PALESTINA Y CRISIS DE REPRESENTACIÓN
Palestina vuelve a votar en Gaza, pero sin Hamás y con una apertura política todavía muy limitada
25.04.2026
DEIR AL-BALAH/RAMALA (Uypress) – Palestina celebró este sábado elecciones locales en Cisjordania y, por primera vez en 20 años, también en Gaza, aunque solo en Deir al-Balah. La votación devolvió simbólicamente las urnas a la Franja, pero lo hizo sin participación formal de Hamás, con baja concurrencia en Gaza y bajo un esquema que dejó gran parte del proceso fuera de una competencia real.
La principal novedad fue Deir al-Balah, en el centro de Gaza, donde más de 70.000 personas estaban habilitadas para votar en el primer proceso electoral de cualquier tipo en la Franja desde hace dos décadas. Reuters y AP coincidieron en que la elección tuvo un fuerte valor simbólico, aunque muy acotado en alcance, porque el resto de Gaza quedó fuera por la devastación de la guerra y por las limitaciones logísticas.
En el conjunto del territorio palestino, la Comisión Electoral Central informó que había 1.029.550 votantes habilitados y que la jornada abarcaba 183 autoridades locales. Sin embargo, la competencia fue desigual: Reuters señaló que en muchas localidades de Cisjordania no hubo disputa efectiva, mientras WAFA reportó que a las 17.00 la participación general llegaba a 40,62% y en Deir al-Balah a 21,2%; al cierre, Reuters ubicó la concurrencia final en Gaza en 22,7% y en Cisjordania en 53,44%.
El proceso se desarrolló además bajo un marco político restrictivo. Según Reuters y AP, Hamás no presentó listas oficiales y quedó fuera del esquema impulsado por la Autoridad Palestina, que promovió cambios orientados a fortalecer candidaturas individuales y a alinear el sistema con exigencias de reforma planteadas por donantes occidentales. Aunque una de las listas en Deir al-Balah era vista como cercana a Hamás, la votación fue dominada formalmente por independientes y sectores próximos a Fatah.
La elección refleja así una doble realidad. Por un lado, la Autoridad Palestina buscó mostrar que sigue siendo capaz de organizar un proceso electoral incluso en Gaza y de reafirmar una continuidad institucional entre la Franja y Cisjordania. Por otro, la exclusión formal de Hamás, la baja participación gazatí y la limitada competencia en buena parte del mapa dejan en evidencia que el retorno de las urnas no equivale todavía a una recomposición real del sistema político palestino.
Más que una reapertura plena de la vida democrática, lo ocurrido este sábado parece un ensayo político de alcance controlado: suficiente para enviar una señal de normalización institucional, insuficiente aún para hablar de reconciliación palestina o de una renovación auténtica de la representación. En un escenario atravesado por la guerra, la fragmentación territorial y la presión internacional, las urnas volvieron a Gaza, pero lo hicieron todavía bajo condiciones excepcionales y con una legitimidad necesariamente parcial.
Imagen: AFP
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias