A toda máquina

Petrolero ruso se acerca críticamente a Cuba

24.02.2026

MONTEVIDEO (Uypress)- La situación del buque Sea Horse es actualmente uno de los focos de mayor tensión geopolítica en el Caribe, debido a que representa un desafío directo a la política de "Cuarentena de Combustible" impuesta por la administración de Estados Unidos hacia Cuba. Se encuentra a una semana aproximadamente de llegar a Cuba.

 

Se estima que llegará a su actual velocidad de 12 nudos y con una carga de 200.000 barriles de gas oil ruso el próximo 3 de marzo a aguas territoriales cubanas con destinos a los puertos de Matanza o La Habana.

El Sea Horse es un petrolero con bandera de Hong Kong (IMO 9262584) recibió el combustible mediante una transferencia de barco a barco (ship-to-ship) frente a las costas de Chipre a principios de febrero.

buque se encuentra cruzando el Océano Atlántico Central con rumbo oeste/suroeste, se prevé que alcance las aguas territoriales cubanas (probablemente el puerto de Matanzas o La Habana) entre el 2 y el 4 de marzo de 2026.

 El buque ha mantenido su sistema de identificación automática (AIS) transmitiendo que su destino es Gibraltar, a pesar de haber pasado ese punto hace días, una maniobra común para evitar detecciones tempranas.

En los últimos días circuló una noticia viral (incluso compartida brevemente por medios estatales cubanos afirmando que el Sea Horse venía escoltado por un destructor de la Armada Rusa para evitar interceptaciones de la Marina de EE. UU.

 La Embajada de Rusia en Cuba emitió un comunicado oficial el 23 de febrero de 2026 calificando esta información como FALSA. Si bien los datos de inteligencia marítima (como los de Kpler y Bloomberg) confirman que el buque existe y lleva combustible, no hay evidencia de una escolta militar oficial ni de un comunicado de la cancillería rusa que la respalde.

El arribo del Sea Horse es crítico porque, Cuba atraviesa una de sus peores crisis, con apagones masivos que han reducido la iluminación nocturna hasta en un 50% en algunas zonas.

En lo que va de 2026, la Marina y la Guardia Costera de EE. UU. ya han desviado o retenido al menos nueve buques que intentaban llevar combustible a la isla bajo la nueva orden de emergencia nacional de Washington.

Basado en los últimos reportes de inteligencia marítima y su velocidad promedio de 12 nudos, el buque se encuentra en el área central del Atlántico, aproximadamente a 1,800 millas náuticas al este de las Antillas Menores y sigue una trayectoria de "gran círculo" para optimizar combustible, manteniéndose en aguas internacionales profundas para evitar patrullas costeras.

Si mantiene la velocidad actual y no hay cambios meteorológicos en el frente de las Bahamas, entrará en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Cuba el 3 de marzo.

El Sea Horse no es un barco cualquiera; está operando bajo lo que los analistas llaman "Estructura de Flota en la Sombra". Las sanciones que enfrenta son la aplicación de la Orden de Emergencia 101-C (EE. UU.). Esta directiva de 2026 permite a la Guardia Costera de EE. UU. interceptar buques en aguas internacionales si hay "sospecha razonable" de que la carga tiene como destino infraestructuras críticas del estado cubano vinculadas a la defensa. Esta definición es totalmente arbitraria y está en manos de los Estados Unidos en su política de asfixiar a Cuba.

El buque opera con un seguro no occidental (probablemente ruso o iraní), lo que le permite ignorar el "tope de precio" (price cap) impuesto por el G7.  Es muy probable que el Departamento del Tesoro de EE. UU. incluya al Sea Horse en la lista de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) antes de que toque puerto, lo que congelaría los activos de sus propietarios y les impediría operar en el 80% de los puertos del mundo en el futuro.

Lo que hace este viaje particularmente tenso es el silencio radial. Es habitual que en las próximas 48 horas el buque apague su transpondedor AIS (el "modo oscuro"). Si lo hace, la única forma de rastrearlo será mediante imágenes satelitales de radar de apertura sintética (SAR), que pueden ver a través de las nubes.

La situación eléctrica en Cuba a finales de febrero de 2026 es calificada por analistas y por la propia Unión Eléctrica (UNE) como crítica y cercana al colapso sistémico. La isla está registrando déficits de generación históricos que mantienen a más de la mitad del país a oscuras de forma simultánea.

En la última semana, el déficit de capacidad de generación ha oscilado entre los 1,600 MW y los 1,800 MW. Esto significa que en el horario pico (tarde-noche), se deja de suministrar electricidad a entre el 53% y el 61% del territorio nacional simultáneamente.

Fuera de La Habana, los cortes eléctricos están superando las 18 y 20 horas diarias. En algunas provincias, los residentes reportan tener apenas 3 o 4 horas de servicio en ciclos de 24 horas.

La crisis actual es una "tormenta perfecta" provocada por tres factores: Colapso de la Generación Térmica, las principales centrales termoeléctricas (CTE) están fuera de servicio por averías o mantenimientos prolongados. Actualmente presentan fallas críticas.

CTE Felton (Unidad 2) y CTE Santa Cruz (Unidad 2) con averías graves,  CTE Antonio Maceo (Renté) tiene tres unidades (3, 5 y 6) fuera de producción, otras unidades en Mariel, Nuevitas y Cienfuegos están en mantenimiento preventivo.

La generación distribuida (motores diésel y fueloil), que debería aportar cerca del 40% de la energía, está prácticamente paralizada. Esto explica por qué, incluso cuando sale el sol y los nuevos parques fotovoltaicos aportan energía, los apagones no disminuyen.

El endurecimiento de las sanciones de EE. UU. en 2026 ha dificultado enormemente la llegada de tanqueros, lo que da contexto a la urgencia extrema por el arribo del buque Sea Horse.

Se estima que el 96% de las MIPYMES están en riesgo de cierre o afectación crítica por la falta de energía para producir y conservar alimentos.

Los apagones han vuelto a disparar las protestas en diversas localidades y han paralizado servicios básicos como el bombeo de agua y la conectividad a internet.

Aunque se intenta proteger la capital, incluso allí se reportan déficits de hasta 175 MW, lo que obliga a cortes programados en barrios que antes eran priorizados.

Resumen del Sistema en horario pico: la demanda máxima es de 3.150 MW, la disponibilidad actual es de 1.500 MW, con un déficit de entre 1.650 - 1750 MW lo que afecta el 55% de la población de toda la isla.

La entrada del Sea Horse con sus 200,000 barriles de combustible es vista como un "tanque de oxígeno" temporal que podría reactivar los motores de generación distribuida y aliviar ligeramente los cortes, aunque no soluciona las roturas estructurales de las termoeléctricas.

Foto: Posición al 25 de febrero del Sea Horse

 

Internacionales
2026-02-24T06:13:00

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias