Lula llama a conquistar el voto indeciso en un Brasil dividido


MINAS GERAIS (Uypress) - A nueve días del balotaje, el presidente brasileño pidió a sus seguidores que movilicen a los indecisos y combatan la abstención. Las encuestas muestran un empate técnico con Flávio Bolsonaro.

 

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llamó a sus seguidores a intensificar la movilización electoral y concentrar sus esfuerzos en los ciudadanos indecisos, cuando faltan nueve días para la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, en la que enfrentará al senador Flávio Bolsonaro.

Durante un multitudinario acto celebrado el viernes en Juiz de Fora, estado de Minas Gerais, Lula planteó que la campaña debe centrarse en el proyecto de país que está en discusión y no únicamente en la confrontación entre candidatos.

«No le digan al indeciso qué candidato tiene que escoger. Pídanle que piense qué Brasil quiere. Seguro que nos votará, somos la única opción de mejorar Brasil», afirmó. El mandatario reclamó un «mayor esfuerzo» a su militancia para conversar con los electores que todavía no definieron su voto e incluso acompañarlos hasta los centros de votación.

Minas Gerais, un territorio decisivo

La elección de Minas Gerais como escenario del acto no fue casual. Se trata del segundo mayor colegio electoral de Brasil y de un estado donde Lula obtuvo un resultado desfavorable en la primera vuelta, celebrada el 5 de octubre.

En esa instancia, el presidente recibió el 45% de los votos a escala nacional, mientras que Flávio Bolsonaro alcanzó el 47%. En Minas Gerais, la diferencia fue mayor: Lula terminó cinco puntos porcentuales por debajo de su adversario.

El estado tiene un peso político considerable por su población y por la diversidad de su electorado, que incluye grandes centros urbanos, regiones industriales y extensas áreas rurales. La campaña del Partido de los Trabajadores busca recuperar terreno mediante actos públicos, visitas territoriales y una mayor participación de sus organizaciones de base.

La abstención preocupa al oficialismo

Uno de los principales problemas señalados por la campaña de Lula es la participación electoral. En la primera vuelta, la abstención alcanzó el 21%, el porcentaje más elevado desde 1998. La cifra preocupa especialmente al oficialismo porque, históricamente, la ausencia en las urnas suele ser mayor entre los sectores de menores ingresos, donde el Partido de los Trabajadores mantiene una parte importante de su apoyo electoral.

Por esa razón, Lula insistió en que sus seguidores no deben limitarse a expresar respaldo en actos y redes sociales, sino procurar que los ciudadanos concurran efectivamente a votar. Durante su intervención repasó programas sociales desarrollados durante sus gobiernos y los presentó como parte de las diferencias entre los proyectos políticos enfrentados.

Encuestas: una disputa sin diferencias concluyentes

Los últimos relevamientos muestran una competencia muy ajustada. Una encuesta de Datafolha difundida esta semana ubicó a Flávio Bolsonaro con el 51% de los votos válidos y a Lula con el 49%, una diferencia comprendida dentro del margen de error de dos puntos porcentuales.

Otros estudios también registraron una situación de empate técnico. Ambas campañas interpretan los datos de manera diferente. Los dirigentes del Partido de los Trabajadores consideran que la movilización callejera y determinadas medidas sociales recientes están contribuyendo a mejorar el respaldo al presidente.

En el entorno de Bolsonaro sostienen que su electorado se mantiene consolidado y preparan nuevos actos de campaña en São Paulo y Belo Horizonte. Los candidatos tienen previsto participar en un debate televisivo este domingo 18 de octubre, organizado por Band, y en otro el 23 de octubre, en TV Globo.

Dos proyectos políticos en confrontación

La segunda vuelta enfrenta al actual presidente, que reivindica sus políticas sociales, laborales y de intervención estatal, con Flávio Bolsonaro, representante del sector conservador y heredero político del expresidente Jair Bolsonaro.

La economía, la seguridad pública, el gasto estatal y las relaciones internacionales figuran entre los principales asuntos de discusión.

En este escenario, el llamado de Lula a reflexionar sobre «qué Brasil quiere» cada elector forma parte de una estrategia destinada a trasladar el debate desde las identidades partidarias hacia las propuestas y los antecedentes de ambos candidatos.

La votación del 25 de octubre definirá la Presidencia brasileña para los próximos cuatro años, en una elección caracterizada por la polarización política y por diferencias electorales que, según los sondeos disponibles, permanecen dentro de los márgenes de error.

Internacionales
2026-10-17T08:49:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias