Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se enfrentarán cara a cara en su primer debate a una semana del balotaje en Brasil

18.10.2026

BRASILIA (Infobae)- El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a su cuarto mandato no consecutivo por el Partido de los Trabajadores (PT) y el senador Flávio Bolsonaro, aspirante a su primer mandato como jefe de Estado por el Partido Liberal, tendrán este domingo su primer cara a cara televisado antes del balotaje brasileño, previsto para dentro de una semana.

 

El debate llega tras una primera vuelta en la que el legislador quedó por delante del mandatario.

Flávio Bolsonaro obtuvo 47% de los votos el 4 de octubre, frente al 45% de Lula. Los sondeos habían anticipado una ventaja para el actual presidente, pero el resultado final terminó siendo en favor de su principal rival.

El intercambio será por la noche en los estudios de TV Band, en São Paulo, después de que Lula evitara debatir con su rival antes de los primeros comicios. La campaña entra así en su tramo decisivo con encuestas que describen una competencia ajustada. El senador reúne 51% de intención de voto, contra 49% de Lula, según mediciones de Datafolha y Quaest difundidas durante la semana.

Antes del debate, Flávio Bolsonaro encabezará un acto en la avenida Paulista de São Paulo. La movilización busca reforzar la presencia pública de su candidatura antes de una jornada que puede influir en los votantes aún indecisos. El aspirante de derecha, de 45 años, es hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, quien gobernó entre 2019 y 2022. Su padre recibió una condena de 27 años de cárcel por golpismo.

El senador prometió que liberará al ex mandatario si llega a la Presidencia. Aun así, afirmó que reservarle un puesto en un eventual gobierno "no está en el radar". En materia de seguridad, Flávio Bolsonaro insistió en una propuesta de endurecimiento frente al delito, que aparece como la principal inquietud de los brasileños. Esta semana planteó una línea más dura que la aplicada en El Salvador contra las pandillas.

"Los que piensan que soy radical en seguridad pública no han visto nada todavía", dijo el candidato. Luego sostuvo que el modelo salvadoreño le "parece poco". El legislador aseguró que Brasil será una de las siete potencias del mundo si es electo presidente.

El viernes, Flávio Bolsonaro acusó a Lula de manipular al electorado insistiendo en políticas como la reducción de la semana laboral y la gratuidad del transporte público los fines de semana. "Lula engaña a la gente para conseguir votos, yo trabajo con la verdad", resaltó.

En Río de Janeiro, el músico Caetano Veloso llamó a participar de un "acto por la democracia" en la playa de Copacabana. La convocatoria reúne a decenas de artistas y se integra a una seguidilla de movilizaciones de sectores de izquierda en las grandes ciudades. Las manifestaciones tienen una presencia destacada de estudiantes y movimientos sociales. Sus consignas apuntan contra la posibilidad de un nuevo gobierno de extrema derecha, bajo frases como "Bolsonaro nunca más".

La actividad contrasta con la menor movilización que había mostrado ese sector político antes de la primera vuelta. Ahora, los actos buscan trasladar a las calles la disputa que Lula enfrenta en las urnas.

Una fuente del gobierno describió el viernes a la agencia AFP el clima entre los allegados al presidente como de "esperanza contenida". La misma persona admitió que la definición electoral representa una batalla difícil.

Lula, que tiene casi 81 años, reconoció que su campaña para la primera vuelta fue la más "desorganizada" de todas en las que participó. A partir de ese diagnóstico, decidió cambiar el rumbo de su estrategia electoral. El mandatario reforzó su actividad en redes sociales con el respaldo de jóvenes influenciadores que fueron electos diputados. La campaña también procuró amplificar anuncios dirigidos a sectores populares.

El miércoles, el Congreso aprobó una enmienda constitucional que garantiza dos días de descanso remunerado por semana, en lugar de uno. La medida era una bandera electoral de Lula y alcanzará a millones de trabajadores. Flávio Bolsonaro se había pronunciado contra la iniciativa, aunque finalmente votó a favor.

Lula atribuyó ese cambio a una conveniencia electoral: "Votó por oportunismo electoral". En otro cuestionamiento a su adversario, sostuvo que no sirve ni como "presidente de una comunidad de vecinos".

El mandatario anunció además un perdón de deudas para microemprendedores, becas universitarias y la eliminación de impuestos al combustible. Esas medidas forman parte de su intento por recuperar impulso en la recta final de la campaña.

La disputa también se trasladó a las plataformas digitales. Lula acusó a Meta de "interferencia" electoral después de que sus contenidos fueran restringidos en Instagram y WhatsApp. La campaña presidencial pidió el sábado que las autoridades investiguen si la de Flávio Bolsonaro recibió beneficios económicos de la empresa estadounidense. La denuncia también fue enviada al relator especial de la Organización de las Naciones Unidas sobre libertad de expresión. Meta negó que tome partido en las elecciones. La compañía reconoció fallos, entre ellos la desactivación por error de anuncios de Lula, pero los definió como "incidentes" técnicos.

En un mitin de Flávio Bolsonaro en Porto Alegre, Luis Henrique Vilaba cuestionó al PT. "El Partido de los Trabajadores no tiene más legitimidad para gobernar. Es mucha mentira, mucho robo, mucho escándalo", afirmó el hombre de 60 años.

(Con información de AFP)

Foto:  El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) a la reelección presidencial,; y el senador brasileño Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL (REUTERS/Adriano Machado)


Internacionales
2026-10-18T07:55:00

© 2019 Infobae

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias