mar Rojo seguía siendo en gran medida evitada por la industria naviera, tras el hundimiento de cuatro barcos y el gasto de más de US$ 1.000 millones en armamento.

El segundo efecto es energético. Bab el-Mandeb no opera aislado: es la puerta sur del Mar Rojo y un paso clave para petróleo y gas que se dirigen a Suez y a Europa. AP señaló que por ese corredor circula cerca del 12% del comercio global, mientras Reuters recordó que el estrecho de Ormuz —ya tensionado por la guerra— mueve alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado. La entrada hutí eleva entonces el riesgo de un “doble estrangulamiento”: Ormuz presionado desde Irán y Bab el-Mandeb amenazado desde Yemen. El secretario general de la ONU advirtió esta semana que la prolongación de estas disrupciones ya está afectando petróleo, gas y fertilizantes en un momento crítico para la siembra global, con riesgo de trasladarse a los precios de los alimentos.

El tercer impacto es político y militar. Chatham House sostiene que la decisión hutí “marca una escalada seria y profundamente preocupante” porque amplía la guerra, expone infraestructura del Golfo y amenaza la estabilidad regional. Eso también complica la ya frágil distensión en Yemen. El Council on Foreign Relations recuerda que los combates entre hutíes y la coalición saudí habían bajado de intensidad y que existía alguna expectativa de negociación, aunque con pocos avances; también subraya que 21,6 millones de personas en Yemen necesitan ayuda humanitaria. En otras palabras: una mayor implicación hutí no solo internacionaliza más la guerra, sino que también puede empujar a Yemen otra vez al centro de una dinámica bélica regional, con más presión sobre su población civil.

La conclusión, por ahora, es doble. En el plano inmediato, la entrada hutí refuerza el riesgo sobre comercio, energía y seguros marítimos incluso aunque sus primeros ataques sean limitados. En el plano estratégico, le da a Irán una palanca adicional de presión indirecta sobre sus adversarios, porque obliga a Estados Unidos e Israel a mirar no solo al frente iraní, sino también al Mar Rojo. El alcance final dependerá de si los hutíes se quedan en acciones simbólicas contra Israel o si vuelven a atacar de forma sistemática a la navegación comercial. Pero aun en el escenario menor, el mensaje ya quedó enviado: la guerra en Medio Oriente tiene otro frente abierto.

 

Imagen: Desfile militar de los hutíes en Yemen. (Reuters)

Internacionales
2026-03-28T16:54:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias