Marchas de estudiantes y sindicatos en toda Italia; tensión en Roma y Turín
30.10.2026
ROMA (ANSA/por Chiara Acampora) – Manifestaciones contra el costo de vida, la guerra y la política educativa del Gobierno.
Los participantes más pequeños iban en cochecitos empujados por sus madres, mientras que algunos niños en edad de educación primaria portaban carteles que decían: "¡Tengo 10 años y estoy en huelga por mi futuro!
Junto a ellos había estudiantes, trabajadores, empleados en situación precaria, agricultores, jubilados, activistas por el derecho a la vivienda, partidarios de la causa palestina y sindicatos de base; todos unidos para decir "no" al rearme y al aumento del costo de la vida.
La movilización, que tuvo lugar durante una jornada de huelga general convocada por la USB (Unione Sindacale di Base), reunió a distintas generaciones en más de sesenta manifestaciones pacíficas. Sin embargo, al llegar la noche, la situación en los centros de Roma y Turín se volvió tensa, produciéndose lanzamientos de botellas contra la policía, cargas de las fuerzas de seguridad y el uso de cañones de agua.
Según estimaciones de la USB, hubo 1,5 millones de participantes -una cifra que pone de relieve "una presencia masiva de estudiantes y jóvenes"-, y el sindicato afirmó: "Desde luego, no nos detendremos aquí". La jornada de protesta, durante la cual las fuerzas de seguridad se mantuvieron en alerta máxima, contó con el apoyo de diversos sectores, que abarcaron desde la agricultura y la educación hasta las industrias cinematográfica y audiovisual.
Miles de personas salieron a las plazas y calles de decenas de ciudades, marchando de forma pacífica y sin provocar alteraciones del orden público, a excepción de lo ocurrido en Roma y Turín.
Las marchas matutinas transcurrieron sin incidentes, pero más tarde la tensión aumentó. En la capital, un grupo se separó de la manifestación principal cerca del Coliseo, arrojó objetos contra los agentes de policía y prendió fuego a varios contenedores de basura; las fuerzas del orden respondieron con una carga para dispersar a los manifestantes.
La tensión volvió a aumentar unas horas después -primero en el Ponte Sisto, en el barrio de Trastevere, cuando un grupo numeroso intentó dirigirse hacia el Parlamento, y posteriormente en el Lungotevere Testaccio, donde se desplegaron cañones de agua para dispersar a la multitud-. La Piazza Montecitorio, frente a la Cámara de Diputados, y la Piazza Colonna, frente al Palazzo Chigi, fueron acordonadas y aseguradas por unidades antidisturbios. Ocho personas fueron detenidas por intentar, en repetidas ocasiones, romper los cordones policiales.
En la Piazza Castello de Turín se desplegó un cañón de agua, se lanzaron huevos y la policía realizó cargas para hacer retroceder a los manifestantes que se habían acercado a los cordones de seguridad que protegían la Prefectura. Más tarde, durante la noche, se produjeron nuevos enfrentamientos en el centro histórico cuando, desde las filas de los manifestantes, se arrojó una lluvia de botellas, lo que llevó a la policía a responder con gases lacrimógenos.
La tensión también aumentó en Mestre, donde siete agentes sufrieron contusiones y cortes después de que los manifestantes intentaran romper un cordón policial que bloqueaba la vía. Por su parte, en Vicenza, diez personas -entre manifestantes y agentes- resultaron heridas durante los disturbios que estallaron cuando los manifestantes intentaron ocupar la carretera de circunvalación.
En Milán -escenario de actos de violencia y saqueos hace dos semanas-, los sucesos se saldaron únicamente con perturbaciones.
Tras marchar durante más de dos kilómetros a lo largo de la circunvalación este (tangenziale est) -lo que paralizó el tráfico durante una hora y media-, los participantes regresaron a la ciudad, dejando a su paso consignas pintadas con aerosol en los márgenes de la vía: "Salvini ahorcado" y "Meloni ahorcada".
Las protestas también llegaron a los puertos, como parte de una campaña impulsada por diversos sindicatos que abarcó más de 100 escalas en 17 países, centrada en el comercio de armas. En Génova y Nápoles, estudiantes y trabajadores accedieron a las zonas portuarias sin que se registrara ningún incidente.
La jornada de hoy supuso una nueva prueba para el dispositivo de seguridad. El Ministerio del Interior se había comprometido a desplegar una "estrategia integral para proteger el derecho a la protesta pacífica", aislando al mismo tiempo a aquellos propensos a la violencia. De hecho, la mayoría de las marchas concluyeron sin contratiempos significativos y, en ningún momento, los manifestantes entraron en contacto con las fuerzas policiales. Esta estrategia de seguridad fue coordinada por el Ministerio del Interior, en consulta con los prefectos, los comisarios de policía y los responsables de otros cuerpos de seguridad en cada capital regional.
Imagen: ANSA
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