La marca Trump conquista el mundo: del Golfo de América al estrecho de Ormuz
03.09.2026
ROMA (Adnkronos/Valerio Sarsini Novak)- El estrecho de Ormuz es apenas el último de los lugares, instituciones, buques de guerra, aeropuertos o programas gubernamentales sobre los que Donald Trump parece decidido a dejar su impronta, cuando no directamente su nombre o su rostro.
Desde el comienzo de su segundo mandato, el presidente estadounidense ha mostrado una particular inclinación por rebautizar lugares y organismos, recuperar antiguas denominaciones o asociar directamente su nombre a edificios e iniciativas públicas.
El último ejemplo llegó con la propuesta, lanzada a través de Truth Social, de cambiar el nombre del estrecho de Ormuz por "estrecho de Trump", ahora que, según sostiene, estaría "bajo el control de Estados Unidos".
Una de las primeras medidas que firmó tras regresar a la Casa Blanca fue la destinada a rebautizar el Golfo de México como "Golfo de América", denominación adoptada por el gobierno federal estadounidense pero que no tuvo repercusión a nivel internacional.
En los últimos días, Trump, en pleno enfrentamiento comercial con Canadá, ordenó cambiar el nombre del lago Ontario por "Lake America", argumentando que su administración pretende "reconocer las extraordinarias contribuciones del pueblo estadounidense y el rico patrimonio de nuestra historia, dando a los grandes monumentos naturales nombres que celebren nuestros logros compartidos".
La decisión fue cuestionada tanto en Canadá como por la gobernadora demócrata de Nueva York, Kathy Hochul, quien aseguró: "Nueva York no lo llamará así".
En otros casos, el nombre elegido fue directamente el del presidente.
El United States Institute of Peace fue rebautizado como Donald J. Trump United States Institute of Peace, mientras que más accidentado resultó el intento de agregar su nombre al John F. Kennedy Center for the Performing Arts de Washington.
Después de que el nuevo consejo directivo nombrado por Trump aprobara la modificación, un juez ordenó retirar su nombre y ahora el consejo apunta a utilizar la denominación "Restaurado y renovado por el presidente Donald J. Trump".
Su nombre también acompaña a las "Trump Accounts", cuentas de ahorro destinadas a niños, y a la plataforma gubernamental de medicamentos TrumpRx.
Ya en 2020 Trump había hecho incluir su propio nombre en los cheques de asistencia económica distribuidos durante la pandemia.
Trump también deja su marca en las Fuerzas Armadas
El presidente tiene además una atención especial hacia las Fuerzas Armadas.
La Marina anunció el proyecto de una nueva flota de 15 acorazados de la "clase Trump", aunque, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), la construcción del primero requeriría al menos ocho años y el programa podría alcanzar un costo de US$ 275.000 millones.
La Fuerza Aérea, por su parte, bautizó como F-47 al futuro caza de sexta generación, en referencia a Trump como 47º presidente de Estados Unidos. "Es un número bellísimo", comentó Trump.
Entre otras propuestas atribuidas al presidente por medios estadounidenses se encuentran la de poner su nombre al nuevo estadio del equipo de la NFL Washington Commanders y la de rebautizar en su honor el Aeropuerto Internacional Washington-Dulles.
El aeropuerto de Palm Beach, en tanto, ya fue bautizado con el nombre de Trump a comienzos de julio.
Entre las otras hipótesis que han circulado se encuentra también la posibilidad de poner el nombre del magnate al nuevo portaaviones actualmente en construcción que originalmente debía homenajear a Doris Miller, el marinero afroamericano considerado un héroe por su actuación durante el ataque a Pearl Harbor.
No solamente su nombre: también su rostro
No es solamente el nombre. También el rostro de Trump está multiplicando sus apariciones.
Grandes retratos del presidente han aparecido en los edificios de varios departamentos federales y abundan también en la Casa Blanca.
Su rostro aparece además junto al de George Washington en el pase anual de los parques nacionales y en el "Patriot Passport", creado para conmemorar los 250 años de Estados Unidos.
Desde ahora también es posible encontrarlo en monedas.
La Casa de la Moneda de Estados Unidos comenzó a vender monedas de un dólar de color dorado con el rostro de Trump, que pueden utilizarse como moneda de curso legal y fueron acuñadas para celebrar los 250 años de la independencia estadounidense.
La decisión resulta controvertida porque la legislación estadounidense generalmente prohíbe representar a personas vivas en la moneda. Sin embargo, la administración considera que está permitida por una ley aprobada en 2020 que autorizó la emisión de monedas conmemorativas especiales para el aniversario de 2026.
De oro, por otra parte, solamente tienen el color: están fabricadas principalmente con cobre.
El Departamento del Tesoro anunció además que la firma de Trump aparecerá en futuros billetes.
El sueño del Monte Rushmore
Finalmente, el presidente estadounidense todavía conserva algunos sueños sin cumplir.
Entre ellos destaca uno del que ya hablaba durante su primer mandato: ver su rostro esculpido en el Monte Rushmore, junto a los de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln.
La entonces representante por Dakota del Sur Kristi Noem contó ya en 2018 que Trump le había confesado: "¿Sabes que mi sueño es tener mi cara en el Monte Rushmore?"
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