Marruecos: El partido del poder gana pero 62% no fue a votar

24.09.2026

RABAT (Uypress)- El Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM), fundado por un estrecho consejero de Mohamed VI, obtuvo 97 de los 395 escaños. La participación cayó al 38%, la más baja desde 2007.

 

La formación considerada más próxima al rey Mohamed VI, ganó las elecciones legislativas de Marruecos, aunque el resultado quedó marcado por una fuerte abstención: apenas el 38,02% de los ciudadanos inscriptos acudió a votar.

Según los resultados provisionales anunciados por el Ministerio del Interior, el PAM obtuvo 97 de los 395 escaños de la Cámara de Representantes y desplazó del primer lugar a la Reagrupación Nacional de Independientes (RNI), la fuerza del primer ministro saliente, Aziz Ajanuch, que cayó a 66 bancas.

El histórico Partido Istiqlal quedó prácticamente empatado con el RNI, con 65 diputados, mientras que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), de orientación islamista moderada, protagonizó una importante recuperación y alcanzó 54 escaños.

El PJD había gobernado Marruecos entre 2011 y 2021, pero en las anteriores elecciones sufrió un derrumbe que lo llevó de 125 a apenas 13 diputados. Ahora vuelve a ocupar un lugar relevante en el Parlamento.

El partido más cercano al Palacio

El triunfo del PAM tiene especial significado por su relación histórica con la monarquía. La formación fue fundada en 2008 por Fuad Alí el Himma, amigo de infancia y uno de los principales consejeros de Mohamed VI. Desde entonces ha sido considerada una de las estructuras políticas más próximas al Palacio Real.

La Constitución marroquí establece que el rey debe designar al jefe de Gobierno entre los integrantes del partido que haya obtenido el primer lugar en las elecciones. El PAM queda así en condiciones de encabezar las negociaciones para formar el próximo Ejecutivo.

Sin embargo, sus 97 diputados están muy lejos de los 198 necesarios para controlar por sí solo la Cámara, por lo que deberá construir una coalición.

Una de las posibilidades es reeditar, aunque con un nuevo equilibrio de fuerzas, la alianza que gobernó durante los últimos años: PAM, RNI e Istiqlal.

El hombre que aparece para suceder a Ajanuch

Dentro del PAM emerge además una figura con estrechos vínculos con el aparato estatal: Fouzi Lekjaa, ministro delegado de Presupuesto y presidente de la Federación Marroquí de Fútbol.

Lekjaa se incorporó recientemente al partido y es considerado un hombre de confianza del Palacio. Su nombre aparece en la prensa marroquí entre los posibles candidatos a encabezar el próximo gobierno.

Su eventual llegada tendría además una dimensión simbólica: el nuevo Ejecutivo deberá conducir al país durante los años decisivos de preparación del Mundial de Fútbol de 2030, que Marruecos organizará junto con España y Portugal.

El país desarrolla una gigantesca inversión en infraestructura vinculada tanto al torneo como a su estrategia de modernización. Reuters estima en unos US$ 20.000 millones el programa de inversiones asociado a la preparación para el Mundial y otros proyectos.

La derrota del gobierno de Ajanuch

Uno de los grandes perdedores de la elección fue el RNI del primer ministro Aziz Ajanuch. En 2021 había ganado las elecciones con 102 diputados y encabezado posteriormente la coalición con PAM e Istiqlal. Cinco años después quedó reducido a 66 escaños.

El retroceso se produjo después de un período marcado por el aumento del costo de vida, el desempleo juvenil y crecientes cuestionamientos sociales pese al dinamismo de algunos sectores de la economía.

Las elecciones llegaron además después de las protestas juveniles protagonizadas el año pasado por la denominada Generación Z, que reclamó mejoras en educación, salud, vivienda y empleo.

El dato que ensombrece la victoria

Pero el resultado más contundente de la jornada quizá no esté solamente en la distribución de bancas. La participación fue de apenas 38,02%, frente al 50,35% registrado en las elecciones de 2021. Es la cifra más baja desde 2007. Eso significa que aproximadamente seis de cada diez electores registrados decidieron no concurrir a las urnas.

El fenómeno adquiere todavía mayor dimensión porque la inscripción electoral en Marruecos no es automática. De unos 27 millones de ciudadanos en edad de votar, solamente unos 15,8 millones estaban registrados para estas elecciones.

La elevada abstención aparece así como expresión de una distancia creciente entre una parte considerable de la sociedad y las instituciones políticas electivas.

El descontento resulta particularmente visible entre los jóvenes, en un país donde persisten elevados niveles de desempleo juvenil y donde durante el último año se produjeron importantes movilizaciones sociales.

Cambia el gobierno, permanece el poder del rey

Las elecciones determinarán quién encabezará el próximo gobierno y cómo quedará distribuido el poder dentro del Parlamento, pero no modifican una característica fundamental del sistema político marroquí.

Mohamed VI conserva amplias atribuciones constitucionales y un papel central en las principales decisiones estratégicas del Estado. El monarca mantiene especial influencia en política exterior, seguridad, defensa y asuntos religiosos, además de presidir el Consejo de Ministros.

Por eso, la victoria del PAM refuerza una particularidad de estos comicios: el partido que quedó primero es precisamente el que mantiene los vínculos históricos más estrechos con el Palacio.

Marruecos tendrá ahora negociaciones para formar una nueva coalición y posiblemente un nuevo primer ministro. Pero la elección deja simultáneamente otro mensaje difícil de ignorar: el partido más próximo al rey ganó las urnas en una jornada en la que casi dos de cada tres electores registrados prefirieron quedarse fuera de ellas.

Los datos provisionales coinciden en 97 escaños para el PAM, 66 para el RNI, 65 para Istiqlal y 54 para el PJD, con participación del 38,02%. 

Internacionales
2026-09-24T08:06:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias