HAITÍ Y JUSTICIA TRANSNACIONAL
Miami juzga la trama del magnicidio de Moïse mientras Haití sigue atrapado en su crisis
25.04.2026
MIAMI (Uypress) – El juicio en Miami contra cuatro hombres acusados de conspirar para secuestrar o matar al presidente haitiano Jovenel Moïse volvió a poner en escena una trama armada desde Florida, con empresas privadas, financiamiento opaco y mercenarios colombianos. Casi cinco años después del magnicidio, Estados Unidos avanza sobre el costado transnacional del caso mientras Haití sigue sumido en una crisis política, judicial y de seguridad.
Los cuatro acusados que hoy enfrentan el proceso en un tribunal federal de Miami son Antonio Intriago, Arcangel Pretel Ortiz, Walter Veintemilla y James Solages. Todos se declararon inocentes y, si son condenados, podrían recibir cadena perpetua. Según la acusación, la conspiración fue coordinada en el sur de Florida y combinó recursos de la firma de seguridad CTU y de la empresa financiera Worldwide Capital Lending Group para apoyar una operación que derivó en el asesinato de Moïse.
La fiscalía sostiene que el plan inicial era reemplazar a Moïse por el médico y pastor haitiano-estadounidense Christian Sanon, quien aspiraba a llegar al poder y luego recompensar a los conspiradores con contratos de infraestructura, seguridad y equipamiento. AP informó que los investigadores afirman que CTU ayudó a reclutar mercenarios colombianos y que Veintemilla extendió crédito a Sanon a través de Worldwide Capital Lending Group. Más tarde, según la misma reconstrucción judicial, los conspiradores dejaron de respaldar a Sanon y pasaron a apoyar a la exjueza Wendelle Coq Thélot, fallecida en 2025 mientras seguía prófuga.
El expediente ya dejó varias condenas. Cinco implicados admitieron su responsabilidad y recibieron cadena perpetua en Estados Unidos, mientras un sexto condenado recibió nueve años de prisión por suministrar chalecos antibalas a la operación. El caso de Christian Sanon, que iba a ser juzgado junto con los otros acusados, fue separado por razones médicas y tendrá fecha aparte.
En paralelo, la causa en Haití sigue cargada de explosivos políticos. Reuters informó en 2024 que un juez haitiano inculpó a alrededor de 50 personas, entre ellas la viuda Martine Moïse y el ex primer ministro Claude Joseph. Pero la investigación local quedó trabada por el colapso institucional, la violencia de las pandillas y la debilidad del sistema judicial. AP resumió ese cuadro con crudeza: el asesinato de Moïse abrió un vacío de poder sin precedentes y aceleró el deterioro de la seguridad en el país.
Jovenel Moïse fue asesinado la noche del 7 de julio de 2021 en su residencia de Puerto Príncipe; su esposa resultó gravemente herida. Desde entonces, Haití no logró reconstruir una autoridad política estable ni recuperar el control de la seguridad. El juicio en Miami, por tanto, no es solo un proceso penal sobre un crimen del pasado: también funciona como recordatorio de cómo una conspiración incubada entre Florida y Haití terminó agravando la larga descomposición del Estado haitiano.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias