La continuidad permitirá consolidar los avances alcanzado
Lula juega sus últimas cartas: diez medidas para frenar a Bolsonaro
15.10.2026
BRASILIA (Uypress) - A diez días del balotaje, el oficialismo brasileño reivindica avances sociales y económicos y promete profundizarlos. La disputa enfrenta dos proyectos de país.
A diez días de la segunda vuelta presidencial en Brasil, el oficialismo encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva intensifica su campaña frente a Flávio Bolsonaro con una estrategia centrada en los resultados sociales y económicos de su gobierno y en la promesa de profundizar las políticas de distribución del ingreso.
Bajo la consigna de que la continuidad permitirá consolidar los avances alcanzados, la campaña de Lula difundió un balance de diez medidas que, sostiene, mejoraron las condiciones de vida de millones de brasileños.
Entre los principales puntos destaca la eliminación de la jornada laboral de seis días de trabajo por uno de descanso, conocida como escala 6x1, y su sustitución por un régimen de dos días libres semanales sin reducción salarial. La iniciativa es presentada como una transformación histórica de los derechos laborales.
En materia tributaria, el oficialismo reivindica la exoneración del impuesto a la renta para quienes perciben hasta 5.000 reales mensuales, una medida que, según sus cifras, beneficia a 15 millones de personas.
También destaca el programa educativo Pé-de-Meia, dirigido a combatir la deserción estudiantil y que, de acuerdo con el balance difundido, alcanza a 7,2 millones de jóvenes. Lula promete universalizarlo en la enseñanza media y extenderlo a la educación superior.
La campaña incluye la reducción de hasta un 80% en el costo de obtener la licencia de conducir, así como medidas destinadas a los microemprendedores individuales: elevar su límite de facturación anual de 80.000 a 140.000 reales y condonar deudas de tres millones de ellos.
En salud, reivindica la gratuidad de los 41 productos incluidos en el programa Farmácia Popular y anuncia la intención de incorporar exámenes médicos y teleconsultas.
Otro de los compromisos es que la reforma tributaria elimine, a partir de enero de 2027, los impuestos sobre los productos de la canasta básica.
El oficialismo también plantea terminar con las apuestas digitales, conocidas como bets, a las que responsabiliza de afectar los ingresos de millones de familias.
Entre sus principales argumentos económicos y sociales, la campaña subraya que Brasil volvió a salir del Mapa del Hambre, reivindica la reducción de la inseguridad alimentaria grave y destaca la política de aumentos del salario mínimo por encima de la inflación.
Asimismo, presenta como resultados de su gestión los indicadores de desempleo e inflación, que considera entre los más favorables de las últimas décadas.
Dos proyectos enfrentados
La ofensiva electoral busca instalar una diferencia nítida entre Lula y Bolsonaro: mientras el oficialismo promete ampliar derechos laborales, fortalecer las políticas sociales y mejorar los ingresos populares, presenta a su adversario como una amenaza de retroceso.
La campaña resume esa confrontación con una consigna: «Nuestro proyecto es continuar. El de ellos, desmontar. Hacer todo lo contrario».
A diez días de una elección decisiva, Lula apuesta a que los resultados de su gobierno y las promesas de nuevas conquistas sociales pesen más que el desgaste de su administración y la ofensiva de la derecha brasileña.
La disputa, sostiene el oficialismo, no se limita a elegir un presidente: enfrenta dos concepciones sobre el papel del Estado, los derechos de los trabajadores y la distribución de la riqueza.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias