Milei baja el tono con Lula, pero juega sus fichas por Bolsonaro
03.10.2026
BUENOS AIRES (Uypress)- Tras una crisis diplomática que dejó la relación al nivel de encargados de negocios, el argentino redujo su intervención en la campaña brasileña, aunque volvió a respaldar a Flávio Bolsonaro.
A dos días de las elecciones presidenciales de Brasil, Javier Milei disminuyó sensiblemente su participación en la campaña, pero no modificó sus preferencias. El presidente argentino espera un triunfo de Flávio Bolsonaro, principal adversario del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, aunque la Casa Rosada procura ahora evitar que la disputa electoral provoque una nueva escalada diplomática con Brasilia.
El cambio de intensidad contrasta con lo ocurrido a fines de julio, cuando Milei viajó a San Pablo para participar en la convención del Partido Liberal que oficializó la candidatura de Bolsonaro. Allí atacó duramente a Lula y llamó a derrotar lo que denominó la "basura socialista".
La confrontación continuó durante los días siguientes. Milei volvió a cuestionar públicamente al presidente brasileño y también al magistrado del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. La tensión desembocó el 4 de agosto en la decisión de Brasil de expulsar al embajador argentino Daniel Raimondi y mantener la relación bilateral a nivel de encargados de negocios.
Desde entonces, sin embargo, el mandatario argentino espació sus intervenciones sobre la campaña brasileña. Fuentes diplomáticas citadas por diario argentino La Nación señalaron que existió una decisión de no profundizar el enfrentamiento, aunque los contactos técnicos entre ambos gobiernos y dentro del Mercosur continuaron funcionando.
Milei vuelve a hablar
El silencio no fue completo. Esta semana, en una entrevista con la revista francesa Le Point, Milei reiteró sus críticas contra Lula y expresó sus "grandes esperanzas" en un triunfo de Flávio Bolsonaro, al que considera un aliado ideológico. Algunas acusaciones que formuló contra el mandatario brasileño -entre ellas, supuestas maniobras contra su campaña argentina de 2023- no han sido demostradas.
Lula evitó responderle directamente durante el tramo final de la campaña. La confrontación internacional del presidente brasileño estuvo concentrada principalmente en Donald Trump, mientras Milei tuvo una presencia mucho menor en el debate electoral que la alcanzada durante la crisis de julio.
La apuesta argentina, sin embargo, resulta evidente. Un gobierno de Flávio Bolsonaro tendría importantes coincidencias políticas con Milei y con la administración estadounidense de Trump. La propia campaña brasileña incorporó propuestas inspiradas en la experiencia argentina, entre ellas reducción del gasto público, disminución de la burocracia y eliminación de ministerios.
Una relación que va más allá de los presidentes
La tensión política no logró interrumpir la relación económica entre los dos mayores socios del Mercosur. En 2025, el intercambio comercial bilateral alcanzó aproximadamente US$ 31.000 millones, y el sector automotor continúa siendo uno de sus principales motores.
Tampoco se paralizó completamente la relación institucional. Representantes de ambos países continuaron trabajando en organismos del Mercosur y participaron de reuniones vinculadas con negociaciones comerciales del bloque.
Brasil irá a las urnas este domingo 4 de octubre. Lula busca un nuevo mandato y Flávio Bolsonaro intenta llevar nuevamente al Partido Liberal al Palacio del Planalto. Si ninguno obtiene más del 50% de los votos válidos, habrá segunda vuelta el 25 de octubre.
Para Milei, por tanto, la elección brasileña tiene una dimensión que excede la relación personal con Lula: definirá si durante los próximos años Argentina convivirá con un gobierno ideológicamente distante en su principal socio regional o con uno políticamente mucho más próximo a la Casa Rosada.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias