PETRÓLEO Y SOBERANÍA

Malvinas: Rockhopper acuerda invertir US$ 44 millones en Sea Lion pese a las sanciones argentinas

09.10.2026

LONDRES (Uypress) – La petrolera británica Rockhopper Exploration anunció el miércoles 7 de octubre un acuerdo por US$ 44 millones para adquirir una participación del 35% en la sociedad propietaria del buque OSX-1, destinado al desarrollo del yacimiento Sea Lion, al norte de las Islas Malvinas. La operación supone un nuevo avance del proyecto que comparte con la israelí Navitas Petroleum, en un contexto de sanciones y acciones judiciales impulsadas por Argentina.

Qué acordó comprar Rockhopper

La transacción se realizará mediante la suscripción de acciones de una sociedad constituida específicamente para ser propietaria del OSX-1, una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga de petróleo, conocida por la sigla inglesa FPSO.

El comunicado utiliza la denominación SPV —sigla de special purpose vehicle, o sociedad de propósito específico— como descripción de esa estructura empresarial, sin identificar su nombre comercial.

Rockhopper financiará la operación con recursos de caja. Los US$ 44 millones corresponden a su participación proporcional en un costo total de adquisición cercano a US$ 125 millones. La compañía también prevé gastos anuales de mantenimiento de su participación de aproximadamente US$ 1,4 millones.

Un segundo buque para ampliar Sea Lion

El OSX-1 está destinado al desarrollo del área central del yacimiento. Navitas había ejercido en agosto la opción para adquirirlo, mientras que el acuerdo anunciado esta semana formaliza la incorporación de Rockhopper a esa inversión.

Sea Lion tiene a Navitas como operadora, con el 65% de participación, y a Rockhopper como titular del 35% restante.

El nuevo buque corresponde a una ampliación distinta de la primera etapa, para la cual está previsto utilizar el FPSO Aoka Mizu. Según los planes empresariales recogidos por el medio especializado Shale24, la producción inicial se proyecta para el primer trimestre de 2028, mientras que el área central tendría una decisión final de inversión en el primer semestre de ese año y comenzaría a producir hacia fines de 2030. Son previsiones sujetas al desarrollo del proyecto.

Las sanciones y el reclamo argentino

Argentina considera que las actividades hidrocarburíferas se desarrollan sin su autorización en un área bajo disputa de soberanía con el Reino Unido.

La Cancillería argentina recordó, en un comunicado de diciembre de 2025, que Rockhopper fue sancionada mediante resoluciones de 2012 y 2013, incluida una inhabilitación por 20 años para operar en el país. También señaló que Navitas recibió sanciones en 2022. Buenos Aires sostiene que las operaciones vulneran su legislación y rechaza las licencias emitidas por las autoridades isleñas.

La controversia sumó en septiembre una medida cautelar de la jueza federal argentina Mariel Borruto para detener actividades vinculadas a Sea Lion hasta que se realice una evaluación ambiental argentina. Según Associated Press, la propia resolución reconoce que su ejecución depende de la cooperación internacional y de la conducta de las empresas.

Cambios de contratistas y riesgos pendientes

El avance financiero convive con dificultades en la contratación. En una actualización difundida el 5 de octubre por Rockhopper, Navitas informó que estaba tomando medidas para sustituir a dos contratistas a los que atribuyó incumplimientos, en medio de las acciones argentinas contra el proyecto.

La operadora sostuvo que continúa trabajando con respaldo de las autoridades de las islas y del Gobierno británico, y que por el momento no prevé un efecto adverso significativo sobre el desarrollo.

Sin embargo, el mismo comunicado advirtió que esa evaluación podría cambiar si se demora la sustitución de proveedores, se retiran otros contratistas o aumentan las restricciones y tensiones regulatorias o geopolíticas.

Internacionales
2026-10-09T12:43:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias