Los partidos árabes apoyan a Gadi Eisenkot como premier israelí

02.11.2026

TEL AVIV (ANSA) – Pero Liberman frena su apoyo a gobierno de minoría, acercándose más a la unidad o a nueva elección

 

La disputa política en Israel se intensificó en vísperas de las consultas que el presidente Isaac Herzog iniciará el miércoles por la tarde con los partidos representados en la Knesset para determinar quién tendrá la oportunidad de formar el próximo Gobierno, tras las elecciones del 27 de octubre.

El exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) Gadi Eisenkot, líder de Yashar, que obtuvo 21 escaños, se perfila como el dirigente que podría recibir más recomendaciones para encabezar el Ejecutivo.

Sin embargo, el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu buscará impedir que la oposición llegue al poder y mantener al actual mandatario en el cargo.

Después de que Naftali Bennett, líder de Be'Yahad, con 12 escaños, anunciara el pasado domingo su respaldo a Eisenkot, también los Demócratas de Yair Golan, con ocho bancas, y Yisrael Beytenu, encabezado por Avigdor Liberman, con siete, confirmaron que recomendarán al dirigente de Yashar ante Herzog.

La Lista Unida, una coalición de tres partidos árabes que obtuvo 11 escaños, también dejó trascender de manera extraoficial que respaldará a Eisenkot.

El partido islamista Ra'am, con ocho bancas, todavía no definió públicamente su posición, aunque las especulaciones apuntan a que podría sumarse a ese apoyo.

Los dirigentes de los partidos árabes, por su parte, mantuvieron su primera reunión conjunta desde los comicios para analizar posibles vías de cooperación política.

Si Eisenkot consiguiera el respaldo de las dos formaciones árabes, reuniría 19 escaños adicionales y podría alcanzar un total de 67 apoyos.

Sin embargo, Liberman descartó en una conferencia de prensa la posibilidad de integrar un Gobierno de minoría, lo que deja en evidencia las dificultades para consolidar una mayoría sin su participación.

El dirigente de Yisrael Beytenu también respalda a Yair Lapid para la presidencia de la Knesset, un cargo desde el cual la oposición busca concentrar sus esfuerzos ante la posibilidad de que se convoquen nuevas elecciones.

La decisión de Herzog, no obstante, no estará determinada automáticamente por el número de recomendaciones recibidas.

El presidente tiene la potestad de encargar la formación del Gobierno al dirigente que considere con mayores posibilidades de construir una coalición estable.

El bloque de Netanyahu recomendará que el actual primer ministro continúe en el cargo.

El Likud cuenta con 27 escaños y prevé sumar el respaldo de siete diputados de Otzma Yehudit, liderado por Itamar Ben-Gvir; seis del Partido Sionista Religioso, de Bezalel Smotrich, y otros seis de Shas, encabezado por Aryeh Deri.

En cambio, la formación ultraortodoxa asquenazí Judaísmo Unido de la Torá anticipó que probablemente no recomendará a ningún candidato, por lo que podría convertirse en otro actor decisivo en las negociaciones.

En conjunto, el bloque oficialista cuenta con 46 apoyos confirmados, lejos de los 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría parlamentaria.

En una entrevista con Radio 103, el comentarista de Canal 12 Mohammad Mjadleh reveló que dirigentes cercanos a Netanyahu y al Likud mantuvieron contactos con Mansour Abbas, líder de Ra'am, en más de una ocasión desde el cierre de los centros de votación.

Según Mjadleh, el canal de comunicación entre el Likud y Ra'am nunca se interrumpió (desde que comenzaron sus contactos en 2021, NDR). El analista sostuvo que Netanyahu no dudaría en presionar a los partidos árabes si lo necesitara para mantenerse en el poder.

"El campo de Netanyahu no escatimará esfuerzos para llegar al poder. Están dispuestos a todo y, si para formar un Gobierno tienen que apoyarse tanto en la Lista Unida como en Ra'am, lo harán. No hay dudas", afirmó.

También se espera una reunión poselectoral entre Eisenkot, Bennett, Liberman, Golan y Lapid para definir los próximos pasos del llamado bloque del cambio.

Por otra parte, Liberman afirmó ante la prensa que la Autoridad Palestina intervino en las elecciones, aunque aclaró que eso no significa que los resultados hayan sido manipulados.

El Likud reaccionó a sus declaraciones, pero la comisión electoral rechazó una petición del partido para convocar una reunión de su órgano directivo por las presuntas injerencias extranjeras.

En paralelo, sigue abierta la posibilidad de un gobierno de unidad nacional. El Likud podría incluso aceptar que Eisenkot encabece el Ejecutivo, según las versiones que circulan, pero con una condición: que el bloque opositor no avance con la sustitución del presidente de la Knesset.

 

Imagen: ANSA


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2026-11-02T18:55:00

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