ARGENTINA / MILEI, ENTRE EL CASO ADORNI Y LA CAÍDA EN LAS ENCUESTAS
Milei se hunde en los sondeos: el caso Adorni golpea su discurso anticorrupción y su imagen cae al fondo regional
19.05.2026
BUENOS AIRES (Uypress) – El gobierno de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más delicados en el terreno de la opinión pública. Dos mediciones difundidas en los últimos días muestran un cuadro coincidente: el escándalo patrimonial que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, erosiona el principal activo simbólico del oficialismo —su discurso contra “la casta” y la corrupción—, mientras la imagen presidencial cae también en la comparación regional.
El primer dato surge de un relevamiento del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Universidad de Buenos Aires, realizado sobre 4.711 casos en el Área Metropolitana de Buenos Aires. El estudio midió el impacto público del llamado “caso Adorni” y registró un nivel de conocimiento prácticamente total: el 97,3% de los consultados afirmó haber escuchado o leído sobre el tema.
Según la encuesta, el 66,5% de los consultados vincula el caso con hechos de corrupción “reales y graves”, el 70,3% considera a Adorni “totalmente culpable” y el 66,6% entiende que Milei debería echarlo. El impacto sobre el Gobierno aparece como el dato políticamente más sensible: el 74,9% cree que el caso perjudica al oficialismo y el 79,9% sostiene que golpea el discurso anticorrupción del Presidente.
El relevamiento fue realizado entre el 8 y el 10 de mayo, pocos días después de que se conocieran nuevos elementos sobre las reformas realizadas en una propiedad atribuida a Adorni, incluyendo declaraciones sobre pagos en efectivo y obras por montos significativos. En ese sentido, la encuesta no mide un clima abstracto, sino el impacto inmediato de una secuencia política y judicial que el oficialismo no logró encapsular.
La segunda señal de alarma proviene del ranking de presidentes latinoamericanos de CB Global Data correspondiente a mayo de 2026. En esa medición, Milei quedó en el puesto 16 sobre 18 mandatarios evaluados, con 34,8% de imagen positiva, 63% de imagen negativa y 2,2% de no sabe/no contesta. El dato implica una nueva caída respecto de abril, cuando su imagen positiva había sido de 36,2%, y de marzo, cuando se ubicaba en 42,3%.
De acuerdo con ese ranking, por debajo del presidente argentino solo quedaron Delcy Rodríguez, de Venezuela, y José María Balcázar, de Perú. En el extremo superior de la tabla aparecen Claudia Sheinbaum, de México; Nayib Bukele, de El Salvador; y Luis Abinader, de República Dominicana.
La evolución de la serie muestra un deterioro sostenido. Según los datos difundidos sobre CB Global Data, Milei pasó del octavo lugar en febrero, con 46,8% de imagen positiva, al puesto 11 en marzo, al 14 en abril y al 16 en mayo. Es decir, cuatro meses consecutivos de caída en la misma medición regional.
El cruce de ambas encuestas permite ver un cambio de escenario. El problema para Milei ya no se reduce al desgaste económico o a la conflictividad política habitual de un gobierno de ajuste. El caso Adorni introduce una dimensión más riesgosa: la percepción de contradicción moral entre el discurso oficial y la conducta de sus principales figuras.
Ese punto es especialmente sensible para La Libertad Avanza. Milei construyó buena parte de su legitimidad sobre la promesa de enfrentar a la corrupción, terminar con los privilegios políticos y diferenciarse de aquello que denominó “la casta”. Por eso, un escándalo patrimonial en la cúspide del Gobierno no impacta solo sobre un funcionario: golpea el núcleo narrativo del proyecto libertario.
La encuesta de la UBA incluso traza un paralelo con la “foto de Olivos”, el episodio que erosionó fuertemente la autoridad política y moral de Alberto Fernández durante la pandemia. La comparación apunta menos al contenido jurídico de cada caso que a su potencia simbólica: ambos episodios aparecen asociados a una ruptura entre lo que un gobierno dice representar y lo que una parte de la sociedad cree que sus dirigentes hacen.
En la Casa Rosada, el dato más preocupante es que el episodio parece haber atravesado la frontera entre oficialismo y oposición. Infobae consignó que, dentro de los votantes de La Libertad Avanza en la segunda vuelta de 2023, el 46,4% dijo que el caso Adorni empeoró la imagen que tenía del Gobierno.
Ese desplazamiento convierte al caso en algo más que una denuncia judicial o un problema de comunicación. Si la erosión alcanza a sectores de la propia base libertaria, Milei queda frente a un dilema político mayor: sostener a Adorni y asumir el costo del desgaste, o tomar distancia de uno de sus funcionarios centrales para intentar preservar el relato anticorrupción.
Por ahora, las encuestas muestran una misma dirección: la imagen presidencial se deteriora, el Gobierno pierde blindaje simbólico y el oficialismo enfrenta un escenario en el que la bandera anticasta, que fue su principal fortaleza electoral, comienza a operar como parámetro de exigencia en su contra.
Imagen: Portal IFOBAE
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias