BRASIL-ESTADOS UNIDOS / CRISIS DIPLOMÁTICA
Lula calificó de “irresponsable e impensada” la cancelación de la visa de la embajadora brasileña
06.08.2026
BRASILIA (Uypress) – El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó de “irresponsable” e “impensada” la decisión de Estados Unidos de cancelar la visa de la embajadora brasileña en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti, en un nuevo episodio de la crisis diplomática entre ambos países.
Durante una conferencia de prensa, Lula cuestionó los argumentos utilizados por la administración de Donald Trump y reclamó que Brasil sea tratado con respeto.
“Estados Unidos no dio importancia a su embajada en Brasil, porque hace un año y medio que está en el poder y no envió un embajador. Ahora intenta hacerlo y cree que tenemos la obligación de aceptar la fecha que ellos quieren. No es correcto ni posible, y queremos ser tratados con respeto”, afirmó.
El mandatario agregó que Washington respondió retirando la visa de la representante brasileña. “Si ella sale de allí, tendrá que solicitar una visa nuevamente. Es una actitud irresponsable, impensada”, sostuvo.
El Departamento de Estado comunicó el martes 4 de agosto la cancelación de la visa de Viotti. La medida no supone su expulsión inmediata: la diplomática puede continuar desempeñando sus funciones en Washington, pero no podrá volver a ingresar al país si sale de territorio estadounidense sin obtener una nueva autorización.
Un funcionario estadounidense explicó que la visa podría ser restituida si Brasil concede el agrément a Daniel Perez, elegido por Trump para ocupar la embajada estadounidense en Brasilia. El agrément es la aceptación previa que debe otorgar el país receptor antes de que un embajador pueda asumir sus funciones.
Perez, dirigente republicano de Florida y aliado político del secretario de Estado, Marco Rubio, fue anunciado por la Casa Blanca el 1.º de junio. Las autoridades brasileñas sostienen que Washington hizo pública la designación antes de solicitar formalmente la conformidad de Brasil, una conducta que consideran contraria a las prácticas diplomáticas habituales.
No existe un plazo obligatorio para que un gobierno responda una solicitud de agrément. Brasil afirma que el análisis de la candidatura continúa dentro de los procedimientos establecidos y rechaza que la demora pueda ser utilizada como justificación para sancionar a su embajadora.
La embajada estadounidense en Brasilia se encuentra sin titular desde enero de 2025, cuando concluyó la misión de Elizabeth Bagley, designada durante la administración de Joe Biden. Desde entonces, la representación quedó bajo la conducción de un encargado de negocios.
Washington también vinculó la cancelación de la visa de Viotti con la negativa brasileña a autorizar el ingreso de dos funcionarios de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado.
Según el gobierno de Brasil, los funcionarios pretendían viajar para cuestionar la confiabilidad del sistema electoral antes de las elecciones presidenciales de octubre. Itamaraty calificó esa agenda como un intento de interferencia en el proceso político nacional. Estados Unidos rechazó esa interpretación y sostuvo que la negativa brasileña carecía de una justificación diplomática aceptable.
La controversia adquirió una dimensión mayor después de que Perez afirmara durante su comparecencia en el Senado estadounidense que trabajaría para promover en Brasil “elecciones libres y justas” y la libertad de expresión. El gobierno de Lula interpretó esas declaraciones con desconfianza, al considerar que el sistema electoral brasileño no requiere supervisión externa.
La cancelación de la visa se suma a otros puntos de fricción. En los últimos meses, Estados Unidos impuso aranceles adicionales del 25% a parte de las exportaciones brasileñas, cuestionó el funcionamiento del sistema público de pagos Pix y declaró organizaciones terroristas al Primeiro Comando da Capital y al Comando Vermelho.
Brasil, por su parte, acusó a funcionarios estadounidenses de intentar influir en las elecciones de octubre y denunció una campaña política destinada a favorecer al senador Flávio Bolsonaro, principal adversario de Lula y aliado regional de Trump.
La relación bilateral todavía no se encuentra formalmente interrumpida. Las embajadas continúan funcionando y Viotti conserva su cargo en Washington. Sin embargo, la cancelación de su visa y la ausencia de un embajador estadounidense aceptado por Brasil reducen los canales políticos de mayor nivel y profundizan una crisis que inicialmente se concentraba en cuestiones comerciales.
La posibilidad de una salida permanece abierta. Washington señaló que puede restituir rápidamente la visa de Viotti si Brasil acepta a Perez. El gobierno brasileño, en cambio, sostiene que no adoptará una decisión bajo presión y que la normalización del vínculo deberá comenzar por el respeto a sus procedimientos diplomáticos y a su soberanía.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias