INTERNACIONALES / CISJORDANIA

ONG israelíes denuncian que Netanyahu acelera la anexión de facto de Cisjordania

07.07.2026

JERUSALÉN (Uypress) – Dos organizaciones israelíes de derechos humanos denunciaron que el gobierno de Benjamín Netanyahu impulsa la anexión de facto de Cisjordania “a un ritmo sin precedentes”, mediante una combinación de expansión de asentamientos, legalización de puestos de avanzada, transferencia de competencias a autoridades civiles israelíes y desplazamiento de comunidades palestinas.

La conclusión surge de una investigación conjunta de Paz Ahora y Kerem Navot, titulada Annus Mirabilis, que analiza los cambios producidos en Cisjordania desde la formación del 37.º gobierno israelí, en diciembre de 2022. Las organizaciones describen al actual Ejecutivo como el más extremista, racista y violento de la historia de Israel, y sostienen que sus políticas están creando una “realidad de anexión de facto sobre el terreno”.

Según el informe, el gobierno israelí dejó atrás una lógica de expansión gradual de la ocupación iniciada en 1967 y pasó a una etapa de “aceleración institucionalizada”. El documento afirma que las medidas adoptadas desmantelan de forma sistemática el espacio palestino en Cisjordania y deterioran gravemente la posibilidad de un acuerdo político basado en dos Estados.

Entre los datos centrales, las organizaciones señalan que Israel avanzó en planes para más de 40.000 nuevas unidades de vivienda en asentamientos durante los últimos tres años, lo que podría permitir el crecimiento futuro de entre 160.000 y 200.000 colonos adicionales. Anadolu informó que el reporte también identifica 102 nuevos asentamientos planificados desde la formación del actual gobierno.

El informe sostiene además que se establecieron decenas de nuevos puestos de avanzada, muchos de ellos agrícolas o ganaderos, una modalidad que distintas organizaciones consideran especialmente eficaz para apropiarse de grandes extensiones de tierra. Le Monde informó que, desde 2023, se crearon alrededor de 130 nuevos puestos agrícolas que controlan más de 100.000 hectáreas, equivalentes a cerca del 18% de Cisjordania.

Paz Ahora y Kerem Navot también denuncian un aumento de las demoliciones de infraestructura palestina, la expulsión o vaciamiento de comunidades beduinas y pastoriles, y una fuerte inversión pública en carreteras e infraestructura que beneficia a los asentamientos israelíes. El País informó que 118 comunidades palestinas fueron desalojadas y que las demoliciones aumentaron 80% durante el período analizado.

La investigación pone el foco en el papel de ministros de extrema derecha dentro del gobierno de Netanyahu, especialmente Bezalel Smotrich, responsable de áreas clave vinculadas a la administración civil en Cisjordania. Para las ONG, el traslado de competencias desde la autoridad militar hacia estructuras civiles israelíes constituye uno de los mecanismos centrales de la anexión de facto.

Ese cambio institucional es considerado decisivo. Bajo el régimen de ocupación, Cisjordania ha estado formalmente bajo administración militar israelí. Pero, según las organizaciones, el gobierno actual está sustituyendo de manera progresiva ese marco por sistemas civiles israelíes que integran los asentamientos al Estado de Israel, mientras la población palestina continúa sometida a restricciones militares, falta de soberanía y fragmentación territorial.

El informe también advierte sobre el uso de la violencia de colonos como herramienta de presión y desplazamiento. Amnistía Internacional publicó en junio una investigación en la que acusó a Israel de llevar adelante una campaña de limpieza étnica contra comunidades palestinas beduinas y pastoriles en Cisjordania, y sostuvo que estas acciones no responden solo a colonos descontrolados, sino a una política estatal más amplia.

El gobierno israelí suele rechazar este tipo de acusaciones y sostiene que su política en Cisjordania responde a razones de seguridad, derechos históricos y necesidades de desarrollo de los asentamientos. También ha calificado como sesgados muchos informes de organizaciones internacionales y de derechos humanos.

Sin embargo, el diagnóstico de Paz Ahora y Kerem Navot se suma a una preocupación creciente de Naciones Unidas, organizaciones humanitarias y gobiernos extranjeros. El derecho internacional considera ilegales los asentamientos en territorio ocupado, y la comunidad internacional reconoce mayoritariamente que la solución de dos Estados debería incluir un Estado palestino independiente en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este.

Esa perspectiva aparece cada vez más comprometida. La expansión de asentamientos, la fragmentación del territorio palestino, las carreteras segregadas, las demoliciones y el desplazamiento de comunidades reducen la continuidad territorial necesaria para un futuro Estado palestino viable.

El contexto regional agrava la situación. La guerra en Gaza, la destrucción de gran parte del enclave, la escalada de violencia en Cisjordania y la radicalización del gobierno israelí han desplazado aún más cualquier horizonte inmediato de negociación política.

Para Paz Ahora y Kerem Navot, la anexión ya no es solo una amenaza futura ni una consigna de sectores ideológicos: es una realidad administrativa, territorial y presupuestal que avanza todos los días. La advertencia central del informe es que, si no hay una intervención internacional efectiva, Cisjordania quedará integrada de hecho al sistema israelí sin derechos políticos equivalentes para la población palestina.

 

La investigación concluye que el actual gobierno de Netanyahu está consolidando una estructura permanente de control, desigualdad y supremacía sobre el territorio ocupado. En ese marco, la posibilidad de dos Estados no desaparece por una declaración formal, sino por la acumulación de decisiones sobre el terreno.

Imagen: DW

Internacionales
2026-07-07T23:16:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias