Más guerra: Teherán ataca en Ormuz, EE. UU. a Irán

08.07.2026

ROMA (ANSA) – Teherán cargó contra buques. Ira de Trump: "Teherán es un cáncer, nuevos ataques"

 

Los ataques se reanudaron en el Golfo, lo cual debilita la ya frágil tregua y frustra las esperanzas de transformar el memorando de entendimiento del pasado 17 de junio en un acuerdo de paz permanente que ponga fin al conflicto.

Estados Unidos ha lanzado nuevos ataques contra Irán, según el Comando Central. "Por orden del Comandante en Jefe, el Comando Central de Estados Unidos ha iniciado ataques adicionales contra Irán, con el objetivo de reducir aún más la capacidad del país para amenazar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz", declaró el Comando Central estadounidense.

"Estados Unidos responsabiliza a Irán de los recientes e injustificados ataques contra buques mercantes y tripulaciones civiles que navegan libremente por una vía marítima internacional clave", enfatizó el mensaje.

Los ataques estadounidenses de hoy tienen un alcance mayor que los del martes.

Entre los objetivos se incluyen, entre otros, los radares costeros de la Guardia Revolucionaria, las bases de misiles antibuque y los sistemas de defensa aérea, según informa el portal Axios.

El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que el acuerdo preliminar terminó, aunque sin descartarlo por completo, mientras amenaza con nuevos ataques durante la noche, y promete, al mismo tiempo, que "la guerra no volverá a empezar", sino que "terminará pronto".

Mientras tanto, los precios del petróleo volvieron a subir y las bolsas caen, con el riesgo de un nuevo bloqueo de los puertos iraníes, como sugirió el propio magnate.

La nueva escalada se originó a raíz de las recientes incursiones iraníes en el estrecho de Ormuz contra tres petroleros, uno de Qatar y otro de Arabia Saudita -ambos aliados de Estados Unidos- que seguían una ruta no acordada con la República Islámica.

Eso constituyó una "violación de la tregua", según Estados Unidos, que respondió primero reintroduciendo sanciones al petróleo de Teherán y luego con bombardeos nocturnos masivos que, según el CENTCOM, alcanzaron más de 80 objetivos, incluidos sistemas de defensa aérea, redes de mando y control, estaciones de radar costeras, sistemas de misiles antibuque y más de 60 pequeñas embarcaciones de la Guardia Revolucionaria Islámica.

Trump reveló que el Pentágono también atacó la principal terminal petrolera de Irán en la isla de Kharg, advirtiendo nuevamente que las fuerzas estadounidenses podrían tomar el control.

Teherán, que informó de la muerte de ocho de sus soldados en ataques estadounidenses, respondió atacando con misiles y drones 85 instalaciones militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait, derribando un dron estadounidense MQ-9 que supuestamente intentó interferir en la operación.

Según un funcionario estadounidense, no hubo bajas estadounidenses ni daños significativos en las bases de Estados Unidos.

En la cumbre de la OTAN en Ankara, Donald Trump se dirigió en varias ocasiones a Irán, llegando incluso a cometer un desliz al referirse a este país como "la República Islámica de Japón".

El comandante en jefe defendió su gestión del conflicto como un "enorme éxito militar", que, según él, había "diezmado las capacidades militares de Teherán", disparado la inflación del país y derrocado a dos grupos de líderes, dando paso a un tercero que consideraba "más razonable", pero que, en realidad, "no sirve a los intereses del pueblo".

"Son escoria. Son gente enferma. Son un cáncer. En mi opinión, tratar con ellos es una pérdida de tiempo", dijo a los periodistas, y añadió: "Por supuesto, dejaré que nuestros excelentes negociadores sigan hablando si así lo desean, pero no creo en ello. No me gusta esta gente".

"Si llegáramos a un acuerdo con Irán, no estoy seguro de que se respetará. Los considero personas muy deshonrosas", continuó.

Una fuente cercana a las conversaciones de Ankara informó que Trump no repitió sus declaraciones sobre la rescisión del acuerdo provisional con Irán durante la reunión de líderes de la OTAN, pero posteriormente advirtió sobre la probabilidad de nuevos ataques esa noche, a modo de "advertencia".

La única persona en Ankara que aprobó abiertamente los ataques estadounidenses fue el secretario general de la OTAN, Mark Rutte: "Absolutamente necesarios".

Sin embargo, hubo silencio por parte de los aliados de la OTAN, a quienes Donald Trump -a pesar de haber cenado con ellos- no había informado, pero cuya falta de apoyo seguía lamentando.

El magnate respondió entonces con el argumento habitual: "Teherán nunca tendrá armas nucleares".

Pero ahora, según coinciden los analistas, posee el estrecho de Ormuz, un arma que está demostrando ser más eficaz que la amenaza del uranio enriquecido, ya que le permite controlar rutas estratégicas de energía y comercio.

Es evidente que el memorándum del 17 de junio no resistió el paso del tiempo en este asunto.

Según el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Estados Unidos, "a pesar de las disposiciones expresas del artículo 5 del memorándum -que reconoce la responsabilidad de la República Islámica de establecer las modalidades para el tránsito seguro de buques por el estrecho de Ormuz-, desafió esa disposición y, de hecho, con sus acciones unilaterales y ataques agresivos contra Irán, ha violado la estructura del acuerdo".

"La era de la intimidación y la extorsión ha terminado", escribió el jefe negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Ghalibaf, en X.

"No cederemos", completó.

 

Imagen: ANSA/EPA


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2026-07-08T20:04:00

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