MEDIO ORIENTE / ESCALADA EN EL MAR ROJO
Los hutíes aseguran haber atacado una flotilla saudí frente a Moca, pero Riad no confirma las pérdidas
19.08.2026
SANÁ (Uypress) – Los hutíes de Yemen aseguraron haber atacado con misiles balísticos un buque militar saudí y cuatro embarcaciones de escolta frente a la costa de Moca, en el mar Rojo, en una nueva escalada del enfrentamiento con Arabia Saudita.
El portavoz militar del movimiento, Yahya Saree, afirmó que los proyectiles impactaron de forma “precisa y directa” sobre la formación naval.
Según la versión hutí, el buque principal quedó completamente destruido o incendiado, mientras algunas de las embarcaciones de escolta se hundieron y otras fueron alcanzadas por el fuego.
Arabia Saudita no confirmó el ataque ni informó sobre daños, víctimas o pérdida de embarcaciones. Tampoco se difundieron imágenes satelitales, videos geolocalizados o informes navales independientes que permitan comprobar la magnitud de las consecuencias anunciadas por los hutíes.
La única información confirmada hasta el momento es que el movimiento yemení reivindicó el lanzamiento de misiles contra una agrupación naval saudí. La destrucción del buque y el hundimiento de sus escoltas permanecen como afirmaciones de una de las partes involucradas en el conflicto.
Imágenes de otro ataque
En redes sociales comenzaron a circular videos de barcos incendiados y parcialmente hundidos en Moca como supuesta prueba del ataque contra la flotilla saudí.
Las imágenes corresponden, sin embargo, a ofensivas anteriores contra el puerto y no demuestran que un buque militar saudí haya sido destruido en el mar.
Durante los días previos, los hutíes lanzaron sucesivas oleadas de misiles y drones contra Moca, ciudad y puerto controlados por fuerzas vinculadas con el Gobierno yemení reconocido internacionalmente y respaldado por Arabia Saudita.
Las autoridades locales denunciaron que seis misiles balísticos alcanzaron el puerto durante uno de los ataques. Al menos cuatro civiles murieron, aunque otras fuentes elevaron la cifra a siete u ocho fallecidos, entre trabajadores portuarios y miembros de las fuerzas de seguridad.
Las ofensivas dañaron el muelle, embarcaciones de madera, instalaciones portuarias y una plataforma utilizada en las obras de ampliación. Las pérdidas iniciales fueron estimadas en más de US$ 16 millones.
La reiteración de los ataques obligó a suspender la operativa del puerto y dejó sin actividad a unos 1.300 trabajadores.
Moca, de ciudad comercial a frente de guerra
Moca fue durante siglos uno de los grandes centros comerciales del mar Rojo. Desde su puerto se exportaba el café cultivado en Yemen, cuyo nombre quedó asociado internacionalmente con la ciudad.
Su importancia actual responde principalmente a su ubicación estratégica. Moca se encuentra cerca del estrecho de Bab el-Mandeb, paso que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye una ruta fundamental para el comercio entre Asia, Europa y el Mediterráneo.
El puerto también funciona como punto de ingreso de alimentos, combustible, asistencia y otros suministros destinados a zonas controladas por las fuerzas contrarias a los hutíes.
Su utilización adquirió todavía mayor relevancia para Arabia Saudita después de que los ataques contra la navegación regional y la crisis en el estrecho de Ormuz limitaran las rutas tradicionales de exportación de petróleo.
Controlar o inutilizar Moca permitiría a los hutíes aumentar la presión sobre sus adversarios y ampliar su capacidad de amenaza sobre las rutas próximas a Bab el-Mandeb.
Las autoridades que administran el puerto acusan al movimiento de atacar infraestructura civil y cortar el abastecimiento de la población. Los hutíes sostienen que sus objetivos son concentraciones militares, armamento y embarcaciones utilizadas por fuerzas apoyadas por Arabia Saudita.
El pacto firmado en La Meca
El anuncio del ataque naval se produjo diez días después de que Arabia Saudita, Turquía y Pakistán firmaran el Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca.
El documento establece que una agresión armada contra cualquiera de los tres países será considerada un ataque contra todos. El compromiso busca fortalecer la disuasión colectiva y establecer mecanismos de coordinación política y militar.
Turquía posee el segundo Ejército más numeroso de la OTAN, Pakistán es el único Estado musulmán dotado de armas nucleares y Arabia Saudita dispone de uno de los mayores presupuestos militares del mundo.
El acuerdo presenta, sin embargo, una limitación fundamental: no detalla qué respuesta concreta está obligado a proporcionar cada firmante ni establece que todo incidente deba provocar automáticamente una intervención militar conjunta.
El pacto fue presentado como una nueva arquitectura regional de seguridad, pero todavía no ha sido puesto a prueba institucionalmente. Tampoco existe evidencia de que Turquía o Pakistán hayan intervenido militarmente ante el ataque denunciado por los hutíes.
La sucesión temporal invita a una conclusión política, pero no necesariamente militar. Un acuerdo defensivo puede mejorar la coordinación, el intercambio de inteligencia y la capacidad de disuasión a largo plazo; no crea por sí solo un escudo capaz de impedir inmediatamente el lanzamiento de misiles.
Trump amenaza a un aliado
La escalada en el mar Rojo coincidió con una nueva crisis alrededor del estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con bombardear Omán si el sultanato obstaculizaba los esfuerzos de Washington para reabrir completamente la vía marítima.
La amenaza fue transmitida mientras Omán negociaba con Irán un mecanismo para administrar el tránsito de embarcaciones por el estrecho. Entre los puntos controvertidos figuraba la posibilidad de establecer pagos voluntarios para determinados buques.
Omán es un antiguo aliado de Estados Unidos y durante años desempeñó un papel fundamental como mediador entre Washington y Teherán. Su política exterior se ha caracterizado por mantener relaciones con ambos bloques y ofrecer canales discretos de negociación.
La amenaza estadounidense contra un país aliado evidencia la desorganización del sistema regional de seguridad: Washington exige cooperación para garantizar la navegación, pero presiona militarmente a uno de los pocos Estados capaces de mantener abiertas las conversaciones con Irán.
Tres movimientos, una misma inseguridad
El ataque reivindicado frente a Moca, la amenaza de Trump contra Omán y el pacto firmado por Arabia Saudita, Turquía y Pakistán son acontecimientos diferentes. En conjunto, muestran una región en la que las alianzas se multiplican al mismo tiempo que disminuye la capacidad de evitar los ataques.
Arabia Saudita busca protección adicional ante las dudas sobre la fiabilidad del paraguas estadounidense. Turquía y Pakistán intentan ampliar su influencia mediante un acuerdo que todavía carece de mecanismos operativos claramente definidos. Omán procura conservar su papel de mediador mientras recibe amenazas de su principal socio occidental.
Los hutíes explotan esa incertidumbre y presentan cada ofensiva como la demostración de que ninguna alianza puede garantizar la seguridad de Arabia Saudita ni proteger completamente sus rutas marítimas.
Pero su versión sobre la destrucción de la flotilla todavía no ha sido corroborada. Las embarcaciones incendiadas en Moca demuestran que los ataques contra el puerto son reales y que han causado muertos, daños y la suspensión de sus actividades. No prueban que el buque militar saudí mencionado por Saree haya corrido la misma suerte.
La pregunta sobre quién está realmente protegido en Medio Oriente permanece abierta. La respuesta no puede construirse confundiendo imágenes de ataques diferentes ni convirtiendo un parte militar en un hecho confirmado.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias