INTERNACIONALES / GUERRA ENTRE ESTADOS UNIDOS E IRÁN
Nuevas fotografías revelan graves daños causados por Irán en bases estadounidenses
17.09.2026
WASHINGTON (Uypress) – Fotografías difundidas por la cadena estadounidense CBS revelaron daños de gran magnitud en bases utilizadas por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Arabia Saudita y Kuwait, como consecuencia de los ataques con misiles y drones lanzados por Irán.
Las imágenes, proporcionadas bajo condición de anonimato por militares estadounidenses en servicio activo, muestran un avión de vigilancia con la sección trasera destruida, alojamientos vaciados por las explosiones, vehículos inutilizados, remolques aplastados y edificios con severos daños estructurales.
Las fotografías no se encuentran fechadas, pero fueron tomadas en la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudita, y en Camp Buehring y Camp Arifjan, dos importantes instalaciones militares situadas en Kuwait.
La Casa Blanca remitió las consultas periodísticas al Mando Central de Estados Unidos, conocido como Centcom, que no respondió inmediatamente. El Pentágono tampoco realizó comentarios sobre las imágenes.
Un avión de vigilancia destruido
Una de las fotografías más significativas corresponde a la base aérea Príncipe Sultán y muestra un Boeing E-3 Sentry alcanzado directamente por un ataque iraní.
La explosión seccionó la parte trasera de la aeronave y separó la cola de un fuselaje carbonizado. El avión llevaba sobre su estructura un gran radar giratorio utilizado para tareas de vigilancia, detección aérea y coordinación de operaciones.
El E-3 Sentry es un avión de alerta y control aerotransportado que permite detectar aeronaves, drones y otros objetivos a grandes distancias. También funciona como centro de mando para organizar operaciones aéreas.
El valor de una unidad se estima en unos 270 millones de dólares, aunque el costo depende de sus sistemas, modernizaciones y equipamiento.
Las imágenes no permiten establecer si la aeronave puede ser reparada, pero la magnitud de los daños indica que habría quedado fuera de servicio.
Otras fotografías tomadas en la base saudita muestran edificios afectados, estructuras quemadas y zonas cubiertas por restos metálicos.
Destrucción en las bases de Kuwait
El material procedente de Camp Buehring muestra remolques y vehículos destruidos, además de alojamientos y edificios cuyo interior fue arrasado por las explosiones.
Camp Buehring se encuentra en una zona desértica al noroeste de la ciudad de Kuwait y constituye un importante centro de concentración y tránsito para tropas terrestres, vehículos blindados y aeronaves estadounidenses.
Las fotografías muestran estructuras de hormigón conocidas como muros T que permanecieron en pie junto a edificios destruidos.
Estas barreras fueron diseñadas principalmente para proteger al personal contra explosiones, proyectiles de mortero y ataques próximos al suelo. Su capacidad resulta, sin embargo, limitada frente a misiles o drones que impactan desde el aire.
También se difundieron imágenes de daños en Camp Arifjan, la principal instalación logística del Ejército estadounidense en Kuwait y uno de sus mayores centros operativos en la región.
Los registros muestran automóviles destruidos, fachadas abiertas, techos derrumbados y amplias cantidades de escombros.
Cuestionamientos sobre la información oficial
Uno de los militares que entregó las fotografías a CBS sostuvo que la magnitud de los daños no fue comunicada adecuadamente a la opinión pública estadounidense.
El testimonio contradice la presentación inicial del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien afirmó que solamente una pequeña cantidad de proyectiles iraníes había conseguido superar los sistemas defensivos.
Las imágenes no permiten determinar por sí solas cuántos ataques alcanzaron las bases ni establecer el estado actual de su capacidad operativa.
Sin embargo, aportan evidencias visuales de impactos directos sobre aeronaves, vehículos, alojamientos y edificios militares.
Una investigación anterior de The Washington Post, basada en imágenes satelitales, había identificado más de 228 estructuras o equipos dañados o destruidos en 15 instalaciones estadounidenses desde el comienzo de la guerra.
Entre los objetivos alcanzados figuraban cuarteles, depósitos de combustible, radares, sistemas de comunicación satelital y aeronaves.
Ataques en ocho países
Un informe reciente del inspector general del Departamento de Defensa señala que Irán alcanzó instalaciones estadounidenses ubicadas en Kuwait, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania.
El documento estima en hasta 3.700 millones de dólares las pérdidas de equipamiento sufridas por Estados Unidos durante el conflicto.
Entre el material perdido o dañado aparecen cerca de 60 aeronaves, incluidos drones de gran tamaño, aviones de combate y aparatos utilizados para abastecimiento, vigilancia y transporte.
La cifra no comprende necesariamente todos los costos derivados de la reconstrucción de edificios, la reparación de pistas, el traslado de personal o el refuerzo de los sistemas defensivos.
Las operaciones desarrolladas durante los primeros cuatro meses de la guerra habrían representado un gasto de unos 33.400 millones de dólares para Estados Unidos.
De ese total, aproximadamente 22.300 millones correspondieron a municiones; 3.700 millones, a pérdidas de equipos, y 7.400 millones, a otros gastos militares.
Las vulnerabilidades de las bases
Los ataques pusieron bajo discusión la capacidad estadounidense para proteger sus instalaciones frente a ofensivas simultáneas con misiles y vehículos aéreos no tripulados.
Los sistemas de defensa deben distinguir, seguir e interceptar numerosos objetivos que pueden volar a diferentes velocidades y alturas.
Cada interceptor utilizado puede costar considerablemente más que el dron al que intenta destruir. Las fuerzas estadounidenses también deben decidir qué proyectiles representan una amenaza directa y cuáles caerán fuera de las instalaciones.
La extensión geográfica de las bases, la presencia de personal en edificios con protección limitada y la escasez de refugios reforzados incrementaron la exposición.
El ataque iraní contra el puerto de Shuaiba, en Kuwait, ocurrido el 1.º de marzo, mató a seis militares estadounidenses. El dron impactó sobre un centro de operaciones instalado en una estructura de paredes y techo livianos que no disponía de protección adecuada frente a ataques aéreos.
Evidencia de una campaña más destructiva
El alcance real de la ofensiva iraní fue difícil de establecer durante los primeros meses del conflicto debido a la información limitada proporcionada por Washington y a las restricciones para acceder a las instalaciones.
Estados Unidos confirmó bajas y daños en diferentes momentos, pero evitó divulgar un inventario completo de las estructuras y equipos alcanzados.
Las nuevas fotografías no ofrecen un balance definitivo, aunque refuerzan las evaluaciones que advertían que los ataques iraníes habían provocado una destrucción mayor a la reconocida inicialmente.
También muestran que Teherán consiguió alcanzar objetivos militares situados a cientos de kilómetros de su territorio y causar pérdidas de alto valor pese a la presencia de sistemas estadounidenses y aliados de defensa aérea.
El Pentágono deberá establecer ahora cuánto tiempo demandará reemplazar las aeronaves destruidas, reparar las instalaciones y reforzar la protección de las tropas desplegadas en Medio Oriente.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias