Netanyahu, una "figura tóxica" que influyó en la derrota republicana

04.11.2026

TEL AVIV (ANSA) – "Su permanencia en el poder puede conducir a Israel al aislamiento", afirma la oposición israelí. Republicanos lo culpan de haber arrastrado a Trump a la guerra con Irán.

 

La contundente victoria demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos dejó a Benjamin Netanyahu entre los principales perjudicados por el nuevo escenario político en Washington, donde el primer ministro israelí enfrenta un deterioro de sus vínculos tanto con la oposición como con sectores del Partido Republicano, en medio de las consecuencias de la guerra con Irán y el conflicto en Gaza.

El resultado, que dio a los demócratas el control de ambas cámaras del Congreso, representa un duro revés para Donald Trump y abre una etapa de mayor confrontación política durante los dos últimos años de su mandato.

Pero también tiene implicaciones directas para Israel, cuyo gobierno había apostado buena parte de su estrategia internacional a la estrecha relación entre el presidente estadounidense y Netanyahu.

"La continuación de su mandato es un peligro inmediato para nuestras relaciones especiales con Estados Unidos", advirtió Amir Tibon, editor de opinión de la edición en inglés del diario israelí Haaretz y ex corresponsal del periódico en Washington, al analizar las consecuencias del resultado electoral.

Según Tibon, Netanyahu se convirtió en una figura "tóxica" para los demócratas por sus enfrentamientos con las administraciones de Barack Obama y Joe Biden, su intervención en la política interna estadounidense y su relación con el judaísmo de ese país.

A ese distanciamiento, que se profundizó por la devastación provocada por la ofensiva israelí en Gaza, se suma ahora un frente de conflicto dentro del propio Partido Republicano.

El periodista sostuvo que sectores republicanos responsabilizarán al primer ministro israelí por haber empujado a Trump a una guerra prolongada, costosa y frustrante contra Irán. En ese sentido, señaló que analistas cercanos al vicepresidente JD Vance ya comenzaron a instalar la idea de que el partido perdió las elecciones por haber escuchado a Netanyahu.

La guerra con Irán tuvo un peso importante en el resultado electoral, junto con el malestar por el costo de vida y la inflación. La nueva mayoría demócrata podrá controlar la agenda legislativa, bloquear iniciativas del gobierno y abrir investigaciones sobre la administración Trump, lo que también limitará su margen de acción política.

En ese contexto, Tibon consideró que la permanencia de Netanyahu en el poder puede agravar el aislamiento internacional de Israel y debilitar su relación con su principal aliado estratégico.

"Israel no tiene sustituto para Estados Unidos en la arena internacional", advirtió, al sostener que la salida del primer ministro sería un primer paso necesario para comenzar a reparar esos vínculos.

Las advertencias también llegaron desde la política israelí. Legisladores de la oposición consideraron que el triunfo demócrata refuerza la necesidad de poner fin al gobierno de Netanyahu, en momentos en que las elecciones del 27 de octubre dejaron un Parlamento sin una mayoría clara para ninguno de los bloques.

"La permanencia de Netanyahu y Ben Gvir podría conducir a Israel por un camino de sanciones internacionales, aislamiento a nivel mundial y un enfrentamiento con Estados Unidos, nuestro amigo y aliado más importante", afirmó Yair Golan, dirigente del sector más izquierdista de la oposición.

El presidente israelí, Isaac Herzog, instó entretanto a los dirigentes políticos a alcanzar acuerdos para formar gobierno y evitar una nueva convocatoria electoral. Tras la votación, que no permitió definir una mayoría en el Parlamento de 120 bancas, pidió a ambas partes aceptar que no todas sus promesas y compromisos podrán cumplirse.

Netanyahu, el primer ministro que más tiempo permaneció en el cargo en la historia de Israel, con casi dos décadas de gobierno intermitente, propuso formar un gobierno de unidad nacional bajo su conducción. Sin embargo, su continuidad también está condicionada por las acusaciones de corrupción que enfrenta y por la dificultad de reconstruir una mayoría parlamentaria.

La paradoja para el dirigente israelí es que el vínculo personal que cultivó con Trump, presentado durante años como una garantía de respaldo estadounidense, puede terminar convirtiéndose en una carga política.

Con los demócratas fortalecidos y sectores republicanos dispuestos a cuestionar su influencia sobre la Casa Blanca, Netanyahu enfrenta un escenario en el que su permanencia en el poder amenaza con comprometer precisamente aquello que siempre reivindicó como uno de sus principales activos: la relación estratégica entre Israel y Estados Unidos.

 

Imagen: ANSA/AFP


 

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2026-11-04T15:30:00

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