INTERNACIONALES / GUERRA EN UCRANIA

Medvédev acusa a Occidente de acercar al mundo al “apocalipsis nuclear”

11.09.2026

MOSCÚ (Uypress) – El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y expresidente del país, Dmitri Medvédev, acusó a las potencias occidentales de llevar al mundo hacia el “apocalipsis nuclear” y afirmó que Moscú cuenta con capacidad militar para destruir Kiev y las principales instalaciones de la OTAN.

Medvédev sostuvo que el arsenal ruso permitiría realizar ataques de tal magnitud que de la capital ucraniana y de los objetivos de la Alianza Atlántica no quedaría “piedra sobre piedra”.

El dirigente ruso agregó que un escenario de esas características dejaría únicamente “polvo nuclear gris” y constituiría un punto de no retorno para toda la humanidad, no solamente para los países directamente enfrentados.

Las declaraciones fueron formuladas durante una entrevista con el diario ruso Vedomosti, en la que Medvédev abordó la guerra en Ucrania, la doctrina nuclear, la situación de las Fuerzas Armadas y el aumento de los ataques con drones.

“No son simples insinuaciones”

Medvédev rechazó la interpretación de que las reiteradas referencias de Moscú a sus armas atómicas constituyan únicamente una herramienta retórica destinada a intimidar a Ucrania y sus aliados.

Según afirmó, las disposiciones de la doctrina nuclear rusa “no son simples insinuaciones” y establecen circunstancias concretas en las que el país podría emplear ese tipo de armamento.

La doctrina actualizada por Vladimir Putin en noviembre de 2024 amplió las situaciones que Moscú podría considerar suficientes para responder con armas nucleares.

Entre ellas se incluyen determinadas agresiones convencionales que amenacen la soberanía o la integridad territorial de Rusia y Bielorrusia, así como ataques realizados por un Estado sin armas atómicas que cuente con el respaldo de una potencia nuclear.

La existencia de esos supuestos no implica una respuesta automática. La autorización para utilizar el arsenal nuclear ruso corresponde exclusivamente al presidente.

Medvédev admitió que una ofensiva atómica contra Kiev o instalaciones de la OTAN tendría consecuencias irreversibles para el planeta y aseguró que Rusia comprende su responsabilidad en la prevención de ese escenario.

Acusaciones contra Occidente

El exmandatario responsabilizó a los países occidentales de aumentar el riesgo de una confrontación directa al proporcionar armamento, información de inteligencia y apoyo financiero a Ucrania.

También señaló los ataques ucranianos contra ciudades e instalaciones situadas dentro de Rusia como acciones capaces de desencadenar una escalada de consecuencias imprevisibles.

Los Gobiernos occidentales sostienen, por el contrario, que su asistencia responde al derecho de Ucrania a defenderse de la invasión iniciada por Rusia en febrero de 2022.

La OTAN ha rechazado en reiteradas oportunidades las amenazas nucleares de dirigentes rusos y las considera un intento de debilitar el respaldo internacional a Kiev.

La alianza militar también afirma que no participa directamente en la guerra, aunque varios de sus integrantes suministran armas de largo alcance, sistemas de defensa aérea, drones y municiones a las Fuerzas Armadas ucranianas.

Rusia descarta una nueva movilización

Medvédev aseguró que el Gobierno ruso no considera necesaria una nueva movilización militar de gran escala.

Según explicó, el ingreso de soldados contratados y voluntarios sería suficiente para cubrir las necesidades actuales de las Fuerzas Armadas.

Rusia ordenó una movilización parcial en septiembre de 2022, cuando convocó oficialmente a unos 300.000 reservistas. La medida provocó protestas, dificultades administrativas y la salida del país de numerosos ciudadanos en edad militar.

Desde entonces, Moscú evitó anunciar otra convocatoria general y recurrió a incentivos económicos, contratos profesionales y campañas regionales de reclutamiento.

Las afirmaciones de Medvédev no permiten descartar movilizaciones limitadas o modificaciones futuras si la situación del frente cambia.

La creciente amenaza de los drones

El vicepresidente del Consejo de Seguridad también pidió reforzar la protección de las ciudades, instalaciones militares y centros industriales frente a los vehículos aéreos no tripulados.

Ucrania intensificó sus ataques con drones contra refinerías, depósitos de combustible, aeropuertos y fábricas situadas a cientos de kilómetros de la frontera.

Rusia, al mismo tiempo, aumentó el uso de drones contra ciudades ucranianas, instalaciones energéticas y objetivos vinculados con el abastecimiento de combustible.

Esta evolución convirtió a los sistemas no tripulados en uno de los principales instrumentos de la guerra y obligó a ambos países a extender sus redes de detección, interferencia electrónica y defensa antiaérea.

Los ataques alejados del frente también incrementan el riesgo de errores de cálculo. La destrucción de una infraestructura estratégica o un incidente en territorio de un país de la OTAN podría provocar una respuesta más amplia.

Una retórica reiterada

Medvédev, quien presidió Rusia entre 2008 y 2012, se convirtió desde el comienzo de la invasión en una de las voces más agresivas del entorno político de Putin.

Durante los últimos años amenazó repetidamente a Ucrania y sus aliados con represalias de gran magnitud, incluida la posibilidad de utilizar armas nucleares.

Su cargo le otorga relevancia institucional, pero sus declaraciones no equivalen necesariamente a una decisión del Gobierno ruso ni al anuncio de una operación militar inminente.

La nueva advertencia aparece, sin embargo, en un momento de intensificación de los ataques sobre Kiev y sobre instalaciones situadas dentro de Rusia.

La combinación de armas de mayor alcance, operaciones contra objetivos estratégicos y una retórica nuclear cada vez más explícita eleva el peligro de que un incidente o una interpretación equivocada lleven el conflicto más allá de las fronteras de Ucrania.

Imagen: Portal Xinhua/Bai Xueqi

Internacionales
2026-09-11T12:08:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias