La "trampa de Tucídides": la lección de la antigua Grecia que Xi agitó ante Trump

14.05.2026

BEIJING (ANSA) – La teoría mencionada por el presidente chino sobre el riesgo de conflictos entre potencias emergentes y consolidadas.

 

Una lección nacida en el siglo V antes de Cristo vuelve hoy a ser utilizada para intentar explicar los nuevos equilibrios globales del siglo XXI.

La llamada "trampa de Tucídides", mencionada por el presidente chino Xi Jinping al recibir a Donald Trump, representa una advertencia histórica sobre el peligro de conflicto entre una potencia emergente y otra ya consolidada.

La teoría parte de una idea simple pero inquietante: cuando una nueva potencia amenaza el liderazgo de una dominante, la paz comienza a debilitarse y el riesgo de guerra aumenta peligrosamente.

El concepto fue desarrollado por el politólogo estadounidense Graham T. Allison, exasesor de Defensa en administraciones republicanas y demócratas desde Ronald Reagan hasta Barack Obama, tomando como referencia al historiador ateniense Tucídides.

En su célebre obra "La Guerra del Peloponeso", Tucídides sostuvo que el enfrentamiento entre Atenas y Esparta se volvió inevitable debido al crecimiento del poder ateniense y al temor que ese ascenso generó en Esparta.

Allison retomó esa lógica histórica y la convirtió en una teoría aplicada a las relaciones internacionales modernas: el ascenso de una potencia emergente provoca ansiedad, desconfianza y paranoia en la potencia dominante, generando una peligrosa escalada de tensiones militares y estratégicas.

Para muchos analistas, ese fenómeno se refleja actualmente en la relación entre Estados Unidos y China.

Washington, principal potencia global desde la caída de la Unión Soviética, observa con creciente preocupación el avance económico, tecnológico, militar y geopolítico de Pekín, cuya expansión sostenida desde hace décadas parece acercarla cada vez más a disputar el liderazgo mundial estadounidense.

La teoría cobró aún más relevancia a partir del "Thucydides Trap Project" impulsado por la Universidad de Harvard, donde se estudiaron 16 casos históricos ocurridos en los últimos 500 años en los que una potencia emergente desafió a una dominante.

Las conclusiones fueron contundentes: en 12 de esos casos el resultado terminó siendo un conflicto armado.

Entre los ejemplos analizados figuran las guerras napoleónicas contra el dominio marítimo británico y las dos guerras mundiales del siglo XX, utilizadas como evidencia histórica de los riesgos que implica una transición de poder global marcada por la rivalidad y la desconfianza mutua.

 

Imagen: ANSA/EPA


Internacionales
2026-05-14T11:47:00

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA