TURISMO BAJO PRESIÓN

Meliá, Iberostar y Barceló cierran su etapa en Cuba tras nuevas sanciones de Estados Unidos

22.07.2026

LA HABANA (Uypress) – Meliá oficializó este martes ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España el cese de todos sus servicios hoteleros en Cuba desde el 24 de julio. La confirmación amplía el anticipo publicado por UyPress y coincide con la salida total de Iberostar y Barceló, las tres cadenas españolas de mayor presencia histórica en la isla

La decisión será ejecutada por Ilha Bela Gestao e Turismo, la filial portuguesa utilizada por Meliá para desarrollar sus operaciones cubanas. El retiro comprende la gestión y comercialización de los establecimientos, el uso de las marcas, los servicios receptivos y la cadena de suministro vinculada con los hoteles.

La compañía atribuyó la medida a las “notables dificultades” operativas, legales, económicas y financieras que afectan al país y que, según sostuvo, impiden mantener una mínima estabilidad. Meliá también comenzó a evaluar el impacto contable de la salida, que será informado junto con sus resultados del primer semestre de 2026.

El documento oficial fija el 24 de julio como fecha efectiva y no presenta la retirada como temporal. Meliá había comenzado el proceso en junio, cuando dejó de administrar 15 establecimientos vinculados con Gaviota, la empresa turística perteneciente al conglomerado militar GAESA.

La cadena llegó a operar 34 hoteles y unas 14.000 habitaciones en Cuba. Su presencia comenzó en 1990 con la apertura del Sol Palmeras de Varadero y se convirtió durante más de tres décadas en uno de los principales soportes internacionales del turismo cubano.

Iberostar, que inicialmente había abandonado 12 de sus 18 establecimientos, confirmó ahora que ya no gestiona ni comercializa ningún hotel en el país. Los seis alojamientos que mantenía estaban vinculados con Cubanacán y Gran Caribe, empresas dependientes del Ministerio de Turismo.

Barceló también adelantó su salida. Fuentes de la compañía informaron a medios españoles que durante la semana pasada fueron rescindidos los acuerdos correspondientes a sus dos últimos establecimientos en Varadero. La empresa había anunciado previamente que no renovaría esos contratos cuando vencieran en 2027.

El retiro de las tres cadenas se aceleró después de que Washington incluyera el 13 de julio al Ministerio de Turismo cubano y a otras entidades estatales en su lista de organizaciones sancionadas. La medida elevó los riesgos legales y financieros para las empresas extranjeras que mantienen contratos con organismos públicos de la isla.

La salida no implica necesariamente el cierre definitivo de los edificios. La mayor parte de los establecimientos pertenece a empresas estatales cubanas y podría continuar funcionando bajo administración directa, con nuevas denominaciones o mediante otros operadores.

Lo que desaparece es la participación de marcas con capacidad internacional de comercialización, sistemas de reservas, redes de proveedores y acceso a los principales mercados emisores. Ese impacto se suma a los apagones, las dificultades de abastecimiento, la reducción de vuelos y la caída sostenida de visitantes.

Washington sostiene que sus sanciones buscan limitar los recursos de las estructuras estatales y militares cubanas. El Gobierno de La Habana las define como parte de un bloqueo destinado a asfixiar la economía del país.

Más que la pérdida de tres nombres comerciales, la retirada representa el agotamiento del modelo que durante tres décadas vinculó los hoteles estatales cubanos con las grandes redes turísticas españolas. Cuba conserva los inmuebles, pero pierde operadores capaces de conectarlos con turistas, medios de pago y mercados internacionales.

Internacionales
2026-07-22T10:00:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias