ONU Y MEDIO ORIENTE
La guerra contra Irán abrió un abismo entre el gasto militar y una crisis humanitaria que la ONU no logra financiar
21.04.2026
GINEBRA (Uypress) – La guerra iniciada el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán dejó, hasta el 10 de abril, más de 5.000 muertos en Medio Oriente, según un consolidado de Reuters. En paralelo, el jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, advirtió que el conflicto costaba unos US$ 1.000 millones por día, mientras sigue sin financiarse el plan de US$ 23.000 millones para asistir a 87 millones de personas en 2026.
La referencia de la ONU apunta a una comparación política y humanitaria concreta. Fletcher sostuvo en Ginebra que ese plan de US$ 23.000 millones —todavía más de dos tercios desfinanciado en marzo— permitiría financiar alimentos de emergencia, atención sanitaria esencial, agua y saneamiento, refugio y protección para la población más vulnerable del mundo. El propio sistema de la ONU calcula ese esfuerzo en un promedio de unos US$ 264 por persona para todo el año.
Del lado militar, la cifra más sólida disponible en fuentes públicas no es una estimación global cerrada, sino el cálculo entregado por funcionarios de la administración Trump al Congreso: al menos US$ 11.300 millones en los primeros seis días de guerra. Reuters agregó que ese monto no incluía el costo total del conflicto y que la Casa Blanca seguía sin ofrecer una evaluación pública completa. Aun así, esa sola cuenta inicial equivale a casi la mitad del plan humanitario anual de la ONU para 87 millones de personas.
La contracara humana de ese gasto es un mapa regional de muertos y destrucción. Reuters informó más de 3.000 fallecidos en Irán, al menos 1.830 en Líbano, 117 en Irak, 36 en Israel, 13 militares estadounidenses muertos, 12 fallecidos en Emiratos Árabes Unidos, siete en Kuwait, cuatro en Cisjordania y cuatro en Siria. La propia agencia aclaró que no pudo verificar de manera independiente todos los datos, pero el balance agregado ya superaba los 5.000 muertos cuando las hostilidades quedaron mayormente frenadas por la tregua anunciada el 8 de abril.
La ONU y otros organismos multilaterales también han puesto el acento en lo que ese dinero podría haber evitado fuera del campo de batalla. El administrador del PNUD, Alexander De Croo, dijo a Reuters que una inversión de US$ 6.000 millones en transferencias focalizadas o subsidios energéticos podría impedir que 32 millones de personas cayeran en la pobreza por el shock de precios provocado por la guerra. En otras palabras, mientras el conflicto consumía miles de millones en pocas jornadas y dejaba miles de muertos, el propio sistema internacional insistía en que montos sensiblemente menores podían amortiguar una crisis social de escala global.
El contraste que plantea Naciones Unidas, por tanto, no es abstracto. De un lado, una guerra cuyo costo diario la ONU ubicó en US$ 1.000 millones y cuyo saldo humano inmediato ya se cuenta en miles de muertos. Del otro, un sistema humanitario que todavía no consigue financiar el plan para salvar 87 millones de vidas y que sostiene que incluso una fracción de ese gasto bélico habría permitido evitar hambre, enfermedad, desplazamiento y mayor pobreza en buena parte del mundo.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias